¿Se Acerca la Gran Tribulación?

De Edén a la Nueva Jerusalén: El Plan de Dios para la Humanidad

CAPÍTULO 7

LA GRAN TRIBULACIÓN


(Fin de la Séptima Edad Mundial, 7 = zayin, "espada, conflicto”)


¿Por qué un Dios amante nos envía sufrimiento y muerte?
¿No es suficiente una gran tribulación?
¿Por qué hay dos? ¿Por qué todo empieza
con la destrucción de la ciudad de Nueva York?

Enlaces a la sección en este capítulo:

[Haga click para marcar los títulos de la sección y para saltar a donde comienza la sección del texto. Los títulos de la sección del texto abajo proporcionan enlaces de nuevo al tope de esta página.]

Requiere Adobe Reader que es gratiuto.

¡La más grande gran tribulación del universo no tiene lugar en la tierra! Sin embargo, la humanidad es el foco del plan de Dios para la creación, de modo que estamos conectados a esa gran tribulación, también. En este capítulo no sólo explicaré brevemente por qué la gran tribulación de la tierra es segura, sino también cómo estamos conectados a la otra gran tribulación que tiene lugar en el universo. Mi segundo libro, El Misterio del 17 de Tamuz describirá en detalle los eventos de los fuegos pirotécnicos apocalípticos y también describiré cómo calculé las fechas. Aquí sólo identifico a los participantes y su conducta. ¡Descubra por qué Dios tiene razón justa para estar tan enojado contra nosotros!

Séptima Edad en el Cielo = Guerra en el Cielo

En algún momento pronto, en el cielo se anunciará la guerra contra todos los ángeles rebeldes. Serán juzgados y arrojados a la tierra. A Satanás se le permitirá hacer una final aparición física en la tierra para convencer incluso a los más devotos ateos de que existen otros seres en el universo. El plan de Dios es que Satanás, experto en destrucción, llegue a ser el vehículo primario para ejecutar el juicio divino sobre el mundo. Como dios del mundo dalet en la edad zayin Satanás destruirá su propio dominio en ejecución violenta de su oposición al amor y a la bondad de Dios. A este tiempo de prueba se le conoce comúnmente como la gran tribulación. Tendrá lugar entre el 21 de diciembre del 2008 al 21 de diciembre del 2015.

Después de la gran tribulación el Señor enviará un período de descanso para el universo. Todos los seres creados de la tierra y del cielo experimentarán un nuevo orden mundial: el reino de Dios. Dios continuará su programa en la tierra bajo nueva administración. Los santos de la primera resurrección, que habrán aprendido mucho por sus experiencias en la tierra, ocuparán cargos importantes para gobernar la tierra y, más tarde, el universo.

Desde el comienzo del tiempo el mundo ha estado bajo el control de Satanás y su filosofía perversa. Pero durante la gran tribulación de siete años su dominio será destruido junto con todo vestigio de mal en la tierra y en el cielo. El presente sistema mundial se acabará. Después de siglos de historia tendrá lugar un evento cósmico: la primera resurrección. Le seguirán mil años de paz, período que se conoce como milenio.

Al fin del milenio Satanás será suelto por última vez para limpiar los últimos vestigios de la rebelión latente. Su derrota coincide con la Última Gran Resurrección de toda la humanidad para comparecer ante del Gran Trono Blanco de Dios. En ese tiempo todos los que se oponen a Dios, incluyendo Satanás y sus ángeles malos, serán juzgados y arrojados al Lago de Fuego, que los eliminará para siempre en lo que se conoce como la Segunda Muerte (Apocalipsis 21:8).

Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos (Daniel 7:9-10).

Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos (Isaías 6:5).

¿Por Qué una Gran Tribulación?

Ahora llegamos a la sección de este libro en que explicaré por qué la gente de la tierra debe atravesar el terrible tiempo de prueba conocido como gran tribulación. Cuando visitamos una casa grande queremos conocer sus rasgos arquitectónicos. Por eso primero preguntamos: “¿Cuál es el propósito?” Luego respondemos con lo que fue la intención de la casa y seguimos el plano para entender el concepto del diseño.

El título del capítulo siguiente incluye la palabra hebrea jet, que puede significar bien sea “un nuevo comienzo” o “cercado” y “rodeado.” Allí usted aprenderá sobre los principales eventos que van a tener lugar en el cielo, que es el centro del proceso de planeamiento del universo. El cielo es donde la eternidad del pasado se enlaza con la eternidad del futuro; es similar a nuestra conciencia del momento presente, que existe sólo en nuestra imaginación.

El tiempo existe sólo en el universo material. El presente es tan vasto que cuando pasa un segundo de tiempo, se convierte en pasado, que ya no se puede cambiar. El segundo que sigue está en el futuro. Contiene todas las promesas que uno puede imaginar, pero nunca podemos llegar allá, así que el presente es muy breve.

De modo similar la gran tribulación es un período de tiempo muy breve, respecto a los millones de años. Cuando a Juan se le dijo: “sube acá,” dondequiera que esté ese “arriba,” fue transportado al cielo (jeh, “el otro lado”). A Juan se le dijo que “escriba lo que ve,” y lo hizo. Pero lo que vio Juan todavía no había sucedido en la tierra. Esta es la suprema paradoja del más alto orden. ¿Le mostró Dios a Juan una película que proyectó eventos reales de un futuro distante? Pienso que no. Creo que estos eventos tuvieron lugar en el cielo, en donde el tiempo, según lo conocemos nosotros, no existe. Sólo puedo explicar este concepto con una historia que imaginé y que es como sigue.

Cuando una estrella nace en el universo, la luz viaja desde ese punto alejándose por el universo infinito. Cuando una estrella muere, ya no irradia más luz. La luz también se ha extinguido, haciendo esa sección del universo oscura de nuevo. Puesto que a la luz le lleva un tiempo llegar a la tierra, para cuando uno que observa el cielo con un telescopio anuncia que ha descubierto una nueva estrella, esa estrella puede haber muerto ya. El astrónomo piensa que ha descubierto una nueva estrella, pero en realidad la estrella puede haber estado muerta por millones de años.

Desde el otro lado (jeh), los eventos parecen ser concretos, como si ya no pudieran ser cambiados, tal como el segundo que acaba de pasar hace un abrir y cerrar de ojos. Nosotros vivimos en la dimensión dalet (“este mundo en este tiempo”), pero jeh (“el otro lado”) es otra dimensión separada pero concatenada. Aunque tienen reflejos similares, no son lo mismo.

Al escribir sobre la gran tribulación le invito a ver una exposición cósmica no grabada en la historia sobre la dimensión dalet, pero ya fija en la dimensión jeh. La gran tribulación tendrá lugar, no porque yo lo digo, sino porque está registrado así en las Escrituras antiguas, escritas por personas fieles a las que Dios habló. Dios nos revela las leyes del universo, que no se pueden cambiar. Le invito a leer en este capítulo y el que sigue las razones para la gran tribulación.

El Plan de Construcción de la Casa de Dios

Cuando visitamos una casa grande de inmediato queremos conocer el plano o cómo están distribuidos los cuartos. Especialmente queremos saber dónde está el baño. Aunque este cuarto es importante, no planeamos pasar allí mucho tiempo.

Si el plan de Dios para la humanidad es como una casa grande, ahora hemos llegado al baño: la gran tribulación. Me alegro que sean sólo siete años y que haya otros cuartos en la casa con cosas más interesantes para descubrir.

He dividido este capítulo en dos partes. La primera sección explica por qué debe haber una gran tribulación. La segunda parte describe lo quesucederá durante esa gran tribulación, en el Capítulo 8 presenta los detalles del “Día del Señor,” que concluye la gran tribulación y es transición al milenio. Trataré de revelar el plan de Dios sin insertar mis propios comentarios o teorías.

Muchos se preguntan por qué debe haber una gran tribulación. Para responder a esa pregunta quiero mostrarle los varios cuartos de la casa, porque ellos revelan el plan de Dios para la humanidad. En sí mismo la gran tribulación puede fácilmente llegar a ser confusa porque la hemos sacado del más amplio contexto bíblico del plan de Dios. La gran tribulación no es una letrina en el patio trasero sino un cuarto pequeño y dramático que cumple una función importante en el diseño del Arquitecto para una mansión grandiosa. Al familiarizarnos con la casa entera lograremos una mejor perspectiva de la totalidad de la dimensión dalet del tiempo, basada en siete. En el proceso usted debe adquirir una comprensión más honda y aprecio por lo que Dios inspiró que sea escrito hace miles de años respecto a nuestra generación presente.

En el capítulo 9 visitaremos los varios cuartos de la casa que describen los eventos y un sistema mundial futuro que seguirá a la gran tribulación. Después de que se haya familiarizado con la casa entera podrá lograr una mejor perspectiva de este pequeño excusado, la gran tribulación, dentro del contexto de todos las demás habitaciones de la mansión. Mi segundo libro, El Misterio del 17 de Tamuz, vuelve a las fechas y eventos de la gran tribulación en detalle. Espero que esta secuencia de la consideración le convenza de que estos eventos proféticos tendrán lugar tal como se los ve por los ojos del descubrimiento de este relojero.

Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:20-21).

Dos Grandes Tribulaciones: Una en el Cielo y Otra en la Tierra

La gran tribulación es un período intenso de transición, de siete años de pruebas y tribulaciones globales que tendrán lugar entre nuestra civilización presente y la nueva civilización de Dios de paz y prosperidad para todos. La gran tribulación hará visible la fase final del plan de Dios para reconciliar consigo mismo a un mundo lleno de personas engañadas. No obstante, los eventos de la gran tribulación enfocan particularmente a los hijos y la tierra de Israel, debido a promesas específicas respecto a ellos.

Cuando estudiamos un pasaje de la Biblia debemos determinar desde qué perspectiva espiritual hay que ver los eventos: la eterna en el cielo o la material sujeta al tiempo en la tierra. Daniel y Juan profetizaron una gran tribulación. En realidad estaban describiendo dos grandes tribulaciones: una en la tierra y otra en el cielo. Para evaluar los muchos versículos bíblicos que se aplican a la gran tribulación tenemos que diferenciar entre los eventos que suceden en la tierra y los que tienen lugar en el cielo.

En el sistema numérico hebreo jet tiene dos significados que parecen expresar conceptos opuestos. Uno indica algo “cercado,” como animales guardados en un corral cercado. El otro significado es “un nuevo comienzo,” indicando algo nunca antes experimentado; algo expansivo a diferencia de algo confinado a un espacio limitado.

Habrá una gran tribulación en la tierra (“cercado”) y otra en el cielo (“un nuevo comienzo”). Ciertos eventos sucederán en la tierra mientras otras cosas suceden simultáneamente en el cielo. La gran tribulación en la tierra durará siete años; que es un tiempo breve comparado a la historia de la humanidad.

Nueva York y la "Gran Explosión" Real

La gran tribulación es el punto divisorio del plan de Dios para el universo. El dominio de Satanás empezó hace miles de años, y fue predeterminado que acabe en algún momento en el futuro durante la gran tribulación. Nuestra generación presente presenciará un espectáculo de proporciones inmensas, cuando dos titanes gigantescos hagan batalla en el universo. Los efectos colaterales de este conflicto final herirán fatalmente a la tierra.

La gran tribulación empezará con una gran explosión. Por todo el mundo marejadas de sorpresa y terror desatarán eventos que el hombre no podrá controlar. Después de superponer muchos versículos bíblicos con el sistema numérico hebreo, me vi obligado a concluir que la gran tribulación empezará con la destrucción nuclear de la ciudad de Nueva York a fines del 2008 o principios del 2009. Las noticias actuales del mundo nos dicen que “la bomba islámica” es una realidad. Se sabe quienes han vendido secretos y materiales nucleares. Los terroristas no descansarán hasta haber terminado el proyecto que empezaron el 11 de septiembre del 2001 en Nueva York.

La destrucción nuclear de Nueva York será un terrible golpe contra los Estados Unidos, y la nación no podrá recuperarse de ese golpe. Como centro nervioso global de todos los aspectos del poder económico, financiero y militar de los Estados Unidos, Nueva York desempeña el papel de capital del mundo. Las redes mundiales de comunicaciones del mundo entero, vía la internet y satélites pasan por los muchos y diversos recursos electrónicos de Nueva York. Este golpe mortal será aterrador y estremecerá a los Estados Unidos en el mismo cimiento de nuestra civilización.

Los estadounidenses responderán con terrible ira contra las naciones islámicas y árabes. Para mostrar que Estados Unidos habla en serio y que tiene derecho a coexistir en el mundo, el presidente de los EE.UU. usará la fuerza nuclear para exterminar a los gobiernos ligados al ataque. Estos ataques y contraataques esparcirán terror y pánico por todo el globo.

Confusión masiva surgirá, pisándole los talones al arrasamiento de Nuevo York. Bajo estas peligrosas e inciertas condiciones sociales, políticas y económicas, Europa elegirá a un nuevo presidente para que encabece la Unión Europea. Por demanda popular a este hombre brillante se le concederá poderes de emergencia sin precedente. Él hará una alianza con diez naciones árabes para contener la marejada de destrucción nuclear global. Los israelitas y palestinos se verán obligados a resolver sus diferencias en un contrato de tres ejes, con la Unión Europea y las Naciones Unidas como garantes.

Como parte del tratado de paz entre Israel y los palestinos se construirá el tercer templo junto a la mezquita del Domo de la Roca (o en su lugar si la mezquita musulmana es destruida por “un acto de Dios”). Pero Dios no usará ese edificio como residencia. No toleraría vivir junto a un monumento pagano (Véase Ezequiel 43:1-12). Además, el sitio presente es demasiado pequeño para construir un templo según las instrucciones dadas en Ezequiel, capítulos 40—48.

Pero el acuerdo de paz de siete años durará sólo como por cuatro años. En ese tiempo (2012) será asesinado el presidente de la Unión Europea, y probablemente se echará la culpa a los judíos. Esto dará lugar a una masacre de judíos en escala masiva. La necesidad de seguridad global hará que muchos gobiernos democráticos decreten la ley marcial y operen bajo poderes de emergencia que harán de la libertad personal cosa del pasado.

Para contener la violencia desatada y masacre al por mayor de los ciudadanos de Israel, las fuerzas de la OTAN ocuparán Israel, poniendo fin a su independencia como nación democrática. Los tres años que siguen serán de hambruna masiva en el mundo entero conforme la moneda pierde su valor, el petróleo deja de fluir y los alimentos escasean cada vez más. La Biblia habla de cuatro jinetes apocalípticos que vienen en sucesión rápida. Sus jinetes exterminarán a una cuarta parte (el 25 por ciento) de la población mundial (Apocalipsis 6:8).

Después de que el presidente asesinado está en capilla ardiente por tres días, milagrosamente revivirá y volverá a vivir. Durante el asombro y entusiasmo que rodea a este supuesto “milagro,” se levantará y se proclamará el Mesías, según lo demuestra su “resurrección.” Entonces rápidamente consolidará su base de poder y anunciará la paz mundial bajo un gobierno mundial unido. Los que no se dejan engañar (los que entienden la profecía bíblica, tal vez al leer este libro) sabrán que Satanás ha entrado en el cadáver del dirigente europeo asesinado.

Satanás, como Anticristo en la tierra, desatará un reino de tormento nunca antes visto en la historia de la humanidad. Puesto que la gente habrá rehusado someterse en arrepentimiento al Dios Creador, ahora tendrán que lidiar cara a cara con la personificación del mal. Dios juzgará a este mundo rebelde dándole rienda suelta por unos pocos años al señor del pecado y de la muerte. Nadie podrá esconder su cara de las maldiciones, ayer y muerte de la gran tribulación. Estos breves años de intenso mal y sufrimiento revelarán la verdadera naturaleza de Satanás, que con tanto cuidado ha ocultado con sus mentiras engañosas durante los miles de años de la historia humana.

La gran tribulación terminará con un horrendo bombardeo de asteroides, que causarán terremotos de intensidad nunca vista. El acto final de la gran tribulación terminará con un formidable conflicto de doscientos millones de soldados reunidos en batalla en un lugar llamado Armagedón. Entonces el Creador redimirá su creación de la destrucción del maligno. Los ejércitos serán masacrados y los espíritus malos sujetos en cadenas del oscuro abismo para que la tierra pueda experimentar libremente el gobierno del Dios de amor, sin el estorbo de las mentiras de Satanás.

Después de esa última gran batalla experimentaremos la Edad de Oro de paz y justicia cuando ya no se enseñará la guerra ni se fabricarán armas. Jesucristo reinará, y a algunos de la sociedad actual les parecerá que Él gobierna con mano de hierro. Aunque Satanás y sus ejércitos estarán encerrados, la humanidad todavía luchará para vencer la naturaleza humana, que es una mezcla heredada naturalmente de bien y de mal.

¿Por Qué una Gran Tribulación de Siete Años en la Tierra?

Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre (Mateo 24:37-39).

Los escritos de Daniel predicen que nuestro sistema mundial presente terminará en una destrucción global. ¿Por qué Dios quiere poner fin a la humanidad? ¿Acaso se debe a todas nuestras guerras? ¿Es así de mala nuestra sociedad? ¿Acaso hemos superpoblado la tierra? ¿Tenemos demasiados gobiernos corruptos? ¿Es la ciencia el problema?

La ciencia ha hecho mucho para beneficio de la humanidad, incluyendo muchas invenciones que ahorran esfuerzo. Pero la ciencia también ha introducido la bomba atómica y otros métodos biológicos y químicos de matanza en masa. ¿Quién sabe qué será lo que sigue?

La humanidad siempre ha desafiado a Dios, el Creador de toda vida. Debido al orgullo y pecado del hombre, en el 2288 a.C. Dios tuvo que destruir por completo a la primera civilización a fin de salvar a la tierra de una plaga humana de codicia, violencia y orgullo. Poco después de eso Dios confundió a propósito a las familias del hombre con muchos idiomas para reducir el ritmo de avance del el desarrollo técnico de la civilización (Génesis 11:5-9).

Tal como en los días de Noé, el mundo está de nuevo en casi total conflicto con Dios. Impulsados por el deseo consumidor de Satanás de eliminar a la humanidad y destruir la creación entera de Dios, nuestros avances tecnológicos modernos violan seriamente los principios armoniosos que Dios creó en la naturaleza. La codicia de la humanidad y rebelión voluntaria contra la dirección de Dios se combinan para corromper nuestra presente explosión de conocimiento y contaminar la tierra con consecuencias potencialmente permanentes. Sólo una gran tribulación puede detener esta insensatez.

Sin la intervención de Dios, sin una gran tribulación, algo inescrupulosamente perverso acecha en el horizonte y amenaza destruir toda la vida en la tierra según la conocemos. Le reto a que tome cualquier revista científica y vea los “avances” de nuestro tiempo desde la perspectiva de Dios. Al reflexionar usted empezará a entender por qué Dios mismo debe actuar con firmeza para impedir que esta tierra se transforme en un planeta muerto como la luna.

Este es apenas un ejemplo importante de nuestro “progreso” científico peligroso. La revista Popular Science publicó un artículo de Dan Ferber, titulado “Something Funny Down on the Pharm” (“Algo Cómico sobre los Farm”). Allí Ferber dice: “La batalla sobre los alimentos genéticamente modificados se ha acabado: las supercosechas ganaron.” Cosechas diseñadas para producir drogas y vacunas ya han empezado a introducirse en nuestra provisión de alimentos. Nadie sabe si son seguras, y todos los que intervienen parece que tienen algo que esconder.

Apenas unas pocas estadísticas de este artículo le darán alguna idea de hacia dónde se dirige este mundo:

Los sembríos farm se hacen insertando genes humanos y animales en plantas comestibles tales como el maíz, maní y soya, como una manera de fabricar drogas biológicamente complejas. Estos vegetales farmacológicos nunca han sido evaluados en cuanto a seguridad porque se supone que no son para consumo humano, pero proteínas foráneas descarriadas de sembríos transgénicos farm ya se han escapado de los sectores “controlados” y contaminado alimento para el ganado. El potencial de que estas substancias químicas peligrosas se introduzcan en la cadena alimenticia por la carne de animales preparada para consumo humano no se ha medido, pero es muy real.

Muchos sembríos proceden de flores y plantas florales. Las flores producen polen para la fertilización y reproducción. Las cosechas de alimentos se reproducen por auto polinización o usando polen de otras plantas, que puede viajar largas distancias. El polen de los sembríos transgénicos farm, que puede contener pesticidas, drogas farmacéuticas o incluso químicos industriales insertados genéticamente, son casi imposibles de contener. El viento, las aves, venados y agua lluvia que fluye a los ríos pueden llevar estas semillas contaminadas cientos de kilómetros. Con el tiempo, alterarán todo sembrío bajo el sol.

Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero (Génesis 1:11-13).

Hace poco leí un artículo en la revista Discover titulado “Terminator Genes: Here's Another Fine Mess Biotechnology Has Gotten Us Into” (“Genes ‘Terminadores’: Otro Hermoso Debacle en que nos Ha Metido la Biotecnología”). El autor describe otra historia de horror:

La Compañía Delta and Pine Land . . . está trabajando en algo así como una bomba de tiempo en el mundo de la agricultura: un gene “terminador.”

Plantas equipadas con gene ‘terminador’ crecen como cualquier otra planta, con una excepción crucial: los agricultores no pueden cultivar nada con la semilla que produce. Esta hazaña de la ingeniería genética ha producido un revuelo a nivel mundial. . . . El gene exterminador, conocido por sus fabricantes como Sistema de Protección Tecnológica, es o bien una gran salvaguarda contra posibles peligros en el valiente nuevo mundo de la biotecnología, o una amenaza a la provisión mundial de alimentos. . .

El alcance del problema es vasto más allá de lo imaginable. En los países en vías de desarrollo más de mil millones de personas dependen de semillas que se han guardado. Dos tercios de la población de África sub-Sahara subsisten en granjas pequeñas y de producción baja. Los críticos aducen que una vez que la tecnología exterminadora haga pie, se la ligará a toda otra mejora en el desarrollo de las plantas, y así los agricultores que no quieran o no puedan pagar por la nueva semilla quedarán atascados con variedades obsoletas e inferiores. . .

Pat Mooney [es] director ejecutivo del grupo ETC, que es una organización de cabildeo en Winnipeg, Manitoba. Incluso si se subsidias las compras de semillas terminadoras, dice, la dependencia en ellas podría llegar a ser devastadora. “Cuando la ayuda foránea de agote, las compañías terminadoras se van, sin dejar ningún grano.”

En el Antiguo Testamento al pueblo de Dios se le prohibió entrecruzar ganado, sembrar terrenos con diferentes clases de semillas, o vestir ropa hecha de materiales mixtos (Levítico 19:19). Las manipulaciones para partir los genes son iguales de dañinas para nuestra salud, si acaso no muchas veces peor.

Los científicos están alterando toda semilla original que produce alimentos, y que Dios hizo y dictaminó siendo “buena.” Las manipulaciones para dividir genes desatan una reacción tecnológica en cadena que podría alterar permanentemente el diseño genético naturalmente balanceado de miles de especies de insectos, así como de otra vida animal o vegetal. El afán de lucro y la codicia sin conciencia social es la marca característica de la filosofía de Satanás.

Nuestra tierra se halla en la encrucijada de una ruina biológica absoluta. El sistema mundial se halla en un curso de choque inevitable de autodestrucción. Muchas naciones están luchando por sobrevivir conforme los alimentos y el petróleo se vuelven cada vez más inaccesibles para segmentos grandes de la población del mundo. Muchas de estas luchas por sobrevivir se manifiestan como conflictos religiosos entre grupos étnicos.

Parece no haber manera de invertir la dirección destructiva en que marcha nuestro planeta. La gran tribulación debe venir para detener esta locura antes de que todas las plantas originales de Dios sean cambiadas genéticamente y desaparezcan de esta tierra.

Para darle una rápida perspectiva de la condición ecológica en que se halla nuestra tierra quisiera extraer unas cuantas estadísticas de un mapa titulado “A World Transformed” (“Un Mundo Transformado”), que apareció en el número de septiembre del 2002 de la revista National Geographic.

Océanos en Riesgo. Casi el 60 por ciento de nuestros arrecifes de coral están amenazados por acciones humanas. Algo así como el 70 por ciento de la existencia de principales peces para el comercio se ha agotado debido a la pesca en demasía, o a la explotación más allá de los límites de rendimiento máximo sostenible.

Suelos Vulnerables de la Tierra. De diez a veinte centímetros de suelo cultivable es todo lo que separa de la hambruna a un amplio sector de mundo. Sin embargo cada año una enorme porción de tierra cultivable se pierde por la erosión, la salinización y otras formas de degradación del suelo. Los suelos degradados han reducido el rendimiento global de alimentos en un 13 por ciento desde la Segunda Guerra Mundial.

Bosques Desaparecidos. Los bosques son los pulmones del planeta. Atrapan vastas cantidades de dióxido de carbono, y a cambio liberan oxígeno. Los bosques protegen el suelo, ayudan a mantener potable el agua y dan albergue a como un 90 por ciento de todas las especies terrestres, de paso. La mitad de los bosques que existían hace 8.000 años han sido destruidos.

Crisis de Agua. El agua es el lazo que liga a todas los seres vivos. Es tan vital para la vida como lo es el aire, sin embargo, una tercera parte de la población del mundo vive en países en donde la provisión de agua a menudo no suple la demanda. El agua renovable es menos del un décimo del uno por ciento de toda el agua de la tierra. Muchos de los acuíferos del mundo ahora sufren por la contaminación, explotación en demasía o conflicto político.

El Aire que Respiramos. Para millones de personas alrededor del mundo simplemente el respirar ha llegado a ser un riesgo. Se calcula que tres millones de personas mueren anualmente debido a los efectos de contaminantes que resultan de la quema de combustibles de fósiles. Los niños en las megaciudades del mundo en desarrollo son los más afectados, a menudo inhalando de ocho a diez veces la cantidad de contaminantes que la Organización Mundial de la Salud considera seguras.

Invasión Extranjera. La tierra está siendo invadida rápidamente por cientos de especies de plantas resistentes y agresivas, esparcidas, a sabiendas o accidentalmente, por manos humanas. Tales invasores cuestan a los EE.UU. casi $140 mil millones de dólares en pérdidas en la agricultura, bosques y otros segmentos de la economía. Estas especies de plantas se consideran hoy la segunda amenaza más grande a las plantas y animales nativos después de la destrucción de su hábitat. Esos dos factores aumentan la tasa de extinción a niveles de cien a mil veces más de lo normal. Una cuarta parte de todos los mamíferos y peces se hallan ahora amenazados, así como una quinta parte de todos los reptiles y anfibios, y una décima parte de las aves.

Voracidad de Energía. En los albores del siglo veintiuno la civilización todavía funciona en el abono de combustibles fósiles del pasado distante. La quema de petróleo, gas natural y carbón provee el 85 por ciento de la energía comercial del mundo, y el 80 por ciento de todas las emisiones de dióxido de carbono causadas por el ser humano. La demanda de energía casi de ha duplicado en las últimas tres décadas y se espera que aumente otro 60 por ciento para el año 2020.

A pesar de los movimientos ecuménicos del mundo y el anhelo de la paz que expresan muchos por todo el globo, la edad del capitalismo ya está forzando cambios para los que nadie está preparado. Estos cambios económicos rápidos, de reacción en cadena, están intensificando la polarización de los antiguos sistemas de creencias hacia un colapso social y económico total. Estamos a punto de entrar en un tiempo de caos global político, económico y espiritual nunca antes experimentado. Ninguna nación puede ni podrá escapar de las consecuencias.

Al mundo occidental, con su cultura históricamente cristiana, ahora muchas otras naciones lo perciben como siendo gobernado de acuerdo a valores materialistas. La mayoría de estadounidenses viven en un ámbito de comodidad, consumo exagerado, altos ingresos y crédito fácil. Las personas del tercer mundo a menudo ven a los EE.UU como un opresivo coloso militar y comercial con exceso de codicia y decadencia moral.

En el extremo opuesto, el mundo islámico sufre de crecimiento económico retardado, un bajo nivel de vida y una educación retrógrada que no ha cambiado en siglos. El noventa por ciento de mujeres y niñas musulmanas reciben escasa educación y se las mantiene en servidumbre, con sus voces silenciadas. Aunque el islam enseña en contra de acaparar la riqueza, también provee escasa motivación para reducir el nivel de pobreza que sufren la mayoría de ciudadanos de los estados islámicos.

La religión islámica ahora está chocando con cosmovisiones foráneas fuera de sus fronteras. Debido a la internet, la televisión y el turismo global, los musulmanes ya no están escudados de las influencias externas. Millones han emigrado de las naciones islámicas a Europa y los Estados Unidos en búsqueda de oportunidad económica y libertad política que no pueden hallar en sus propios países.

Esta creciente exposición a la cultura occidental ha creado una reacción militante dentro del mundo árabe de facciones dogmáticas islámicas fundamentalistas. Alimentadas por el odio contra el sionismo e Israel, estos yijadistas islámicos libran la guerra contra el humanismo y capitalismo global al estilo occidental.

Las señales de una cultura estadounidense que se desploma nos rodean por todos lados. Una cultura legal corrupta que intenta borrar toda referencia a nuestra verdadera herencia religiosa reinterpreta nuestra constitución política. Los padres de la constitución lucharon por poner por escrito complejos principios de ley para gobernar a un pueblo en el futuro. Los Estados Unidos ahora están en un camino destructivo, al socavar sistemáticamente los cimientos de valores cristianos que nuestros fundadores incorporaron en la constitución. La Biblia ahora está proscrita de los salones públicos de aprendizaje. Se deshonra públicamente a la bandera, y se hace todo esfuerzo posible por borrar toda referencia a “En Dios Confiamos” de la moneda de los EE. UU.

En 1782 había una escasez de Biblias en las colonias estadounidenses recientemente independizadas. Así que el congreso de los Estados Unidos adoptó una resolución para importar 20.000 Biblias en inglés. Cuando ese esfuerzo falló, el congreso aprobó otra resolución que autorizaba al patriota estadounidense Robert Aitken para que publicara una Biblia en inglés. El congreso aprobó con gran mayoría “el santo y encomiable esfuerzo del Sr. Aitken” y recomendó esta Biblia a todos los habitantes de los Estados Unidos. Se imprimieron diez mil ejemplares de la Biblia de Aitken (también conocida como “La Biblia de la Revolución Estadounidense”). Hoy sólo treinta o cuarenta existen aquí y allá para demostrar que los fundadores de nuestra nación eran personas que temían a Dios y que se sometían a la ley más alta del Dios de Israel.

Un monumento de granito que tenía tallados los Diez Mandamientos bíblicos en un tiempo se hallaba en la rotonda de la corte de justicia de Montgomery, Alabama. La rotonda es un lugar público donde abogados, jueces y legisladores pasan todos los días al realizar sus gestiones. Este monumento servía como un constante recordatorio de las leyes que han sostenido a la civilización occidental desde su principio; leyes que han existido por miles de años, tales como “No darás falso testimonio,” “No robarás,” “No mentirás,” “No codiciarás,” y “no matarás.” Estas leyes fueron fundamentales para la formación de la constitución de los EE.UU. Sin embargo, el 27 de agosto del 2003 este monumento fue quitado por orden de una corte judicial.

Unos pocos abogados y jueces ateos han logrado secuestrar a la constitución de los Estados Unidos, alejándola de “Nosotros el pueblo.” Socavan nuestras libertades con leyes que favorecen la codicia y corrupción de intereses especiales, y sin embargo los estadounidenses han mostrado escasa resistencia a estas destructivas filosofías.

Hace menos de cien años un gobierno bolchevique ruso formó la Unión Soviética comunista, con un gobierno regido por ateos. El movimiento fascista se apoderó de Italia es inspiró el surgimiento de Adolfo Hitler en Alemania. El gobierno nazi estableció los guetos, campamentos de trabajo y aniquilación sistemática de unos catorce millones de personas, incluyendo seis millones de judíos en los campos de concentración. Los facistas empezaron la Segunda Guerra Mundial que destruyo una gran parte de Europa y Asia. Hoy los Estados Unidos abrazan cada vez más leyes similares alejadas de Dios en un esfuerzo por legalizar la descarada decadencia moral de nuestra generación presente.

Hemos legalizado la masacre de millones de seres humanos inocentes simplemente porque esas vidas con “inconvenientes” y estorban el estilo de vida de alguno. La falta de respeto por la vida que demuestran estos ataques a los nenes indefensos pone a Hitler y a Stalin en las sombras. Estados Unidos ha matado a millones de futuros científicos, músicos y dirigentes políticos. Hemos eliminado a las personas que podrían haber ayudado a resolver los problemas futuros de los Estados Unidos (o del mundo).

Mientras los cristianos observan desde las líneas laterales, partes de cuerpos humanos se están cosechando en las fábricas de abortos para uso en experimentos científicos. La gran ironía es que esta masacre de personas indefensas se realiza sin costo monetario alguno para la que aborta, y sin embargo pagamos millones de dólares en honorarios legales para evitar que asesinos convictos vayan a la cárcel. Nuestro cine, el crimen organizado y la pornografía infantil fomentan el odio en todo el mundo. Millones de personas viven en niveles de hambruna mientras que ejecutivos estadounidenses alteran sus libros de contabilidad para asegurarse ganancias obscenas para sí mismos.

Los Estados Unidos siguen siendo el más grande vendedor de armas del mundo, y regularmente desecha su equipo militar obsoleto en las naciones más pobres. Las guerras destruyen la infraestructura (agua, alcantarillado, electricidad y puentes) de las naciones del tercer mundo. Después corporaciones gigantes reconstruyen los servicios públicos a alto costo, a fin de cobrar tarifas más altas por necesidades básicas. Los banqueros mundiales proveen préstamos a las naciones pobres porque no tienen otra manera de pagar. El resultado es que las naciones que toman prestado caen bajo el control de la élite mundial pudiente.

Dios debe lidiar con cualquier nación o sociedad de acuerdo a su estándar de santidad, y los Estados Unidos no serán la excepción. Él castigará el mal a nivel nacional. Sin embargo, en base individual, Dios es infinitamente misericordioso. Él venda a los heridos y nos restaura para una vida futura. Me consuela saber que Dios, en su gran misericordia, perdona todas nuestras transgresiones y nos ofrece una mejor vida venidera.

Es su decisión personal permitirle o no a Jesucristo que entre en su vida, para que usted pueda ser hecho perfecto a la vista de Dios. Él invita a todos a venir a él y ser limpiados y restaurados, porque Jesús llevó en la cruz todos nuestros pecados. Dios nos declarará aceptables y no culpables porque la sangre de su Hijo nos reconcilia con Dios. Ya no hay condenación para los que aman a Dios (Romanos 8:1).

Muchos cristianos en el futuro perecerán; otros saldrán adelante. Tal como en los días de Noé, un remanente será la semilla para una futura civilización en la tierra.

La Escritura en la Pared

Daniel 5:5-30 relata la historia de una escritura en la pared. Mientras el rey de Babilonia celebraba un festín, el dedo de Dios escribió en una pared las siguientes palabras:

MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN.

Literalmente, esta frase se traduce:

En el relato bíblico Daniel le explicó al rey Belsasar el significado de este mensaje: “Esta es la interpretación del asunto: MENE: Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin. TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto. PERES: Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas" (Daniel 5:26-28).

Ese mensaje se aplica igualmente a nuestra generación presente. El presente sistema mundial será juzgado por las mismas reglas que se aplicaron a la primera generación del tiempo de Noé. Por miles de años el ser humano ha vivido en rebeldía contra los oráculos de Dios y negado su existencia. El sol nos provee de energía gratuita. Las estaciones han operado sin interrupción por miles de años, y la tierra provee alimentos con perfecta eficiencia. Sin embargo el ser humano se dedica a lo suyo sin agradecerle a Dios por sus provisiones.

Nuestro amante y paciente Dios ha predeterminado un tiempo para desatar su ira a fin de enseñarnos una lección importante que tendrá efecto tremendo en las generaciones futuras. Quitará su protección divina y dejará al mundo librado a sí mismo mientras que le permite a Satanás gobernar sin freno divino por siete años. Debido a este horrible encuentro muchos finalmente reconocerán el mal que han permitido y obedecido y desearán más bien obedecer al Creador amante.

Estos siete años de tormento serán un tiempo de severa aflicción para todas las naciones. Durante la gran tribulación tres participantes principales llevarán a cabo su papel asignado según fue predeterminado por el Creador. Uno es Satanás, el segundo es nuestro sistema político mundial ateo, y el tercero es la nación judía, el estado de Israel, que será la chispa que enciende el montón final de leña seca. A estos participantes se les debe mirar desde la perspectiva del plan de Dios a fin de entender plenamente la gran tribulación.

Satanás, el Primer Participante

Mucho antes de que el hombre entrara en escena fue predeterminado en el ámbito celestial que al dominio de Satanás se le concediera cierto tiempo y luego llegue a su fin. El plan de Dios empezó con la expulsión de Lucifer del gobierno celestial, pero no de la dimensión celestial (basada en cinco). Después de que este ángel caído fue expulsado de su cargo tan elevado en el gobierno del ámbito celestial, Dios creó la tierra. Colocó en ella a los seres humanos y le dio a Satanás dominio sobre toda ella para que implementara las ideas y filosofías que previamente había proclamado con audacia en presencia del Dios Todopoderoso:

Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector (Ezequiel 28:15-16).

En medio del apocalipsis en la tierra estallará la guerra en el cielo. Esta será la última batalla de Satanás. El arcángel Miguel y sus ejércitos expulsarán del cielo a todos los espíritus malos e inmundos, demonios y ángeles caídos. Este apocalipsis en el cielo terminará en el séptimo período de la gran tribulación en la tierra, como se muestra en la Tabla de Siete Años del Gran tribulación.

Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él (Apocalipsis 12:7-9).

El cielo quedará limpio de toda influencia del mal; sin embargo, en la tierra Satanás tendrá permiso para continuar su rebelión por casi otros tres años durante la gran tribulación.

Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo (Apocalipsis 20:1-3).

Antes del fin del doceavo período (17 de septiembre del 2015) Satanás será encerrado en el abismo por mil años. Al fin de ese tiempo se le permitirá de nuevo probar a la raza humana. Tendrá éxito debido a que una porción ingenua de la raza humana no habrá aprendido cómo resistir al diablo; sin embargo, Dios acabará con toda la influencia del mal sobre la raza humana destruyendo todo lo que tiene vida en esta tierra. Esto dará paso a una nueva tierra y la vida continuará en otra dimensión.

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos (Apocalipsis 20:10).

Al fin del tiempo Satanás y sus ángeles serán arrojados al lago de fuego, un agujero negro del universo, para ser eliminados para siempre de toda existencia.

El Sistema Político Mundial: El Segundo Participante

En los libros de historia antigua se reconoce al rey Nabucodonosor como el gobernante del primer gran imperio de la tierra. Según la Biblia este rey tuvo un sueño de tal magnitud que llamó a todos sus sabios para que acudieran a su fortaleza residencial: la crema y nata de los educados, encantadores, la clase burócrata de los caldeos, y los astrólogos.

Muchos tenían que viajar cientos de kilómetros. Cuando llegaron, se vieron frente a la tarea imposible de tener que interpretar el sueño del rey. Sabían que Nabucodonosor, con un ligero ademán de un dedo, podía ordenar que le quitaran la cabeza a cualquiera, o enviarlo al foso de los leones para que lo devoraran las bestias hambrientas.

Para horror de todos los presentes, nadie pudo interpretar el sueño del rey. Pero justo antes de que se ejecute por orden de Nabucodonosor a todos los sabios, alguien recordó a un hombre que si podía darle la interpretación. Daniel había sido capturado en Jerusalén cuando adolescente y llevado a Babilonia, donde lo habían educado para un trabajo administrativo en el vasto imperio de Nabucodonosor. Siendo que sus contemporáneos aducían que el Espíritu Dios estaba en él, el mismo nombre de Daniel fue cambiado a Beltsasar, por el nombre del dios babilonio favorito del rey. Daniel, ahora mucho mayor, era un administrador altamente respetado y capaz.

Todos en la corte le sugirieron a Nabucodonosor que llamara a Daniel o Beltsasar para que invocara al “espíritu de los dioses santos” para ver si él podía decirle al rey lo que quería saber. (El “espíritu” que estaba en Daniel obviamente es el mismo Espíritu Santo revelado en más detalle quinientos años más tarde, como se describe en el libro de Hechos y en las Epístolas del Nuevo Testamento). Así que llamaron a Daniel ante el rey y se le dio la tarea de que oyera e interpretara el sueño del rey. Nabucodonosor le dijo a Daniel:

Estas fueron las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama:

Me parecía ver en medio de la tierra un árbol, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra. Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y se mantenía de él toda carne.

Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo. Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. Mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo; sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la tierra. Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos. La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres. Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú, pues, Beltsasar, dirás la interpretación de él, porque todos los sabios de mi reino no han podido mostrarme su interpretación; mas tú puedes, porque mora en ti el espíritu de los dioses santos (Daniel 4:10-18).

Aunque sorprendido al principio, y no queriendo darle al rey las malas noticias, Daniel reveló el misterio. Arriesgando su vida, Daniel proclamó intrépidamente lo que el Espíritu Santo le había revelado. Explicó que el sueño era una profecía de que el rey perdería el juicio por siete años, se volvería como bestia del campo, viviendo como mascota en propio huerto de su palacio, lejos del ojo público. Nabucodonosor era el “gran árbol” que sería cortado, con su tocón y raíces atados con hierro y bronce para representar la preservación de su gobierno. Este evento sería una señal para todos de que el cielo reina, y la interpretación es segura. Una vez que el rey reconociera al Uno que determina la subida y caída de los reinos terrenales, se le devolvería su cordura, y él disfrutaría de nuevo del honor, esplendor y majestad de su cargo.

Un año más tarde se cumplió la primera porción de la profecía de Daniel. El rey enloqueció, comportándose como animal por siete años. Pero no toda la visión de Daniel se cumplió ni literal o simbólicamente. El gran árbol simbolizaba el imperio del rey, que no terminó. Continuó. Esto indica que algunos aspectos de la profecía todavía están por cumplirse.

El número de febrero del 2004 de la revista Midnight Call tenía un artículo interesante escrito por un experto en administración de portafolio global, Wilfred Hahn. Este artículo provee una fascinante perspectiva de las profecías registradas en Daniel 4:1-18.

El autor del artículo es un experto del mercado financiero mundial. Escribe cómo nuestro sistema capitalista mundial, como el gran árbol del sueño del rey, tiene sus raíces en el antiguo imperio babilónico. Cree que la profecía de Daniel indica que nuestro sistema financiero presente será totalmente derribado en el futuro cercano. “Los mercados financieros son maniáticos y volátiles,” indica Hahn. “Los sistemas económicos y comerciales del mundo gimen por el desequilibrio y los altos riesgos. No es irrazonable concluir que el tiempo del juicio del juicio no puede estar lejos.”

Hahn ve la porción no cumplida del sueño de Nabucodonosor a la luz del apocalipsis de siete años venidero. Al superponerlo con el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo interpreto que el árbol de ese sueño simboliza el dominio de Satanás, que será cortado. La raíz del árbol atada con hierro y bronce, representa los sistemas financieros de la edad de bronce (la era de los babilonios, que inventaron la moneda) desde la misma edad antigua a nuestra edad moderna del hierro (de fichas de silicón, aeroplanos y cohetes).

Apocalipsis 20:1-3 profetiza que un ángel vendrá del cielo con una cadena de hierro y atará a Satanás en el abismo. El sistema comercial mundial de Satanás todavía tendrá sus raíces en el suelo, pero la ganancia generada de ese sistema nunca más volverá a fluir sólo a unos pocos individuos o corporaciones.

Las modernas corporaciones multinacionales han crecido hasta ser más poderosas que muchas naciones. Como el árbol que crece hasta el cielo, sus raíces económicas se extienden para oprimir y esclavizar a los trabajadores de todo el mundo. En el reinado milenial venidero de Jesús las “raíces del árbol” serán encadenadas para que nunca más vuelvan a crecer hasta ser un poder mundial que arruina la tierra.

El rey Nabucodonosor representa un sistema mundial de negocios y educación del más alto orden, la estructura de poder que existe en nuestra civilización presente. Pronto será arruinada por completo y derribada al nivel de una bestia del campo, lo que quiere decir que lo que tendrá lugar estará desprovisto de toda razón y compasión humanas. Sería un tiempo de violencia, completamente insensata y mal que durará por siete años, tal como la locura de Nabucodonosor.

Las naciones han negado a Dios en la mayoría de su historia. No le han dado al Creador el honor que se merece; por consiguiente, todo indica que enfrentarán siete años de una vida degradada como animales, durante los cuales se devorarán unas a otras por basura putrefacta. Millonarios y eruditos por igual rogarán un vaso de agua, pero no habrá ni una gota disponible.

Habiendo vivido en el caos de la Segunda Guerra Mundial y su secuela, he presenciado con mis propios ojos lo difícil que pueden ser los tiempos. Pero esta vez, será diez veces peor.

El siguiente pasaje, escrito hace miles de años, es el prefacio de la gran tribulación. Describe en detalle lo que sucederá durante ese tiempo de siete años. Por favor, note el paralelo de árbol que es despojado de su follaje, y su fruto esparcido. (Fruto se refiere a personas).

He aquí que Jehová vacía la tierra y la desnuda, y trastorna su faz, y hace esparcir a sus moradores. Y sucederá así como al pueblo, también al sacerdote; como al siervo, así a su amo; como a la criada, a su ama; como al que compra, al que vende; como al que presta, al que toma prestado; como al que da a logro, así al que lo recibe. La tierra será enteramente vaciada, y completamente saqueada; porque Jehová ha pronunciado esta palabra.

Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra. Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres. Se perdió el vino, enfermó la vid, gimieron todos los que eran alegres de corazón. Cesó el regocijo de los panderos, se acabó el estruendo de los que se alegran, cesó la alegría del arpa. No beberán vino con cantar; la sidra les será amarga a los que la bebieren. Quebrantada está la ciudad por la vanidad; toda casa se ha cerrado, para que no entre nadie. Hay clamores por falta de vino en las calles; todo gozo se oscureció, se desterró la alegría de la tierra. La ciudad quedó desolada, y con ruina fue derribada la puerta. Porque así será en medio de la tierra, en medio de los pueblos, como olivo sacudido, como rebuscos después de la vendimia.

Estos alzarán su voz, cantarán gozosos por la grandeza de Jehová; desde el mar darán voces. Glorificad por esto a Jehová en los valles; en las orillas del mar sea nombrado Jehová Dios de Israel. De lo postrero de la tierra oímos cánticos: Gloria al justo. Y yo dije: ¡Mi desdicha, mi desdicha, ay de mí! Prevaricadores han prevaricado; y han prevaricado con prevaricación de desleales.

Terror, foso y red sobre ti, oh morador de la tierra. Y acontecerá que el que huyere de la voz del terror caerá en el foso; y el que saliere de en medio del foso será preso en la red; porque de lo alto se abrirán ventanas, y temblarán los cimientos de la tierra. Será quebrantada del todo la tierra, enteramente desmenuzada será la tierra, en gran manera será la tierra conmovida. Temblará la tierra como un ebrio, y será removida como una choza; y se agravará sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará.

Acontecerá en aquel día (durante el séptimo ciclo), que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto (Satanás y sus ángeles malvados), y a los reyes de la tierra sobre la tierra (el doceavo ciclo). Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra, y en prisión quedarán encerrados, y serán castigados después de muchos días. La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sión y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso (Isaías 24:1-23, paréntesis añadidos).

El profeta Isaías escribió por dirección del Espíritu Santo. Cuando Dios le reveló que millones de personas sufrirían la muerte y destrucción, él debe haber llorado amargamente. No sé si yo podría escribir una carta así a alguien en el futuro, pero cuando Dios le dice a uno que haga algo, uno lo hace.

Cuando Isaías profetizaba algo contra Israel también les daba esperanza en medio de la destrucción. Advirtió y alentó a los israelitas a que “salgan de Babilonia” (Isaías 48:28, vp) muchos años antes de que tuviera lugar el exilio (en 588 a.C.). Cuando los israelitas volvieron de Babilonia tal como fue profetizado (en 538 a.C.) los escritos de Isaías sustentaron la fe y la esperanza de los exiliados que volvieron. Sin embargo, los desastres mundiales descritos en esta profecía todavía no se han cumplido. Fue escrita para nosotros porque se aplica a nuestra edad presente.

Isaías escribió sesenta y seis capítulos, lo que por coincidencia se superpone con los sesenta y seis libros de la Biblia. Su libro parece estar estructurado como una Biblia en miniatura. Cuando llegue al cielo casi ni podré esperar conocer a este hombre extraordinario. Quiero estrecharle la mano y decirle que todo lo que el predijo en la tierra sucedió mil años después.

Israel: el Tercer Participante

La Biblia revela que existe una relación especial de pacto entre Dios e Israel. Dios los designó para que transfirieran exactamente sus oráculos de generación en generación, y que sean los que marcan el tiempo para el mundo. Ellos fracasaron en muchas ocasiones y oscilaron entre las bendiciones y maldiciones, de acuerdo al contrato que Dios hizo con ellos. El profeta Jeremías escribió sobre uno de los muchos contratos de Jehová con Israel:

Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre: Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente.

Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová (Jeremías 31:35-37).

El primer segmento de la Tabla de Siete Mil Años de Historia Humana termina con la destrucción del primer templo de Jerusalén (588 a.C.). A fin de que las dos tablas se correlacionen con esta coyuntura crucial, la primera sección de la Tabla de Siete Años de la Gran Tribulación debería acabar con la destrucción de un templo; sin embargo, al presente no existe ningún templo en Jerusalén.

La destrucción del templo es un importante hito de tiempo para la predicción bíblica. Es crucial para entender la profecía porque estamos tratando de ver eventos terrenales desde una perspectiva celestial. Puesto que el templo es la residencia terrenal del Dios Todopoderoso, es el gozne de todo lo que sucede en este mundo. Volvamos a la historia y veamos qué podemos aprender en cuanto al templo.

Durante el éxodo de Israel desde Egipto y su subsiguiente peregrinaje en el desierto (1545 a.C.) Dios visitó la tierra en la forma de una columna de fuego que flotaba sobre la carpa del pacto. En 1004 a.C. Salomón construyó en Jerusalén el templo para el Dios de Israel. Era no sólo un lugar de sacrificio y adoración, sino que era el trono del Señor en la tierra. La gloria shequiná de la presencia de Dios llenó el templo.

Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa. Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre (2 Crónicas 7:1-3).

Debido a la larga historia de Israel de rebelión y pecado, la gloria de Dios finalmente salió del templo por la puerta oriental y volvió al cielo. Dios dejó de proteger a Israel. En el 588 a.C. (a la conclusión del séptimo ciclo de 490 años de la Tabla de Siete Mil Años de Historia Humana) Nabucodonosor conquistó la ciudad de Jerusalén y destruyó el templo. Se acabaron los cultos de adoración. Mató a miles de israelitas y a la mayoría del resto los vendió como esclavos:

Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación. Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio.

Por lo cual trajo contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito; todos los entregó en sus manos. Asimismo todos los utensilios de la casa de Dios, grandes y chicos, los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa del rey y de sus príncipes, todo lo llevó a Babilonia. Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron a fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus objetos deseables. Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas; para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos (2 Crónicas 36:15-21).

Dios envió a Israel muchas advertencias y mensajeros antes de interferir en los asuntos del hombre. Pero no hicieron caso de sus advertencias. Cuando Israel volvió del cautiverio volvieron a adorar a Dios. Los judíos habían desarrollado una nueva conciencia de las leyes de Dios y su pacto con él, y por lo menos algunos de ellos han guardado el sabat desde entonces.

Más adelante en la senda de la historia Jesús entró en Jerusalén y advirtió a los dirigentes de esa ciudad respecto a otro juicio. Se enfadó porque su casa, el templo, se había convertido en un supermercado lleno de abogados corruptos y pillos cambistas de dinero. Profetizó que el templo sería destruido. Cuarenta años más tarde eso fue exactamente lo que sucedió.

¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor (Mateo 23:37-39).

Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada. (Mateo 24:1-2. Véase también Marcos 13:1-2 y Lucas 21:5-6)

Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. . .

porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados (Mateo 24:15-16, 21-22).

Bajo el mando del general Tito los romanos conquistaron la ciudad durante la rebelión judía e incendiaron la ciudad. Los eventos que llevaron a este cumplimiento en el año 70 d.C. fueron nada más que otro vistazo histórico anticipado del principal evento todavía por venir.

Puesto que la “abominación desoladora” de Daniel todavía no ha tenido lugar, el cumplimiento primario de las advertencias bíblicas que hizo Jesús todavía está por sucederse. En el tiempo fijado la gran tribulación seguirá un patrón similar al del año 70 d.C. pero se cumplirá todo el contenido de los versículos, sin excepción.

Una Posible Fecha para la Destrucción del Tercer Templo

El duodécimo período de la gran tribulación (22 de mayo del 2015 al 21 de diciembre del 2015) será la destrucción de un tercer templo de Jerusalén todavía por construirse. Después de ese evento, el ejército más grande jamás reunido en un lugar vendrá para erradicar a Israel, sólo para ser completamente destruido por el brillo de la presencia de Jesús en su regreso. Esta presente (segunda) civilización mundial de humanidad terminará después de que se toque la última (séptima) trompeta, cuando a Satanás sea confinado al abismo.

Tabla de 7 Anos de la Gran Tribulacion

Estoy convencido de que es posible descubrir las fechas precisas en que tendrán lugar estos eventos. A continuación doy un breve resumen. Para una descripción más detallada de mi proceso de investigación, por favor lea mi segundo libro El Misterio del 17 de Tamuz.

El quinto mes del calendario de festivales judíos es av, que tiene lugar entre julio y agosto de nuestro calendario secular. Muchas calamidades han tenido lugar durante el mes de av en toda la historia. El día nueve de av Israel tiene un día nacional de lamento llamado tisha be-av. El primer templo fue destruido el 9 de av en el 588 a.C. El segundo templo fue destruido el 9 de av en el año 70 d.C. Estoy convencido de que esto nos permite predecir que el tercer templo será destruido el 9 de av en el 2015 d.C., que resulta ser el 25 de julio. Esta fecha encaja en el último (duodécimo) período de la Tabla de Siete Años de la Gran Tribulación.

La Tabla de Siete Años de la Gran Tribulación designa el 21 de diciembre del 2015 como el fin de la gran tribulación. El 25 de julio (9 de av) es cinco meses antes. ¿Podría ser que Dios va a acortar el tiempo? Mateo 24:15-23 indica que Dios acortará el tiempo para salvar a los elegidos:

Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis (Mateo 24:15-23).

El pueblo judío está al presente de nuevo bajo maldición, que se han acarreado sobre sí mismos. En la crucifixión de su Mesías pronunciaron un voto: “Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos” (Mateo 27:25).

Puesto que los judíos rehusaron aceptar lo que los profetas habían profetizado claramente con antelación, Dios los rechazó y permitió que sean perseguidos y oprimidos por siglos. Ellos hicieron caso omiso de las advertencias; por tanto ya no reciben la plena bendición de Dios. Ninguna otra nación ha sufrido tanto como los judíos. La Biblia profetiza que la gran tribulación será un tiempo horrible para los judíos. Ellos tendrán que tomar una decisión: continuar en su desplante contra Jehová, o arrepentirse y volver a su Creador y Redentor.

Aunque Israel atravesará un tiempo de tremenda masacre y destrucción de su tierra, que durará 1.260 días proféticos (1.278 días de nuestro tiempo), sobrevivirá un resto. Los ejércitos que se reunirán para la destrucción de Israel serán derrotados y destruidos. Dios luchará por su pueblo, e Israel presenciará uno de los más grandes milagros que jamás han ocurrido en la tierra. Los israelíes se arrepentirán por su rechazo del Mesías y se convertirán como nación para seguir la palabra de Dios por entero. Dios derramará grandes bendiciones, compasión y amor sobre los sobrevivientes debido a las grandes promesas que le hizo a Abraham, y a los muchos fieles profetas y santos del pasado.

Después de la gran tribulación pondrá el cimiento de un cuarto templo. El Santísimo, la shequiná, la presencia de Dios con el hombre, entrará de nuevo en el templo en la persona de Jesucristo para reinar desde el trono de su antepasado humano, el rey David. Esta nueva casa de Dios será construida exactamente como se describe en Ezequiel, capítulos 40 al 43.

De acuerdo a la predicción de 2.300 días de Daniel, el cimiento de este cuarto templo (4 = dalet, “este mundo en este tiempo”) será dedicado en 2018. En el capítulo que sigue describiré estos eventos venideros, y concluiré la explicación del Plan de Dios. Después de eso estaremos listos para comprender el pleno impacto de la gran tribulación, tal como explico en detalle en mi segundo libro, El Misterio del 17 de Tamuz.

Después de la conclusión de la gran tribulación se instituirá un nuevo gobierno mundial. La nación de Israel de nuevo volverá a ser la supervisora de los oráculos de Dios. Demostrará a todos los ángeles y a la humanidad que las leyes de Dios funcionan.

Un Pensamiento Final sobre Por Qué Debe Haber una Gran Tribulación

Ya he escrito suficiente sobre “por qué” debe haber una gran tribulación. Ahora debemos visitar el último salón en esta casa del plan de Dios para la humanidad, que nos familiarizará con las profecías bíblicas para el tiempo futuro del fin sobre la tierra. Vuelvo en considerable detalle al relato de la gran tribulación en mi segundo libro, como ya mencioné arriba. Allí describiré la secuencia de eventos profetizados en muchos versículos de la Biblia, así como le llevaré paso a paso en el proceso por el que llegué a las fechas para los eventos cruciales que marcan el progreso durante y después los siete años de la gran tribulación bíblica.

El Reloj Mundial de Cuclillo muestra dos segmentos principales de tiempo: los primeros seis mil años de la humanidad (zayin) y los últimos mil años (tet). (Véase esto en detalle en el Capítulo 10). La Biblia contiene numerosas referencias a estos siete años, porque representan el momento decisivo de este universo.

La Plaga Negra durante la Edad Media exterminó casi por completo a la población de Europa, y sin embargo el sistema del mundo continuó. Pero los eventos apocalípticos que están por delante de nosotros serán muy diferentes, porque corresponden a la purga del mal de la dimensión espiritual en el cielo, la dimensión basada en cinco (jeh), conforme lo explico en el capítulo sobre la Piedra de Roseta en el segundo libro.

En los últimos dos mil años, miles de expertos en la Biblia y teólogos han debatido el libro de Apocalipsis. Cuando estos eventos tengan lugar en efecto, la realidad de todo será incomprensible para nosotros. El dominio de Satanás y su influencia del mal se acabará en la tierra. Este concepto tomará tiempo para asentarse en nuestro pensamiento consciente de la realidad porque va contra todo lo que se nos ha enseñado.

La humanidad no está, ni jamás estará, preparada para cambios mundiales tan revolucionarios. La gran tribulación no es simplemente un período de siete años de angustia para el mundo y purificación de los fieles; será el fin del acceso de Satanás al cielo . . . para siempre.

Se han escrito tantos libros sobre la gran tribulación, pero este es diferente. ¡Preste atención! No puedo recalcarlo lo suficiente. ¡El dominio de Satanás va a terminar con la gran tribulación! Su dominio en la tierra se acaba por completo aunque él queda en libertad una vez más, brevemente, y al final del reinado de mil años de Jesús sobre la tierra. ¿Por qué? Porque estos siete años en la tierra exigen que el apocalipsis también marque el fin final y completo de toda presencia de Satanás en el cielo.

Lo que está a punto de sucederle al mundo no es simplemente un leve castigo debido a los pecados de una sociedad. Lo repito, porque va contra toda la educación social y “científica” de todos nosotros, y, hasta donde yo sepa, nadie jamás lo ha explicado antes. La gran tribulación no es simple o meramente un período de siete años de terrible aflicción y angustia para el mundo y un limpiamiento espiritual de los fieles. Es también el fin final y completo de Satanás en el cielo, así como el fin de su dominio sobre la humanidad en la tierra.

El reino profetizado del cielo no existe hoy. Empezará cuando el universo entero sea limpiado de todo mal al eliminar a los ángeles caídos que se rebelaron con Satanás. Este ha sido el centro del plan de Dios desde la creación del cielo. Este es el punto en donde el universo de las sombras se vuelve a la luz.

La edad zayin de conflicto y espada ¡se acabará! El reino que vendrá a la tierra tendrá una civilización totalmente diferente, nunca antes experimentada por los seres humanos. Ni siquiera podemos imaginarnos cómo será vivir en un mundo en el que Satanás no puede interferir en los asuntos de las personas. El mal acumulado en tantos siglos finalmente se acabará. Las profecías de Jesucristo están listas para cumplirse frente a nuestros propios ojos.

Hasta donde yo sepa nadie nunca ha presentado esta verdad en la historia moderna; y sin embargo la Biblia claramente la indica. Es una vergüenza que los eruditos cristianos (tanto pasados como presentes) no hayan escrito libros sobre este cambio dramático y completo de la civilización, tal como está en el centro del plan de Dios para el universo. Cuando la desesperación, dolor y terror se vuelva insoportable, las promesas de Dios serán la única esperanza para la humanidad durante esta transformación de nuestra creación corrupta.

Aunque me cueste caro (y no sólo en dólares) advertir a mis semejantes que presten atención, escuchen y cambien sus caminos, estoy agradecido. Quiero que todos sepan que se puede confiar en el Dios de la Biblia. Él proveerá los medios para que sobreviva su travesía por el túnel en llamas.

Ahora mirémoslo desde la perspectiva de un viajero espacial que observa lo que se desenvuelve en la tierra, conforme la historia se precipita por el túnel de la gran tribulación, a un futuro maravilloso que espera a toda persona al otro lado.

 

Hal Lindsey, “The Islamic Bomb Expands,” World Net Daily (www.worldnetdaily.com, 23 de octubre, 2003).

“Dirty Destruction / Can Terrorist build the Bomb?” Por Michael Crowley, Popular Science Magazine, febrero del 2005.

Dan Ferber, “Something Funny Down on the Pharm,” Popular Science, abril del 2003.

Karen Wright, “Terminator Genes: Here's Another Fine Mess Biotechnology Has Gotten Us Into,” Discover, agosto 2003.

"A World Transformed,” suplemento de la revista National Geographic, National Geographic Society, Washington, DC, sept. 2002, Vol. 4, No. 7.

Wilfred Hahn, "The Coming Fall of Endtime Tyre," Midnight Call, World Trend Watch Part XI, febrero 2004.

The Nelson Study Bible (Nelson Bibles, 1997), 1108.

 

Para dar su opinión o para imprimir este capítulo en una página ajustada a formato, haga click aquí:   Requiere Adobe Reader que es gratiuto.

Enlaces del capítulo en: 
¿Se Acerca la Gran Tribulación?
5 - El Surgimiento de la Segunda Civilización 11 - Repaso y Continuación del Peregrinaje
12 - El Plan e Identidad de Dios en Jesús, el más Pequeño Micro-Huevo del Universo


Use our internal search engine!

search tips advanced search
search engine by free find

Acerca de Nosotros | Desligamiento Legal | Protección de Privacidad | Cómo enviarnos e mail
©2006 Faith in the Future Foundation. Reservados todos los derechos. All rights reserved.