¿Se Acerca la Gran Tribulación?

De Edén a la Nueva Jerusalén: El Plan de Dios para la Humanidad

CAPÍTULO 9

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL DIVINO Y MÁS ALLÁ

 

(La Novena Edad Mundial, 9 = tet, “nueva vida”)
¿Cómo Estará Estructurado el Nuevo Orden Mundial de Dios?
¿Qué lo hace tan extraordinariamente diferente?

 

(La Décima Edad Mundial: 10 = yod, “mano en reposo – un nivel más alto”)
¿Qué es la “Ciudad de Dios”? ¿Cuándo viene a la tierra?
¿Qué sucede al final del Nuevo Orden Mundial de Dios?
¿Por qué Jesús hace “nuevas todas las cosas”?

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La teocracia casi se ha vuelto una mala palabra en la cultura secular de hoy. Sin duda esto se debe a los muchos abusos históricos de los gobiernos humanos que imponen mandatos religiosos oficiales; pero la Biblia revela algunos detalles alentadores y de esperanza en cuanto a la estructura del reino de Dios que vendrá pronto a la tierra. Sumerjámonos en busca de estas perlas y veamos qué podemos aprender.

El Retoño del Señor

En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel. Y acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los vivientes, cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación. Y creará Jehová sobre toda la morada del monte de Sion, y sobre los lugares de sus convocaciones, nube y oscuridad de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas; porque sobre toda gloria habrá un dosel, y habrá un abrigo para sombra contra el calor del día, para refugio y escondedero contra el turbión y contra el aguacero (Isaías 4:2-6).

El Nuevo Orden Mundial de Dios

El Nuevo Orden Mundial de Dios será la tercera civilización. Se lo describe en la Biblia como “el reino de Dios.” La primera civilización existió antes del diluvio, y la segunda terminará al final de la gran tribulación.

Después de la destrucción de la tierra a fines del 2015 emergerá una nueva sociedad. No seguirá el patrón de ningún sistema de gobierno pasado. Daniel 2:21-45 describe una estatua en el sueño de Nabucodonosor que representa cuatro imperios que existieron en el pasado. Fueron destruidos sin mano humana por una piedra desprendida del cielo, que es una referencia a la gran tribulación. Según las profecías de Daniel esta piedra del cielo se convirtió en un enorme monte y llegó a ser un quinto imperio. Esto representa el reino de Dios sobre la tierra, que durará por mil años.

La interpretación que Daniel dio del sueño de Nabucodonosor incluyó una estatua con cabeza de oro (Babilonia), pecho de plata (el imperio medo-persa), vientre y muslos de bronce (Grecia), y piernas de hierro y lodo (Roma). Estas poderosas civilizaciones duraron muchos siglos, pero todas llegaron a su fin porque pertenecen a “este mundo en este tiempo” (cuatro = dalet).

El sueño de Nabucodonosor terminó con una piedra que salió del cielo y se estrelló contra la estatua. El viento se llevó los escombros, pero la piedra se convirtió en un gran monte. El monte simbolizaba el quinto (cinco, jeh) reino sobre la tierra, descrito también como reino eterno. Estará libre de toda influencia del mal, porque operará bajo un sistema de gobierno a manos de seres humanos redimidos.

Satanás Encadenado

Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo (Apocalipsis 20:1-3).

El Nuevo Orden Mundial de Dios no estará sujeto al gobierno o influencias de Satanás. La humanidad desarrollará nuestro potencial natural y espiritual a plenitud porque las leyes de Dios guiarán a toda nación. La presencia de Dios residirá en el templo recientemente construido. La maldición y el velo serán levantados de Israel. El hombre sembrará, cosechará y comerá del fruto de su trabajo, y nadie vendrá a robar o a saquear su cosecha. Será un descanso de mil años, que terminará en el 3018 d.C. (Véase la Tabla de Siete Mil Años de Historia Humana).

Una Nueva Edad para la Nación de Israel

Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre (Isaías 66:22-24).

Después de esta destrucción mundial Dios les dará a los sobrevivientes gran aliento:

Así dice Jehová de los ejércitos: Si esto parecerá maravilloso a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos días, ¿también será maravilloso delante de mis ojos? dice Jehová de los ejércitos.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos, los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día que se echó el cimiento a la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo. Porque antes de estos días no ha habido paga de hombre ni paga de bestia, ni hubo paz para el que salía ni para el que entraba, a causa del enemigo; y yo dejé a todos los hombres cada cual contra su compañero. Mas ahora no lo haré con el remanente de este pueblo como en aquellos días pasados, dice Jehová de los ejércitos (Zacarías 8:6-11).

La maldición y el velo sobre Israel serán levantados y Dios recordará el pacto que hizo con Abraham:

Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y dará su producto la tierra, y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente de este pueblo posea todo esto. Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos.

Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Como pensé haceros mal cuando vuestros padres me provocaron a ira, dice Jehová de los ejércitos, y no me arrepentí, así al contrario he pensado hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá en estos días; no temáis. Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová (Zacarías 8:12-17).

Israel se convertirá en el más grande centro de turismo del mundo. Representante de todos los idiomas y grupos étnicos de la tierra tendrán oficinas allí. El templo se convertirá en un eje de una religión común practicada por toda nación de este globo, y todas las naciones adorarán al solo verdadero “Dios de Israel” (Alef). Sus universidades serán famosas debido a las bendiciones especiales que Dios derramará sobre ellas. La nación de Israel influirá en el mundo entero.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades; y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros (Zacarías 8:19-23).

Jerusalén se convertirá en la capital del mundo, y será conocida como Jehová Shamá: “El Señor está allí” (Ezequiel 48:35). Una asamblea internacional, bajo la dirección de Dios, se ubicará en Jerusalén reconstruida. La ciudad crecerá en estatura y tamaño hasta adquirir significación global como eje estratégico del mundo. La Biblia profetiza que la Nueva Jerusalén será el centro mundial primario de adoración. La ciudad estará trazada con parques espaciosos que conducen a un templo extraordinariamente hermoso, construido para honrar la presencia de Dios.

Cada año millones de peregrinos de toda nación vendrán para adorar y tributar su respeto a Dios para que sus naciones sean bendecidas. Hoteles gigantescos a lo largo de sus principales bulevares proveerán alojamiento para acomodar a los viajeros de países distantes.

Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Celé a Sion con gran celo, y con gran ira la celé. Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas (Zacarías 8:1-5).

La ciudad disfrutará de tremendo éxito en su cultura, arte, música, danza y esfuerzos intelectuales, que la harán envidia del mundo:

Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.

No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.

Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos.

No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.

Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová (Isaías 65:18-25).

El formidable terremoto habrá cambiado el paisaje geológico que rodeaba a la anterior Jerusalén y abierto un amplio valle. La Biblia predice que un río fluirá del templo edificado en la montaña elevada.

Este río que da vida no existe hoy. Ronald Lauder, presidente de la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Estadounidenses, así como presidente de la rama estadounidense del Fondo Nacional Judío, ha advertido que Israel enfrentará severa escasez de agua en el futuro y con toda probabilidad se quedará sin agua entre el 2012 y el 2015, si no se construyen reservorios adecuados.

El agua es la corriente sanguínea vital de Israel y sus regiones circundantes. Es una necesidad absoluta. Dios no dejará esta provisión tan indispensable para la vida a los ciclos volubles ciclos del clima, sino que abrirá los recursos subterráneos de agua ocultos profundamente en la tierra. De la sección elevada de la Nueva Jerusalén surgirá un manantial abundante de agua clara, salutífera desde muy adentro de la tierra. A ese manantial se le unirán muchos más manantiales que harán que el agua forme un río de tamaño apreciable.

El río probablemente empezará a correr antes de que se construya el cuarto templo, de modo que el templo en realidad se construye sobre el manantial principal, de manera que incorpora a propósito el flujo del agua en su diseño. El río se abrirá paso al valle del Mar Muerto, que se convertirá en un gigantesco lago de agua dulce lleno de peces. El desierto florecerá como nunca, y la agricultura se esparcirá en abundancia.

Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar. Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me hizo dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al camino de la que mira al oriente; y vi que las aguas salían del lado derecho.

Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado. Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre?

Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río. Y volviendo yo, vi que en la ribera del río había muchísimos árboles a uno y otro lado. Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas. Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río. Y junto a él estarán los pescadores, y desde En-gadi hasta En-eglaim será su tendedero de redes; y por sus especies serán los peces tan numerosos como los peces del Mar Grande. Sus pantanos y sus lagunas no se sanearán; quedarán para salinas. Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina (Ezequiel 47:1-12).

El Monte del Señor

Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén.

Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová (Isaías 2:1-5).

La nación de Israel construirá su cuarto y último templo (Ezequiel, capítulos 40—43). El número cuatro (4 = dalet) indica que pertenece a “este mundo en este tiempo”; sin embargo, todas las dimensiones del nuevo templo se dan en medidas de cinco, cincuenta y quinientos, indicando su significación especial al (5 = jet) “otro lado.” Dios mismo residirá allí:

Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los tabernáculos.

En aquel día estará grabado sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD A JEHOVÁ; y las ollas de la casa de Jehová serán como los tazones del altar. Y toda olla en Jerusalén y Judá será consagrada a Jehová de los ejércitos; y todos los que sacrificaren vendrán y tomarán de ellas, y cocerán en ellas; y no habrá en aquel día más mercader en la casa de Jehová de los ejércitos (Zacarías 14:16-21).

La Gloria Vuelve al Templo

Me llevó luego a la puerta, a la puerta que mira hacia el oriente; y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía del oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria. Y el aspecto de lo que vi era como una visión, como aquella visión que vi cuando vine para destruir la ciudad; y las visiones eran como la visión que vi junto al río Quebar; y me postré sobre mi rostro. Y la gloria de Jehová entró en la casa por la vía de la puerta que daba al oriente. Y me alzó el Espíritu y me llevó al atrio interior; y he aquí que la gloria de Jehová llenó la casa.

Y oí uno que me hablaba desde la casa; y un varón estaba junto a mí, y me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre; y nunca más profanará la casa de Israel mi santo nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus fornicaciones, ni con los cuerpos muertos de sus reyes en sus lugares altos. Porque poniendo ellos su umbral junto a mi umbral, y su contrafuerte junto a mi contrafuerte, mediando sólo una pared entre mí y ellos, han contaminado mi santo nombre con sus abominaciones que hicieron; por tanto, los consumí en mi furor. Ahora arrojarán lejos de mí sus fornicaciones, y los cuerpos muertos de sus reyes, y habitaré en medio de ellos para siempre.

Tú, hijo de hombre, muestra a la casa de Israel esta casa, y avergüéncense de sus pecados; y midan el diseño de ella. Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender el diseño de la casa, su disposición, sus salidas y sus entradas, y todas sus formas, y todas sus descripciones, y todas sus configuraciones, y todas sus leyes; y descríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma y todas sus reglas, y las pongan por obra. Esta es la ley de la casa: Sobre la cumbre del monte, el recinto entero, todo en derredor, será santísimo. He aquí que esta es la ley de la casa (Ezequiel 43:1-12).

El Nuevo Gobierno Global

El nuevo gobierno mundial unificado en la tierra seguirá el patrón del antiguo modelo de reyes y sacerdotes. Los reyes terrenales implementarán las leyes y atenderán los desarrollos globales bajo la dirección de los santos. El lado sacerdotal del gobierno tratará de la instrucción religiosa y educación en general. Una cámara alta y una cámara baja gobernarán ambas ramas.

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea (Apocalipsis 19:11).

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES (Apocalipsis 19:16).

El nuevo sistema de gobierno se organizará alrededor de una monarquía doble. Jesucristo es el Rey de reyes y a veces residirá en la ciudad satélite de la “Jerusalén Celestial.” Gobernará el universo conjuntamente con los santos (Véase en el capítulo 5 los cinco nombres del Cuerpo de Cristo).

Estos santos cursarán un “programa de capacitación para el trabajo” en la tierra, para prepararse para ser representantes en la Cámara Alta. Proclamarán e implementarán en la tierra la voluntad del Rey de reyes.

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. (Isaías 9:6-7).

Estos versículos predicen que habrá al fin paz en la tierra, y será interminable. Esta paz está garantizada por la aplicación de la justicia y el trato con integridad y rectitud para siempre. Los límites políticos del reino de Dios en la tierra no seguirán los patrones del pasado. Ninguna frontera existirá entre naciones. No se necesitarán pasaportes para viajar de un lugar a otro. El mundo estará verdaderamente unificado, y todas las personas coexistirán en paz por mil años. Habrá millones de santos resucitados, pero Dios nombrará a unos pocos miembros selectos de estos grupos para que lo representen en la tierra como reyes.

Después de la torre de Babel, la literatura hebrea antigua revela que setenta (70) naciones se formaron en la tierra. Cada una tenía un idioma diferente. Desde entonces muchos otros idiomas han surgido. Al presente tenemos literatura impresa en algo más de mil idiomas. Los Traductores Bíblicos Wycliffe calculan que hay alrededor de otros tres mil idiomas a los que todavía hay que traducir.

La estructura del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreotoma conceptos sencillos y los amplía a niveles más altos multiplicando números básicos. Si antes de que cayera la torre de Babel existían setenta (70) naciones, el número de lenguas que se habrán desarrollado para cuando el reino de Dios empiece en la tierra será proporcionalmente más alto. Por consiguiente, opino que 70 x 70 será un cálculo razonable. Me imagino que habrá unos 4.900 reyes que gobernarán el mundo futuro en la tierra.

La Estructura del Nuevo Gobierno Global

¿Seguirá el futuro gobierno el patrón de la tradición israelí o gentil? ¿Se celebrará el sabat, o el sábado, o el domingo? Veamos lo que indica el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo.

El plan de Dios para el universo empezó en el cielo. En el libro de Apocalipsis Juan describió una escena con veinticuatro ancianos, llevando coronas de oro sobre sus cabezas, sentados en veinticuatro tronos alrededor del gran trono (4:1-11). La ciudad satélite eterna de Jerusalén tendrá veinticuatro nombres en sus cimientos (21:9-14). El número veinticuatro (24) representa el sacerdocio.

Este número también se puede escribir como 2 x 12. Habían doce tribus de Israel en el Antiguo Testamento, y doce apóstoles en el Nuevo Testamento. De nuevo vemos el principio de la vía férrea con dos rieles. Lo que históricamente han sido dos tradiciones separadas, la judía y la cristiana, continuarán en principio en “el otro lado,” tal vez una para la tierra y la otra para el universo, en la ejecución de los propósitos de Dios en el cielo nuevo y la nueva tierra.

Una Treceava Tribu, el Centro del Gobierno de Dios

Al borde de Jerusalén terrenal habrá una gran área de tierra designada “santísima” que está separada para Dios. Será algo así como el Vaticano, un estado dentro de un estado. En su centro estará el templo en donde Dios morará. Siguiendo el modelo del Antiguo Testamento esta área será administrada por personas selectas y dedicadas. Tal vez los 144.000 siervos judíos intervendrán en la administración de este enorme complejo (véase Capítulo 5).

Esta área será el eje espiritual del mundo, y millones de visitantes vendrán cada año para adorar a Dios en la tierra. Como una ciudad dentro de una ciudad, exigirá una organización singularmente capacitada para administrar sus asuntos. Demos un recorrido histórico al pasado para revisar cómo desde el principio las personas fueron separadas para servir a un Dios vivo.

Dios hizo un pacto eterno por medio de Abraham (Génesis 17). Prometió bendecir a todas las naciones de la tierra por medio de él. De Abraham saldría realeza (el Mesías). Dios también prometió que sus descendientes se convertirían en una nación poderosa, numerosa como la arena del mar. Esto no ha sucedido todavía, pero tenga la certeza de que sucederá pronto.

Abraham tuvo dos hijos. Primero, la criada egipcia de Sara, Agar, dio a luz a Ismael (Génesis 16:1-16). Trece años más tarde Sara, la esposa de Abraham, milagrosamente concibió y dio a luz a Isaac, quien fue el heredero de las promesas (Génesis 21:3).

Dios prometió que de los hijos de Ismael doce “príncipes” se multiplicarían hasta ser doce tribus que no serían consideradas ni israelitas ni judías (Génesis 17:20). Dios también prometió que por medio del hijo de Sara, Isaac, vendrían las bendiciones prometidas de Dios llegarían a todas las naciones en cumplimiento de su pacto con Abraham.

Isaac y Rebeca tuvieron dos hijos: Jacob y Esaú. Jacob llegó a ser el heredero de la promesa cuando Esaú tenía hambre y neciamente vendió su primogenitura por un plato de guisado de lentejas (Génesis 25:29-34). Jacob obtuvo la bendición prometida al engañar (innecesariamente) a su padre cuando Isaac estaba en su lecho de muerte y casi ciego (Génesis 27:1-40). Dios más tarde le cambió el nombre a Israel, que es su nombre del pacto obtenido al vencer por fe.

Jacob (Israel) tuvo doce hijos en sus dos esposas y sus dos criadas. De allí surgieron las doce tribus de Israel. Su hijo favorito, José, también tuvo dos hijos: Efraín y Manasés. Antes de morir Jacob llamó a todos sus hijos a fin de darles bendiciones especiales de Dios (Génesis 49). A fin de dar a José una porción doble, aunque José no era primogénito de Jacob, adoptó a los dos hijos de José directamente como suyos propios para que tengan igual status con los otro once hijos (Génesis 48:8-22).

Jacob bendijo a los hijos de José diciendo: “Efraín y Manasés, . . . míos son; como Rubén y Simeón, serán míos” (Génesis 48:5). Cuando los hijos de Israel recibieron su heredad en la Tierra Prometida, no hubo una tribu llamada José (Josué 13—19). En lugar de una tribu llamada José, cada una de las dos tribus llamadas Manasés y Efraín recibió una porción completa de la heredad de Israel, haciéndola a cada una de ellas una tribu por derecho propio, para un total de trece tribus (12 + 1).

A pesar del hecho de que la nación de Israel se componía de trece tribus, la Tierra Prometida fue dividida sólo en doces territorios. ¿Cómo sucedió eso? Dios escogió a la tribu de Leví para que sea una tribu de sacerdotes: Dios sería su heredad. En lugar de continuar con la práctica tradicional en la que el primogénito de toda familia era el sacerdote para esa familia, Dios tomó a toda la tribu de Leví como sus sacerdotes “primogénitos” designados debido a su firmeza por el Señor y Moisés contra los que habían adorado al becerro de oro. A los levitas no se les asignó ninguna región definida de tierra agrícola como heredad, sino que recibieron pueblos esparcidos regionalmente para vivir, así como una porción de los diezmos y ofrendas del Señor como ingresos (Véase Éxodo 13:1-2; Números 1:49; 3:6-13; Deuteronomio 10:8-9; 18:1.)

El número uno (1) representa a Dios; y de allí la treceava (12 + 1) tribu estaba dedicada al Señor. A los levitas no se les concedió propiedad privada, con la excepción especial del “monte santo” (Génesis 48:22). No tenían terrenos grandes que exigieran que trabajaran en la agricultura. Por supuesto que tenían huertos alrededor de sus casas, pero su principal trabajo era enseñar las leyes de Dios al pueblo y trabajar en el desempeño de los servicios rituales en el templo.

En la Nueva Jerusalén una porción especial de la ciudad en la cumbre del monte recién formado será separada como el lugar santísimo. Será el lugar de la tierra en donde reside la presencia shequiná de Dios en su gloria. El terreno que lo rodea será santo y separado de toda autoridad civil. Su administración estará a cargo de un cuerpo especial de personas, análogo a una decimotercera tribu o levitas.

Israel será la primera nación investida en una monarquía. El rey David resucitado gobernará a la nación judía durante los mil años del reino de Dios en la tierra. Presidirá sobre la Cámara Baja de Señores de Israel.

Mientras que Israel se regocijará en sus antiguos festivales, incluyendo el sabat, a mi juicio las demás naciones pueden celebrar el domingo y tener sus propios días festivos en los cuales reverenciar a Dios. A Dios le encanta la diversidad dentro de la humanidad, y da a cada nación campo para expresar su carácter individual.

El Gobierno Mundial Unido: Cámara Alta de Reyes

La Cámara Alta estará compuesta de santos resucitados selectos que pertenecen al cuerpo de Cristo. Residirán en la Jerusalén celestial, la ciudad de Dios. Tendrán cuerpos espirituales similares a que Jesús tenía después de su resurrección.

Basados en la descripción bíblica del cuerpo de Jesús podemos concluir que los santos resucitados podrán viajar más rápido que la luz a cualquier destino en el cielo o en la tierra. Pueden ser visibles o invisibles a voluntad. Pueden atravesar puertas cerradas y paredes. Podrán estar en un lugar en un instante, y en algún otro lugar al siguiente. No estarán sujetos a la dimensión tiempo porque habrán sido transformados en sin tiempo, eternos. Se comunicarán unos con otros por el pensamiento en lugar de con el habla. Los mensajes se enviarán y se recibirán al instante sin necesidad de teléfonos o la internet. Nada podrá estar oculto de nadie, ni siquiera los pensamientos. La desobediencia a la ley se descubrirá de inmediato, y no se la tolerará.

Jesucristo gobernará con cetro de hierro (Apocalipsis 19:15). Los santos le representarán por todo el universo, no sólo en la tierra, sino hasta los últimos rincones del cosmos. Durante los mil años de este Nuevo Orden Mundial sobre la tierra los miembros del nuevo gobierno recibirán más capacitación para sus trabajos eternos que empezarán después de que se haya acabado el reinado de mil años de Dios sobre las naciones mortales.

Este cuerpo gobernante estará compuesto de hombres y mujeres a los que Dios ha preparado y entrenado en el mundo malo, para poder colocarlos en cargos de autoridad para gobernar el universo. Los miembros de este grupo habrán vivido bajo muchos sistemas diferentes de gobierno, desde dictadores déspotas hasta sistemas democráticos débiles. Vendrán de todo un caleidoscopio de trasfondos étnicos, culturales y económicos. Representarán toda emoción, inteligencia, educación y habilidad humanas.

Las personas seleccionadas para esos oficios habrán vivido previamente bajo la influencia de Satanás, que ha penetrado todo nivel de la sociedad toda la historia desde Edén. Fueron leales a Dios incluso mientras vivían en sociedades corruptas. Muchos de estos santos fueron perseguidos y los mataron; algunos inclusive vieron cómo sus familias fueron torturadas y asesinadas por autoridades supuestamente cristianas, que más bien deberían haberlas protegido.

Satanás ha pervertido toda institución del hombre en un esfuerzo por trastornar el plan de Dios para la tierra, pero Dios sabía de antemano eso en cuanto a Satanás y el pecado que llenaría las sociedades de toda la historia humana. Dios ha usado la maldad rebelde de la naturaleza de Satanás para probar y fortalecer el carácter espiritual de la humanidad, a fin de que los resucitados a la eternidad detesten para siempre el pecado. Así, mediante el sufrimiento y las dificultades de sus vidas en la tierra los santos fieles habrán quedado vacunados contra todo efecto del lado negativo del carácter humano, incluyendo el odio, la codicia, el orgullo, egocentrismo y el desprecio de la santidad. Satanás fracasará, y la gran tribulación es el gran final de ese fracaso.

Este es el lodo humano del cual Dios moldeará su nuevo orden mundial. Estas personas resucitadas gobernarán a las futuras generaciones en paz y armonía. Dictarán leyes justas que reflejen el carácter de Dios, y gobernarán con sabiduría para beneficio de todos los seres humanos. Honrarán siempre a Dios, quien bendecirá todos sus esfuerzos. En esta sociedad justa la humanidad florecerá como nunca antes. El nuevo medio ambiente demostrará que las leyes de Dios funcionan, incluso contra un trasfondo anterior de filosofía del mal.

La Cámara Baja de Señores

Las naciones recién formadas serán divididas en distritos llamados señoríos. El término “señores” procede de Apocalipsis 19:16 mencionado arriba. Esta posición es similar a la de la antigua Inglaterra. Estos representantes mortales seleccionados de sus propios constituyentes serán supervisados por miembros de los elegidos, la Cámara Alta, que reina como reyes inmortales sobre la tierra. Estos reyes darán dirección en las leyes de Dios a la Cámara Baja de Señores.

La Cámara Baja de Señores estará formada de seres humanos mortales con carácter sobresaliente, capacidad e integridad, nombrados por los elegidos. Este no es el sistema democrático que nos es familiar. Esta Cámara Baja estará estructurada de acuerdo a este principio básico de gobierno descrito en el Antiguo Testamento:

Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer. Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo. Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar (Éxodo 18:19-23).

Como parte de la restauración del medio ambiente dañado de la tierra estos señores establecerán un propósito común en todas las actividades religiosas. Eliminarán todos los templos, mezquitas, capillas e iglesias que el terremoto no destruyó. Los recuerdos de las falsas religiones de nuestro mundo presente, influidas por Satanás, serán borrados de la tierra. El conocimiento de Dios lo iluminará todo. El supremo Dios del universo será adorado en espíritu y en verdad.

Los beneficios de esta nueva sociedad aparecerán en muchos aspectos. Por ejemplo, ningún individuo tendrá propiedad a la manera en que la tenemos hoy en nuestras economías del mercado capitalista. Por cierto, todo hombre vivirá en su propia tierra y se “regocijará bajo su propia vid e higuera,” pero la concentración de riqueza espiritualmente insalubre será redistribuida para que no sea sendero a la posición social y poder político.

La reintroducción del perdón de las deudas y otros principios del “jubileo” evitará que se vuelva a formar la clase de privilegios no ganados. La riqueza será regulada por consenso de la comunidad para el beneficio de la comunidad. Una clase privilegiada de individuos puede surgir con el tiempo, pero será promovida debido a su dedicación altruista a la comunidad y su deseo desprendido de mejorar la sanidad del ecosistema de la tierra.

Los minusválidos serán sanados o capacitados de acuerdo a sus capacidades mentales, y no serán carga económica para la comunidad. En las escuelas y en la familia se enseñará la dignidad y respeto de todos los seres humanos. Se desalentará la reconstrucción de ciudades grandes para que los niños puedan jugar en parques y para que las grandes concentraciones de pobladores no abusen del medio ambiente con sus desperdicios naturales y con el puro impacto de su presencia activa.

En ausencia del crimen no serán necesarias cerraduras en las puertas. Florecerá el arte y la artesanía. Las granjas familiares serán de nuevo los pilares de la sociedad. Ambas cámaras del gobierno evaluarán la producción masiva de máquinas que ahorran trabajo, basadas en su beneficio para la comunidad y la tierra, y no estricta o solamente en su potencial para el lucro. El sistema capitalista tal como lo conocemos, y que está destruyendo los recursos naturales de la tierra, nunca jamás volverá a surgir para corromper y esclavizar a las personas.

Uno de los más grandes beneficios para la humanidad será la eliminación de la guerra. Toda la maquinaria militar, cañones, tanques, armas, pistolas y equipo de destrucción serán fundidos. Cortes locales e internacionales, dirigidas por los elegidos, resolverán cualquier conflicto que pudiera surgir. Todas las leyes judiciales serán aprobadas por Dios, gobernadas desde la ciudad celestial de Jerusalén, y administradas por la Cámara Baja de Señores.

La Constitución del Nuevo Orden Mundial

Todas las leyes previas de las naciones de la tierra se terminarán, y toda nación se alineará con la ley universal divina del perfecto amor, que será la constitución del nuevo gobierno global. Partiendo de esta estructura básica, otras leyes y costumbres pueden seguir para permitir que los diferentes grupos étnicos hagan ajustes según las necesidades locales y diversidad cultural. Debido a que Dios impondrá su ley universal las naciones al fin estarán en paz. El terrorismo, la guerra y la discordia nunca más surgirán entre ellas.

La constitución del nuevo gobierno mundial tendrá diez leyes básicas (El número 10 en el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo quiere decir “ley o responsabilidad” o “mano en descanso”). Estas leyes serán semejantes a los Diez Mandamientos de la Biblia. Pero muchas culturas del mundo nunca habrán oído de ellas.

1.

Yo soy el Señor tu Dios, . . . No tengas otros dioses aparte de mí (Éxodo 20:2-3, vp).

El Dios del universo, tal como se revela en la Biblia judeo cristiana, es el único Dios verdadero, y será honrado sin excepción. A todos los demás llamados dioses y que otras religiones adoran ni siquiera se los recordará.

2.

No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra (Éxodo 20:4, vp).

El reino de Dios en la tierra no permitirá ni cuadros ni imágenes de deidades anteriores, espíritus fantasmas, o falsos profetas. Tales cosas ni siquiera se recordarán en monumentos o libros. Debemos amar a Dios de todo corazón, pero no debemos hacernos imágenes de él porque él es luz inaccesible y no se lo puede expresar con elementos materiales de la tierra. Le honramos al obedecer sus mandamientos.

3.

No hagas mal uso del nombre del Señor tu Dios, pues él no dejará sin castigo al que use mal su nombre (Éxodo 20:7, vp).

Usar mal el nombre de Dios será una ofensa seria porque eso muestra desprecio y falta de respeto a Aquel que nos da todo lo que necesitamos para la vida. Él provee diariamente energía del sol, sin costo alguno. Hace que crezcan los alimentos para nuestra alimentación. Nos da propósito en la vida mediante la familia, la comunidad y las maravillas de esta tierra. Su nombre será tenido en alta estima y todos los pueblos lo honrarán en festivales anuales especiales en Jerusalén. El uso de todo vocabulario que deshonre a Dios se castigará severamente.

4.

Acuérdate del sábado, para consagrarlo al Señor. Trabaja seis días y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el séptimo día es día de reposo consagrado al Señor tu Dios. No hagas ningún trabajo en ese día (Éxodo 20:8-10, vp).

Cada semana tendrá un día especial para honrar a Dios y darnos una pausa para descansar de nuestra actividad. Este día se usará para instrucción de nuestros hijos, adoración y alabanza al Señor, y reuniones especiales con parientes y amigos. Será un día de regocijo, para recuperarnos de nuestro esfuerzo y pasar tiempo de calidad unos con otros dentro de la familia. Se desalentará toda transacción de negocios y de entretenimiento de indulgencia propia. Predominará la diversión en comunidad.

5.

Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios (Éxodo 20 :12, vp).

Ninguna nación en la tierra será bendecida sin esta ley fundamental que fortalece el vínculo familiar. Los padres serán responsables ante Dios por educar a sus hijos para que obedezcan las leyes de Dios y le den honor. El bienestar de la familia es fundamental para el bienestar de una nación.

6.

No mates (Éxodo 20:13 vp). El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre (Génesis 9:6).

El homicidio es una ofensa contra Dios y contra la sociedad. El sistema legal tendrá en forma integral métodos que harán imposible que se declare culpable a un inocente. La persona que sea hallada culpable de homicidio será ejecutada de inmediato.

7.

No cometas adulterio (Éxodo 20:14, vp).

El adulterio es una amenaza contra la estructura de la familia. Trastorna la amistad y el interés de la comunidad. Si no se controla el impulso sexual, puede devastar a todos los que afecta. Las leyes locales tratarán de estos asuntos para corregir a los ofensores.

8.

No robes (Éxodo 20:15, vp).

Ninguna persona privada podrá comprar propiedad a perpetuidad. Todos los bienes raíces, empresas y riqueza a fin de cuentas serán propiedad de la comunidad. Se recalcará la mayordomía, no la adquisición. El gobierno de la nación regulará el bienestar de toda persona en el país. El robo se castigará con el consenso de la comunidad.

9.

No des falso testimonio en contra de tu prójimo (Éxodo 20:16, nvi).

Las mentiras y falsas acusaciones son violaciones graves contra un Dios santo y la autoridad establecida. Decir mentiras expresa desprecio de las leyes de Dios y severo egoísmo. Las leyes locales tratarán de estos asuntos para aplicar justicia.

10.

No codicies la casa de tu prójimo: no codicies su mujer, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca (Éxodo 20:17, vp).

Con el correr del tiempo los que han prosperado más que otros tendrán más posesiones que otros. Tal vez logren una posición social por encima de los holgazanes y los que se contentan con poco. Los celos contra los que han trabajado arduamente harán que algunos codicien lo que no se merecen. Eso será una violación de esta ley.

Los Diez Mandamientos fueron dados en un tiempo cuando se practicaba la esclavitud. Los que no tenían muchos esclavos a menudo codiciaban a los que tenían muchos. Por supuesto, en el Nuevo Orden Mundial no se permitirá la servidumbre humana, así que las leyes futuras no incluirán ninguna referencia a la esclavitud. Sin embargo, los principios que promueve este mandamiento seguirán vigentes.

Por siglos en muchos países se trató a las mujeres como si fueran esclavas, sin ningún derecho. En el nuevo reino de Jesús no se tolerará tales prácticas. Las mujeres tendrán igual posición que los hombres, pero cada sexo tendrá un papel especialmente asignado para fortalecer la estructura de la familia. La sociedad ya no enseñará más la filosofía degradante de que las mujeres son inferiores o serviles. Por primera vez las mujeres serán verdaderamente lo que Dios propuso: ayuda idónea para el hombre.

Los Diez Mandamientos formarán las leyes fundamentales de la Tercera Civilización. Estas leyes llegarán a ser la base para la constitución de toda nación sobre la tierra. Esto unirá a todas las naciones bajo el único Dios. La paz existirá en todo el globo, y la humanidad prosperará como nunca antes.

En castigo final para los que rompen estas leyes será tal como lo registra la Biblia:

Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro (Éxodo 32:33).

Un sistema legal unificado es necesario para que pueda funcionar cualquier sociedad. Sin embargo, el guardar la ley no le dará a usted perdón de pecados o le llevará al cielo. La carta de Pablo a los Romanos dice esto claramente:

Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado (Romanos 3:20).

Cuando termine el dominio de Satanás finalmente habrá paz en la tierra. Sin embargo, el hombre seguirá teniendo una naturaleza de pecado capaz de corrupción y fracaso. Para vencer nuestra naturaleza de pecado y recibir vida eterna necesitamos reconocer la dádiva de la salvación que ofrece Jesucristo. Recibir lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz es la única manera de ser hecho aceptable ante un Dios santo. Lo que la ley jamás podría lograr es posible bajo la gracia.

El cristianismo inicial floreció bajo el gobierno romano opresor desde el año 100 d.C. hasta el 400 d.C. Después de años de vivir bajo la dirección de Dios y adhiriéndose a sus leyes, la sociedad cristiana con el tiempo superó el gobierno romano que se derrumbaba en bancarrota. El cristianismo se convirtió en una religión estatal. El establecimiento religioso se enriqueció en forma extrema debido a las ofrendas sacrificiales de los creyentes que ayudaban a sus prójimos necesitados. Los obispos recogían el dinero y lo repartían entre los pobres, los esclavos y los enfermos.

Con el tiempo los obispos crecieron en poder y riqueza, y entonces empezaron a decretar cómo debían vivir todos los demás. Cualquier disensión fue aplastada brutalmente. Conforme crecía la resistencia, al igual creció la persecución de los que rehusaban someterse al establecimiento opresor y de mente estrecha. A toda persona que rompía sus reglas o regulaciones la sometían a tortura y muerte. Estos dirigentes cristianos pervertidos cometían asesinatos, apoyándose en una creencia errada de que Dios los había nombrado para que sean policía de la sociedad.

¿Cómo será diferente el Nuevo Orden Mundial de Dios? ¿Qué evitará que un grupo hambriento de poder se apodere de todo?

En Zacarías 14:17-19 la Biblia dice que “Egipto” no tendrá lluvia por un año si no rinden homenaje al Rey de reyes en la Nueva Jerusalén. Esto no se aplica sólo a Egipto, sino a todas las naciones. Si alguna nación se aleja de las leyes de Dios, el Señor no la bendecirá. No tendrán lluvia y se morirán de hambre por falta de cosechas. Se verán forzadas a ir a las naciones vecinas para comprar comida. Allí será una minoría, extranjeros que desconocen el idioma nativo. Si continúan en su rebelión, estas nacionalidades se extinguirán.

Puesto que ya no existirán ni armas de guerra ni ejércitos, las naciones rebeldes no tendrán capacidad de conquistar a los vecinos pacíficos. Los elegidos, que experimentaron la corrupción del mal por siglos en sus vidas mortales, sabrán lo que funciona y lo que no resulta. Comprenderán que la única manera en que el ser humano puede triunfar es honrar a Dios y sus leyes. La Tercera Civilización será diferente porque el reino de Dios en el cielo entonces existirá en la tierra. Muchos santos resucitados y ángeles guiarán visible y audiblemente a las personas con la sabiduría divina para superar el pecado.

Pero, ¿qué sucede cuando la Tercera Civilización llega a su fin después de mil años? Es más bien dramático. Satanás hace una venia final fingida antes de salir para siempre del escenario de este universo. A la derrota final de Satanás le sigue el juicio ante el Gran Trono Blanco, y entonces la Jerusalén Celestial desciende a la tierra conforme “todas las cosas” son hechas nuevas.

¿Qué sucede cuanto se acaba el “tiempo” según lo conocemos? En la Biblia se predice el fin de esta tierra en la dimensión dalet del tiempo. La mayor parte de los detalles permanecen detrás de una espesa cortina de misterio, pero los últimos capítulos de Apocalipsis la levantan apenas un ápice. Son como un aperitivo para despertar nuestra expectación de lo que será la vida eterna. Algunos conceptos podemos imaginarnos, como una nueva tierra sin mar, pero ¿qué de la relación de Dios con nosotros, o de nosotros con él? Siga leyendo. Se lo voy a decir.

La Ciudad Celestial, Jerusalén Satélite

Hacia el fin de la gran tribulación meteoritos y terremotos dislocarán el área que rodea a Jerusalén. El trastorno geológico de la tierra elevará lo que fueron las ruinas de la antigua Jerusalén a una montaña alta, que se entenderá a un amplio valle. En el punto más alto de la ciudad se construirá un nuevo templo, que en mis libros y otras partes se le conoce como el Cuarto Templo.

Dios vivirá en ese templo con acceso a él sin estorbo alguno. Muy alto en el cielo sobre el templo brillará con cuerpo brillante: La Jerusalén celestial (que se traduce “ciudad de paz”). La Jerusalén celestial se comunicará mediante su conexión con la Jerusalén terrenal, que será la sede del recientemente formado nuevo gobierno de Israel.

En su carta a los creyentes iniciales de Roma Pablo escribió que todos los creyentes desde el tiempo de Adán y en adelante tienen una cosa en común: viven con la esperanza de una vida futura. Debido a su fe se les llama santos. Saben que esta vida es solo temporal y que su vida futura estará libre de pecado. Todos los creyentes disfrutarán de armoniosa comunión con Dios, tal como Adán disfrutaba una vez. Sus esperanzas esperan una nación celestial o una ciudad celestial:

Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. (Hebreos 11:8-10)

Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. . . . Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. . . . Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido (Hebreos 11:13, 16, 39).

Sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel (Hebreos 12:22-24).

La ciudad de Dios es la Jerusalén celestial. Estará suspendida como un satélite sobre la tierra durante el reinado de Jesús de mil años de paz y justicia sobre la tierra. Esta ciudad estuvo en órbita sobre la tierra anteriormente. En ese tiempo nos referíamos a ella como la Estrella de Belén. Apareció hace dos mil años, cuando el DiosHijo, Jesucristo, irrumpió en la dimensión tiempo y nació como un nene humano. Esta misma ciudad aparecerá de nuevo en el 2018 y permanecerá en órbita. Esta vez la ciudad quedará conectada con la Segunda Venida del Rey de reyes y Señor de señores.

Una descripción detallada de esta fabulosa ciudad se nos da en Apocalipsis 21. Es la residencia viajera de Dios mismo y su séquito. Puesto que Dios sabe lo curioso que son los hombres, nos ha bendecido con un breve vistazo de esta extraña estructura mediante los ojos de Juan, según consta escrito en las últimas páginas del libro de Apocalipsis.

Se describe a la Nueva Jerusalén como una pirámide de aproximadamente unos 2.400 kilómetros por lado. Tiene cinco lados, indicando que es jeh, “del otro lado” y no pertenece a nuestro mundo. La Ciudad piramidal de Dios tiene una piedra principal y cuatro piedras angulares que son cinco diamantes gigantescos. Similar a nuestros cohetes modernos, esta ciudad satélite está diseñada para viajar a alta velocidad por el universo a pesar de las rocas flotantes y desperdicios.

Sospecho que las civilizaciones antiguas del mundo vieron esta ciudad en el cielo, y copiaron su forma piramidal. Tal vez pensaron que la duplicación de este diseño sería como extender una invitación para que la ciudad maravillosa aparezca de nuevo. Los hombres querían conectarse con ella porque sabían que allí residía un ser sobrenatural. La mayoría de las pirámides fueron construidas para denotar importancia astrológica y conceptos matemáticos todavía no bien entendidos.

Los diamantes se tallan en forma de pirámide para reflejar la luz, pero la Estrella de Belén es luminosa desde adentro. No necesita el sol porque Dios es su luz:

Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas. Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muro. La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios; la longitud, la altura y la anchura de ella son iguales. Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es de ángel. El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio; y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda; el quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista. Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio.

Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero (Apocalipsis 21:9-27).

En mi calidad de inventor mi mente siempre está buscando lo que está oculto y no es obvio para la mayoría de persona. Los que viven en la ciudad de Dios, la Jerusalén celestial, son los redimidos que ya no están sujetos a las leyes físicas de la dimensión dalet, porque ahora viven en la dimensión jeh. Pueden visitar galaxias ardientes o incluso visitar el interior de un horno ardiente como la cuarta persona que apareció con los amigos de Daniel cuando los arrojaron a un horno calentado siete veces más que lo normal (Daniel 3:16-27). Este relato nos muestra que incluso el estar cerca de un ángel suspende las leyes naturales de la dimensión dalet.

La ciudad de Dios será tan brillante como el sol, y pienso que también irradiará calor. Por consiguiente, su distancia a la tierra al flotar sobre ella definitivamente cambiará el patrón del clima, para bien o para mal. Por ejemplo, un cambio en la ubicación de la ciudad satélite podría causar sequía en regiones que necesitan castigo. A decir verdad, Zacarías 14:16-19 dice que las naciones que no acudan cada año a Jerusalén para adorar al Rey de reyes y guardar la Fiesta de los Tabernáculos serán castigadas de esta manera.

Leemos de una alta montaña que surge en el centro de la Jerusalén terrenal. En esta montaña se ubica el cuarto templo lleno de del misterio de la shequiná, la nube de gloria, que demuestra la presencia de Dios en la dimensión dalet.

¿Por qué Dios escoge representar su presencia con una nube? ¿Es para proveer una cobertura de modo que el calor de la ciudad suspendida encima quede cancelado? Piénselo por usted mismo. Aprenda como hacer sus propios descubrimientos al estudiar la Biblia.

Los elegidos vivirán en la Ciudad Satélite de Jerusalén a fin de implementar el plan del Nuevo Orden Mundial de Dios. El DiosHijo también residirá allí, en estrecho contacto con la humanidad. Después de mil años la ciudad se moverá de nuevo y será colocada en una nueva tierra. Descansará permanentemente en la nueva tierra y ya no será más satélite flotando de un lugar a otro.

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.  Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.  Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. 8  Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda (Apocalipsis 21:1-8).

Los Últimos Días de la Tierra

Los elegidos finalmente entenderán el propósito de Dios al permitirles quedar expuestos a la injusticia, al mal e incluso a la muerte a manos de hombres viles mientras estaban en la tierra. Las lecciones aprendidas mediante estas experiencias los capacitarán para gobernar sabiamente al nuevo mundo.

Durante los mil años de paz los seres humanos seguirán teniendo una naturaleza de pecado; ni siquiera un ambiente perfecto puede hacerlos santos. Tal vez, con el paso del tiempo, el entusiasmo inicial de construir una nueva civilización se diluirá, y su funcionamiento se volverá monótono. Con el tiempo grandes números incluso de la población más bendecida se sentirán insatisfechos. Probablemente se habrán olvidado de todos los problemas que el mundo enfrentó en un tiempo, y el sufrimiento que Satanás y sus artimañas perversas impuso a las naciones.

Con mil años de condiciones ideales, el número de seres humanos crecerá a un total increíble. Hacia el fin de los mil años será evidente que todavía vivimos en un sistema finito y que la tierra puede alimentar sólo a cierto número de personas.

Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos (Apocalipsis 20:7-10).

Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas (Daniel 12:7).

Al final de los mil años se realizará un día especial de graduación. Dios reunirá a todos los elegidos en el gran salón de la Jerusalén celestial. Pero antes de que puedan ser promovidos a sus nuevos cargos para gobernar el universo como herederos de Jesucristo, el Creador quiere enseñarles una cosa más. Dios levantará un telón y permitirá a los elegidos mirar las emociones más íntimas de DiosPadre.

El Señor abrirá el abismo y permitirá que Satanás vuelva a aparecer en la tierra por última vez (Apocalipsis 20:7). Sabiendo que lo ha perdido todo, el diablo hará un gesto obsceno final hacia el cielo al atizar problemas. Como si mil años en el abismo jamás hubieran tenido lugar, Satanás tomará las cosas donde las dejó, con un gran ataque contra Jerusalén. Logrará instigar una rebelión masiva, organizando un frenesí de oposición que acabará en motines y caos total.

Los elegidos observarán con asombro como Satanás, el maestro manipulador de la humanidad, sistemáticamente deshace todas sus buenas obras. Incluso algunos de sus amigos de confianza sobre la tierra se unirán a la rebelión conforme Satanás destroza todas las salvaguardas del sistema que los elegidos pensaban que duraría para siempre. Observarán en silencio como Satanás rodea al Lugar Santísimo como una horda de militantes. Intentará atacar al templo y profanarlo; tal como lo hizo en sus días anteriores.

Mientras los elegidos observan horrorizados, empezarán a entender y a participar de la profunda aflicción que Dios sintió antes de que empezara la dimensión dalet, cuando su más hermoso ser creado, Lucifer, se corrompió. Sus amigos de la tierra especialmente selectos, en quienes confiaban y de quienes se sentían orgullosos, le darán la espalda a todo lo que habían logrado y seguirán a Satanás en su rebelión. Se derramarán muchas lágrimas, y esta experiencia unirá para siempre a los elegidos con Dios en admiración, lealtad y amor que no muere.

La última rebelión de Satanás contra el templo y el pueblo santo de Dios terminará rápidamente, y todos los rebeldes de la tierra serán destruidos (Daniel 12:7).

Los Muertos Son Juzgados

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego (Apocalipsis 20:11-15).

Todas las Cosas Nuevas – Profecía Más Allá de la Tierra

Después de eso llegará el último día de la tierra. Un Gran Trono Blanco será colocado en la tierra, y los muertos comparecerán en procesión ante él, para ser juzgados de acuerdo a lo que hayan hecho. Los justos heredarán el dominio de Dios, que habrá sido limpiado de todo mal, corrupción e inmundicia. Empezará una vida de belleza, paz y felicidad no imaginadas:

Jesús prometió, “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas” (Apocalipsis 21:5).

¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.

Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.

Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén (Apocalipsis 22:7-21).

Esto concluye el plan revelado de Dios para su creación, incluyendo la humanidad y los ángeles.

 

Donald H. Harrison, “Cosmetics Heir Ronald Lauder Hopes To Avert a Water Disaster in Israel,” S. D. Jewish Press-Heritage, 7 de julio del 2000. (Disponible en la World Wide Web, http://www.jewishsightseeing.com/usa/california/ san_diego/cong_beth_am/sd07-28sounding_the_alarm.htm)

Referencia al Libro de la Vida, que se menciona en Apocalipsis 20:12.

 

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Enlaces del capítulo en: 
¿Se Acerca la Gran Tribulación?
5 - El Surgimiento de la Segunda Civilización 11 - Repaso y Continuación del Peregrinaje
12 - El Plan e Identidad de Dios en Jesús, el más Pequeño Micro-Huevo del Universo


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