¿Se Acerca la Gran Tribulación?

De Edén a la Nueva Jerusalén: El Plan de Dios para la Humanidad

CAPÍTULO 2


UN VISTAZO AL UNIVERSO DEL PASADO:
Satanás a diferencia de los Oráculos de Dios

 

(2=bet, “división o dualismo”)

¿Es Satanás real?
¿Por qué Dios le permite que exista?
¿Cómo se desarrolló la Biblia?
¿Cómo fue que un libro judío acabó siendo Manual de Dios para toda persona?

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Este capítulo provee un breve vistazo al universo del pasado cuando Satanás violó el honor de Dios. La historia resultante de la edad de la rebelión de Satanás tuvo consecuencias inmensas para la humanidad y el universo. En este capítulo trataremos de los propósitos de Dios para la existencia de Satanás, y cómo ese propósito se relaciona al apocalipsis o gran tribulación, que terminará con la eliminación de Satanás.

Puesto que uso la Biblia para contestar autoritativamente estas grandes preguntas sobre la vida, Dios y la profecía, pensé que por lo menos debo darle al lector un sumario de cómo fue escrita y quién la escribió. Incluso la estructura misma de la Biblia revela mucho acerca del pensamiento y plan de Dios para la humanidad.

La Edad Vau

Una gota de agua bajo el microscopio puede revelar una vasta cantidad de información sobre el océano. De la misma manera, este capítulo enfoca el propósito de Dios para la existencia del ser humano hombre. Lo mostraré algo de lo que yace oculto dentro de infinito cosmos de la Biblia.

Hace millones de años, antes de que fueran creados la tierra y los seres humanos, existían otros mundos. Había un gobierno en su lugar, aunque sabemos muy poco al respecto, excepto que el Creador de todo estaba a cargo.

El Dios de la Biblia es multidimensional, lo que es un concepto que nosotros los humanos hallamos difícil de entender. Los hebreos piensan de Dios como el Creador, el Anciano de Días. Pero el concilio de Nicea, en el siglo cuatro d.C. proclamó que Dios es “tres en uno.” Para reunir el marco mental hebreo con nuestros conceptos cristianos uso los términos “DiosPadre,” “DiosHijo” y “DiosEspíritu.”

Jesús usaba el concepto familiar de Padre e Hijo. Les dijo a los discípulos que enviaría al Consolador, el Espíritu Santo, quien les enseñaría y estaría con ellos (y todos los creyentes) hasta que él vuelva a esta tierra. Todos los tres conceptos: Padre, Hijo y Espíritu Santo, juntos quieren decir Dios. Para explicar este misterio me gusta usar la ilustración de un triángulo. Tiene tres lados, pero cada uno es un aspecto del todo.

Dios es eterno, y este es otro concepto que nosotros como humanos limitados tenemos dificultad para entender. Dios no tuvo principio, y no tendrá fin. Siempre ha sido y siempre será.

El Principio de Satanás

Originalmente el universo era perfecto. No requería de leyes para honrar a Dios. De toda criatura se esperaba santidad y respeto al Creador.

Lucifer fue una obra maestra de la creación divina: ángel poderoso, potente y brillante. Fue creado con gran sabiduría, y adornado con preciosas joyas. Lucifer relucía con belleza deslumbrante y perfección al andar entre las piedras de fuego frente al trono del monte santo. Era un arcángel del más alto orden en la aurora del universo. Ocupaba el cargo exclusivo de “Querubín Ungido Protector.” lo que implica que era protector del trono santo de Dios.

Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: . . . Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas" (Ezequiel 28:11-14).

El orgullo fue la caída de Satanás. Un día Lucifer, lucero de la mañana e hijo de la aurora, cuestionó el carácter soberano de Dios. Deshonró a Dios en la más alta asamblea frente a todos los dignatarios celestiales. El acto insolente de Lucifer fue un intento voluntario, rebelde, de reemplazar a Dios en el trono.

Isaías 14:13-14 revela cinco (“el otro lado” o jeh=5) proclamaciones que Lucifer hizo que violaron la autoridad de Dios:

  1. Subiré hasta los cielos.
  2. Levantaré mi trono por encima de las estrellas de Dios.
  3. Me sentaré en el monte del testimonio, en las partes más altas del monte.
  4. Subiré a la cresta de las más altas nubes.
  5. Me haré semejante al Altísimo.

Lucifer instigó una rebelión masiva contra el orden establecido. Hizo que una tercera parte de los ángeles le siguieran en su rebelión contra Dios, convenciéndolos de que podría triunfar un sistema de gobierno sin Dios.

La santidad de Dios exigía que eliminara la fuente de esta rebelión para restaurar su honor. Podría haber destruido todo, matando a todos los culpables de cualquier infracción contra él; sin embargo, eso hubiera hecho que los ángeles buenos se alejaran de Dios por temor. Así que más bien cambió el nombre de Lucifer a Satanás, le echó fuera del monte santo junto con todos los que se habían rebelado contra el orden y gobierno divino.

A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti (Ezequiel 28:16-17).

Fue preciso establecer nuevas pautas para restaurar la armonía. Los poderes y principados que existían en el cielo tuvieron que ser reemplazados con nuevo liderazgo. Este cambio en la naturaleza y proceso calificador para gobernar bajo Dios haría imposible toda rebelión futura. Las generaciones futuras tendrían que escoger voluntariamente escoger la obediencia de amor. Los 7.000 años de experiencia rebelde vacunarían a la humanidad contra la inutilidad de vivir en contra del gobierno de Dios.

Aunque Satanás había sido expulsado de la asamblea santa, todavía se le permitió acceso al cielo y se le tolera en reuniones especiales ante Dios.

Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella (Job 1:6-7).

Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella (Job 2:1- 2).

En estas reuniones especiales Satanás continuamente revolvió la olla. Propuso que Dios debía permitir que el universo continuara expandiéndose y evolucionando sin su dirección ni intervención divinas. Muchos ángeles, tal vez un tercio de ellos, se había puesto del lado del Engañador en su rebelión contra el Creador de todo.

Casi puedo imaginarme la que pudiera haber sido la queja de Satanás. Discutía con Dios que los seres futuros creados debían poder pensar con cabeza propia y cambiar las leyes según les convenga a su agenda. Argumentaba que Dios no debía interferir en ninguno de los seres creados respecto a que ejerzan su propia voluntad independiente. Dios no debía forzar una conformidad a una dictadura desde arriba, aunque los seres creados estén en conflicto con las leyes establecidas o si negaran la misma existencia del Creador.

Satanás razonaba que el universo no necesitaba que se le supervise una vez que había sido creado. Simplemente porque Dios afirmara ser justo y siempre perfecto, esto no quería decir que los seres creados no podían desarrollarse en algo mejor ¡por cuenta propia! Si algo mejor emergiera por evolución, eso demostraría que la interferencia de Dios no sería lo mejor para las criaturas que quería controlar.

Si Dios hubiera admitido que Satanás tenía razón, la conclusión lógica sería que algo de su creación original era inferior y que necesitaba mejoras. La diversidad de la naturaleza es parte de lo que Dios creó, pero Satanás afirmaba que se debía permitir que esa diversidad siguiera su propia senda independiente, por donde quiera que quisiera ir. “No eres justo, Dios,” se quejaba Satanás. “Cuando yo traté de demostrar mi punto, me echaste fuera sin justificación.” Satanás quería establecer un sistema global sin las leyes de Dios y en donde se negara la existencia de Dios.

Dios finalmente convino en permitirle a Satanás que pruebe su filosofía independiente. Por su amor misericordioso el Creador quiere inspirar acuerdo voluntario con sus normas de justicia. Es imposible exigir obediencia de amor, y sin embargo es preciso refrenar el espíritu de desobediencia, porque de otra manera el universo se llenaría de rebelión, caos, guerra y devastación.

Bajo estricta supervisión Dios le concedió a Satanás permiso para que probara en un lugar específico del universo su blasfema propuesta. La filosofía herética de Satanás sería probada en la dimensión tiempo para demostrar que su propuesta de gobernar el universo sin Dios era severamente deficiente e impráctica. Dios escogió usar la experiencia real limitada a un universo de materia y tiempo para demostrar su justicia y las verdades eternas de su amor. ¿De qué otra manera podría Dios asegurar que nunca más volviera a haber un grupo de criaturas que lo deshonraran y causaran violento trastorno que se destruirían unas a otras y a la larga incluso ellas mismas?

El gran plan de Dios dejaría en claro ante todos que la propaganda de Satanás de justicia definida por uno mismo sólo podría terminar en corrupción, caos, pecado y muerte. Contrario a la opinión de Satanás, Dios sabía que una vez que el universo se desconectara de la sola fuente y definición de la única vida digna de vivirse, se degeneraría y disolvería en desarmonía, acabando en la extinción y destrucción.

Pero Satanás no se iba a dejar persuadir para aceptar el plan de Dios. En su odio y cólera por haber sido expulsado de la más alta posición del gobierno, el Enemigo permaneció corrupto en rebelión eterna, siempre instigando problemas en todo el universo. Han ganando muchos seguidores tanto de los ángeles como de seres humanos.

El Plan de Dios para la Humanidad

Dios creó un mundo especial en el que Satanás pudiera implementar sus teorías perversas y rebeldes. Este lugar fue nuestra tierra, y fue destinada a llegar a ser el campo de batalla entre el bien y el mal.

El clímax de esa batalla entre Dios y Satanás tiene lugar durante la gran tribulación, cuando la plena implementación de la visión de Satanás en cuanto a cómo debe funcionar este mundo realice su supremo potencial para el mal. Por siete años se le permitirá al espíritu de Satanás de desobediencia correr sin cortapisas. Será una edad de rebelión, caos, guerra y devastación en todo continente, nación y población.

Nuestra Tierra

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto (Génesis 1:1-31).

Entonces Dios formó al hombre, una nueva criatura diseñada por naturaleza. Las personas poseen la capacidad de escoger portarse bien o mal. A Satanás se le permitiría tener acceso ilimitado al hombre, para tentarlo a desobedecer. A fin de cuentas el resultado de estas pruebas demostrarían, más allá de toda duda, las terribles consecuencias del pensamiento rebelde de Satanás.

Debido a que Dios lo sabe todo, se dio cuenta de que el hombre fallaría la prueba inicial y caería presa de la perversa artimaña de Satanás. Con previsión limitó la duración de la vida del hombre para que la humanidad no estuviera para siempre sujeta a la corrupción de Satanás. Sin embargo, Dios decidió ofrecerle al hombre una manera de continuar existiendo más allá de la tumba.

Puesto que los seres humanos ahora tenían que vivir en un mundo caído, Dios Creador reveló su plan de reconciliación. Se insertaría a sí mismo en el mundo, que opera bajo el perverso dominio de Satanás. Dios planeó humillarse a sí mismo a una forma de vida más baja en estatus incluso que los ángeles y vivir entre nosotros en la tierra. Mortal, como todos nosotros, el DiosHijo estaría también sujeto al pecado y a la muerte.

El eterno DiosHijo viviría como ser humano, en un medio ambiente transitorio de sufrimiento y corrupción, entre gente rebelde. Experimentaría todo lo que es común a la humanidad. Hacia el fin de su visita a esta tierra demostraría que se debe obedecer a Dios sin que importe el medio ambiente material, social o espiritual. En el manto de humanidad el DiosHijo demostraría una vida que agrada al Padre en la tierra incluso viviendo rodeado de oposición, pecado, crimen, pobreza, esclavitud y una cruel dictadura militar. Su humanidad quedaría expuesta a los elementos naturales de este mundo, y sería probada hasta los mismos límites de resistencia. Su vida no acabaría en forma cómoda, sino en una grotesca ejecución en una cruz.

Después de sufrir la muerte y resurrección el DiosHijo iniciaría la salvación y restauración para los seres humanos pecadores que están sujetos al dominio de Satanás en la tierra. Según el plan, Dios nombrará a ciertos seres humanos que vivieron durante el dominio de Satanás para que gobiernen con él el universo.

Estos seres humanos seleccionados recibirían su entrenamiento en la tierra, antes de ser resucitados para llegar a ser los nuevos administradores. Mientras están en la tierra este grupo distinguido de personas sería vacunado con dosis enormes de corrupción, pecado, fracaso, dolor y muerte. Debido a las pruebas que atravesaron en la tierra, estos santos amarán a Dios de todo corazón. Son intensamente leales a él y saben que triunfarán sólo por fe en el poder de Dios para cambiar su naturaleza para que ser semejantes a su Creador.

Estos seres humanos redimidos llenarán las vacantes dejadas por Satanás y sus ángeles malos, para gobernar el universo que se expande, y llegarán a ser parte de la nueva creación. Implementarán un nuevo sistema para salvaguardar la integridad de Dios y prevenir futuros malos entendidos de modo que nadie jamás vuelva a insultar a Dios.

Al final del tiempo Jesucristo, el DiosHijo, se sentará a la diestra del trono de majestad y gloria de Dios en compañía de millones de seres humanos redimidos que darán a Dios honra y alabanza. Revestido de humildad suprema al llevar su apariencia humana, que todavía muestra las huellas de los clavos en sus manos y pies, Jesús presentará al DiosPadre todo el poder del universo logrado por sus victorias sobre el pecado y la muerte. . Esto simbolizará la restauración del honor de Dios que la rebelión de Satanás violó edades atrás.

El penúltimo capítulo de la Biblia enseña que después del fin de la dimensión tiempo Dios creará un nuevo cielo y una nueva tierra, en donde Dios vivirá para siempre con los hombres en una nueva relación nunca antes experimentada. No habrá más muerte, ni sufrimiento, ni dolor, ni lágrimas; sino sólo alegría, realización y una vida de satisfacción.

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. . . Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas (Apocalipsis 21:1, 4-5).

Los Oráculos de Dios

Los oráculos de Dios fueron dados a los hombres al principio de su historia en la tierra. Estas leyes le permitían al hombre vivir en armonía con Dios y la naturaleza en medio del mal. Mientras la primera pareja humana todavía vivía en el huerto del Edén estas instrucciones estaban grabadas en su conciencia. Después de la expulsión de Adán y Eva del huerto, los oráculos de Dios pasaron de una generación a la siguiente.

Conforme las personas empezaron a olvidarse de la voluntad de Dios para sus vidas, fue necesario poner por escrito las leyes originales de Dios para que pudieran ser transmitidas a las generaciones futuras. La Biblia fue compilada por hombres dedicados que anotaron los eventos según se sucedían. En Apocalipsis Juan testifica que fue transportado al cielo y que allí se le dijo que escribiera todo lo que vio: “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves” (Apocalipsis 1:10-11 ).

Cuarenta autores escribieron la Biblia. Estos hombres obedientemente escribieron exactamente lo que Dios les ordenó, aunque no siempre entendían lo que estaba siendo transmitido por medio de ellos. Vivieron siglos aparte, representando culturas diversas y una muestra variada de la sociedad. Los autores de la Biblia proceden de una amplia variedad de posiciones y oficios, abarcando una amplia variedad de estilos de vida, educación, y situación profesional. Hay representado todo aspecto del esfuerzo humano.

Estos son algunos ejemplos:

Moisés compiló lo que se conocería como la Torá, los cinco primeros libros de la Biblia. Estos manuscritos originales cuentan la historia temprana de la humanidad y cómo fue creado el mundo. Relatan las experiencias de Adán y Eva en el huerto del Edén, y explican por qué Dios destruyó la primera civilización con un diluvio universal. La alta tecnología de hacer papel superior en tiempos antiguos no sobrevivió al diluvio, y así la gente tuvo que volver a inventar el papel, usando los materiales que tenían a mano. La historia de la humanidad fue escrita en rollos de pergamino y de frágil papiro. El papiro estaba hecho de hojas alisadas y preparadas similares a las hojas en que se preparan los tamales.

Después del diluvio los descendientes de Noé se dispersaron en muchas direcciones, inclusive llegando a lo que más tarde sería China. A todas partes donde fueron llevaron consigo algunos de los oráculos de Dios, que habían sobrevivido a la catástrofe. Satanás ha intentado repetidas veces de destruir y neutralizar las instrucciones de Dios al hombre, mostrándole mentiras e inventando religiones falsas. Pero cada vez que Satanás ha tratado de eliminar los oráculos de Dios escritos, el Señor los reemplaza en algún otro lugar.

Conforme aumentaba la población Satanás atizaba el conflicto. Influyó a un emperador chino a que quemara todos los libros antiguos y destruyera toda evidencia de su existencia. La mayor parte de los registros antiguos, rollos, pinturas, alfarería y arte invaluable desapareció, incluyendo los escritos sagrados de Dios. Para asegurarse de que no se pudiera hallar ni rastro de ellos, el emperador mató a todos los que pudieran recordar el pasado.

Pero Dios preservó en el suroeste de Asia una colección bastante completa de los oráculos anteriores al diluvio. Designó a una familia que vivía allí para que transmita estos libros sagrados a través de las edades. A la larga la nación de Israel surgió en cumplimiento del pacto especial de Dios con Abraham.

En 588 a.C. Satanás influyó en el rey Nabucodonosor para que atacara Jerusalén y destruyera la ciudad y el templo judío. Por lo menos uno de los manuscritos hebreos originales quedó enterrado en el sótano del templo de Salomón, junto con muchas copias manuscritas de antiguas leyes. Milagrosamente también sobrevivieron a la destrucción algunos otros rollos y fueron llevados en secreto a otros lugares.

Alejandría se hallaba en el cruce de caminos de un imperio mundial que surgía. Llegó a ser un centro importante de erudición, incluyendo el estudio de las leyes antiguas de la Biblia. Satanás y la historia del pueblo judío. Desde allí el conocimiento bíblico se esparció por el mundo helénico. Satanás, nunca satisfecho, atacó la transmisión de las verdades antiguas nuevamente en 284 a.C., cuando Tolomeo Filadelfo, militar brutal, hizo quemar una gran colección de libros antiguos en Alejandría. Este rey de Egipto redujo a cenizas una gran colección de unos 700.000 libros manuscritos que trataban de ciencia y matemáticas. Julio César repitió el proceso de destrucción en el 47 d.C., al igual que el califa Omar, en 640 d.C. Parecía entonces que Satanás había triunfado. El mundo casi se olvidó de sus principios; pero a pesar de los mejores esfuerzos de Satanás, Dios triunfó vez tras vez para restablecer las cosas esenciales importantes de lo que se perdió, a fin de que las generaciones futuras las conozcan.

Estos numerosos rollos con el tiempo llegaron a ser la Biblia que conocemos hoy. Podemos confiar en la exactitud de la Biblia debido a los descubrimientos arqueológicos hechos en los últimos cien años. En tiempo de los romanos muchos rollos sagrados fueron guardados en cuevas secretas por parte de grupos pequeños y consagrados de judíos, que lo arriesgaron todo para preservar sus registros antiguos. Los escribas que copiaban estos registros eran disciplinados, precisos, sensibles y dedicados a preservar con exactitud y precisión esos registros escritos.

Los rollos del Qumran y otros documentos del desierto de Judea escondidos por estos escribas judíos fueron redescubiertos en el siglo veinte. Cuando se los comparó con los rollos que se usaron para imprimir la Biblia, el texto era virtualmente idéntico. Esta fidelidad del texto, a pesar de los cientos de años que habían pasado, demuestra la diligente fidelidad de los escribas judíos y griegos antiguos y medievales para la transcripción exacta.

Conforme la escritura se hizo más prolífica, la Biblia, que ahora ya incluía el evangelio de Jesucristo, pasó a Europa. Satanás levantó a una fuerza militar islámica para tratar de detener el esparcimiento del evangelio. También manipuló a la iglesia católico romana, reemplazando algunos de sus dirigentes con papas, cardenales y obispos viles y corruptos, que implacablemente quemaron y torturaron en la plaza pública a todo el que se aferraba a lo que la Biblia enseña. Dios contrarrestó reemplazando a estos herejes con hombres y mujeres santos, que luego fueron ejecutados por la iglesia oficial y sus aliados políticos. Esta secuencia de eventos se ha repetido a través de los siglos.

La Reforma protestante puso fin a la edad del oscurantismo. El despertamiento de mucha verdad bíblica hizo que el mundo occidental volviera a prosperar y aumentaran las libertades humanas. Las leyes de Dios fueron copiadas usando la imprenta, lo que reprodujo la Biblia en cientos de lenguas.

Satanás ha tratado de silenciar o hacer mofa de lo que no ha logrado borrar. Cambió su estrategia para controlar los sistemas educativos del mundo. Hoy nuestras escuelas, colegios y universidades presentan conocimiento falso tergiversado por una perspectiva atea que suprime la verdad negando la existencia de Dios y su lugar legítimo en las arenas pública y política.

Satanás ha hecho grandes esfuerzos para evitar que la humanidad halle la manera de ser salvada, y estorbará todo intento de descubrir la senda de la vida eterna y de la comunión con la familia de Dios. A menudo usa otro método que le ha servido por siglos: la guerra. El siglo pasado ha visto más guerras que en toda la historia de la humanidad. Esto mantiene a los seres humanos muy atareados y enfrascados en una batalla por sobrevivir de modo que no tienen tiempo para buscar las respuestas de Dios para sus vidas.

Cómo Entender la Biblia

Entender e interactuar con las verdades de la Biblia es una bendición suprema. La palabra de Dios para nosotros, las Sagradas Escrituras, es necesaria para obtener de él luz espiritual y vida; pero adquirir una comprensión acertada de la Biblia presenta algunos desafíos muy reales para el lector moderno.

Esto es particularmente cierto respecto al Antiguo Testamento debido a las brechas significativas que hay que superar. Un buen conocimiento práctico del Antiguo Testamento es necesario para entender el Nuevo Testamento, por cuanto el Antiguo Testamento apunta a Jesucristo, quien fue su Autor divino. La meta del que estudia la Biblia debería ser superar en todo lo que sea posible esas brechas. Debemos tratar de “mirar por encima del hombro,” del autor humano de cada libro del Antiguo Testamento. Sólo entonces puede uno aplicar acertadamente a su propia vida lo que allí se enseña.

Considere las siguientes brechas entre nuestro tiempo y los tiempos de los autores del Antiguo Testamento:

Además, más del cincuenta por ciento de los escritos del Antiguo Testamento es poesía. Todos los Salmos y Proverbios son poesía. La gran mayoría de los libros proféticos, tanto mayores como menores, también son poéticos. Para desentrañar las riquezas del Antiguo Testamento también debemos tener por lo menos un entendimiento rudimentario de la poesía hebrea.

La poesía occidental funciona en base a:

  1. Rima de las palabras
  2. El mismo número o cantidad complementaria de sílabas en cada renglón
  3. Las imágenes mentales y metáforas son secundarias al sonido

Por ejemplo:

Los pollitos dicen: (6 sílabas)
pío, pío, pío, (6 sílabas)
Cuando tienen hambre, (6 sílabas)
cuando tienen frío. (6 sílabas)

La poesía hebrea funciona en base a:

  1. Paralelismo de conceptos mentales
  2. El conteo de sílabas es más importante que la rima
  3. Las imágenes mentales o metáforas por lo general es más importante que el sonido

Por ejemplo: Salmo 119:105 ( nvi)

Tu palabra es una lámpara a mis pies

es una luz en mi sendero.

Nótese las imágenes mentales. A la palabra de Dios se la llama una lámpara y se la relaciona con la luz; y pies se conecta con sendero.

Otro ejemplo es Proverbios 3:1 ( nvi):

Hijo mío, no te olvides ---------- de mis enseñanzas,

-----más bien, guarda en tu corazón mis mandamientos

Nótese las referencias paralelas que relacionan “no olvidarse” con “guardar” y “enseñanzas” con “mandamientos.”

Otra forma de paralelismo es el uso de negativos en dos ideas opuestas. Por ejemplo, Proverbios 11:19:

------Como la justicia conduce a la vida,

Así el que sigue el mal lo hace para su muerte.

La clave real para entender la poesía hebrea, y por ellos entender el significado de la poesía del Antiguo Testamento, es recordar lo siguiente:

El oído occidental oye sonidos similares.

El ojo hebreo ve ideas similares o contrastantes.

Este concepto se puede usar como herramienta para superar una de las brechas entre el lector moderno y el escritor antiguo. Una vez que usted lo capte, se hallará en buen camino para entender a los profetas del Antiguo Testamento.

Para resumirlo mentalmente de nuevo: En la comunicación de pensamientos e ideas, la cultura occidental usa el oído y la cultura hebrea usa el ojo para buscar nociones paralelas o cuadros en contraste.

Lo que Contiene la Biblia

La Biblia abarca historia consecutiva selecta de la humanidad, escrita en un período de más de mil seiscientos años, desde Moisés. Consiste en 66 libros: 39 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento.

El orden de los libros del Antiguo Testamento en las Biblias en español difiere un poco del orden de las Escrituras Hebreas originales. Las Escrituras Sagradas de los hebreos se dividían en cuatro partes:

I. Ley (Torá)
Los cinco libros de Moisés empiezan en Génesis y culminan en Deuteronomio. Contienen los Diez Mandamientos, que fueron grabados en dos tablas de piedra de modo que cinco de ellos aparecían en cada piedra (el número 5 refiriéndose a la letra hebrea jeh, “el otro lado”). El Pentateuco (palabra griega que quiere decir “cinco libros”) principia el Antiguo Testamento.

II. Profetas Anteriores
Josué, Jueces, Samuel y Reyes

III. Profetas Posteriores
Isaías, Jeremías, Ezequiel y “los doce” (doce breves libros proféticos que originalmente estaba contenidos en un solo rollo, y por eso se les consideraba un solo libro): Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías.

IV. Escritos

  • Salmos, Proverbios y Job
  • Cantar de los Cantares, Rut, Lamentaciones, Eclesiastés y Ester
  • Daniel
  • Esdras, Nehemías y Crónicas.

Los veintisiete libros del Nuevo Testamento también están divididos en cuatro partes:

I. Los cuatro Evangelios y el libro de Hechos

II. Epístolas Paulinas (Romanos a Filemón)

III. Epístolas Generales (Hebreos a Judas)

IV. Apocalipsis (que describe la gran tribulación).

Es interesante notar que hay cuatro divisiones (cuatro = dalet, “este mundo en este tiempo”) en el Antiguo Testamento, y cuatro divisiones en el Nuevo Testamento. La primera división del Antiguo Testamento (la Ley) contiene cinco libros (cinco = jeh, “el otro lado”); todas las demás divisiones contienen cuatro secciones. La primera división del Nuevo Testamento contiene cuatro Evangelios más el libro de Hechos. Así, vemos de nuevo la conexión entre los números cuatro (4) y cinco (5).

En la mitad de la Biblia hallamos una colección de 150 salmos, que originalmente estaban divididos en cinco libros. Reflejan el alma del hombre hablando con Dios. Proveen consuelo y seguridad del amor y fuerza soberana de Dios. A esta sección se le llama en hebreo tejilim, que quiere decir “alabanza.” El salmo final proclama la familiar palabra aleluya, que quiere decir “¡Alabado sea el Señor!”

La Biblia ha sido traducida a más lenguas e impresa en más países que cualquier otro libro en toda la historia. Muchos han muerto por defenderla, porque tiene el poder de cambiar incluso el corazón más vil.

Mediante este libro santo Dios le habla al hombre y le da instrucción divina, ofreciéndole consuelo en la tristeza y comprensión de las perplejidades de la vida. Abre la puerta para superar el rechazo, la soledad y desesperanza. Aconseja, nos reprende, y nos provee de esperanza de la vida eterna, paz, felicidad y propósito. La Biblia fue escrita por hombres, pero no es el producto del hombre, y cada uno de nosotros tiene que decidir si aceptarla o rechazarla.

Dr. Jerry Falwell, Old-Time Gospel Hour Bible (Thomas Nelson Publishers, 1976), 1828.

 

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Enlaces del capítulo en: 
¿Se Acerca la Gran Tribulación?
5 - El Surgimiento de la Segunda Civilización 11 - Repaso y Continuación del Peregrinaje
12 - El Plan e Identidad de Dios en Jesús, el más Pequeño Micro-Huevo del Universo


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