¿Se Acerca la Gran Tribulación?

De Edén a la Nueva Jerusalén: El Plan de Dios para la Humanidad

CAPÍTULO 12

EL PLAN E IDENTIDAD DE DIOS EN JESÚS,
EL MÁS PEQUEÑO MICRO-HUEVO DEL UNIVERSO

¿Por qué hay un plan para la humanidad? ¿Por qué existo yo?
¿Qué o Quién es Dios? ¿Uno? ¿Tres? ¿Ambas cosas?
¿Quién fue Jesús? ¿Fue él humano o divino? ¿Cómo?

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A medio camino de nuestro recorrido de exposición de una porción del territorio de la Biblia debemos entender unas pocas cuestiones importantes que presento en este libro. El libro cubre la historia del pueblo de Dios por alrededor de 6 mil años de historia, y otros mil años adicionales de profecía todavía por cumplirse.

¿Hay un fin a esta historia, y cuál es? Muchos de nuestros científicos han llegado a la conclusión de que nos hallamos al borde de una gran crisis ambiental y global. Piensan que hay demasiados pobladores en la tierra, y que nosotros, los seres humanos, estamos estresando a nuestro medio ambiente biológico y social. Muchos expertos no ven escape del desastre que se avecina. En otras palabras, para ellos nuestra senda evolucionista ha llegado a su cúspide, y de aquí para adelante todo es caída vertiginosa. Todo lo que pueden hacer es tratar de calcular la rapidez de nuestro descenso.

La mayoría de predicciones seculares que he oído no van más allá de cien años. Admito que eso puede ser muy deprimente, y sabemos que nuestra civilización no resolverá los problemas de la pesca en demasía, contaminación, manipulación genética, producción y demanda de combustibles fósiles o sus alternativas, calentamiento global y lo demás. En casi todo rincón del planeta estamos codiciosamente destruyendo lo que había estado nutriendo el medio ambiente por miles de años.

No piense ni por un momento que los científicos súper educados y de mandil blanco de los laboratorios tienen alguna idea de que preservar este mundo es un esfuerzo noble. Lo que los impulsa es un apetito irracional por lucro obsceno corporativo por todo el mundo, y continuarán en su senda destructiva hasta que hayan logrado asaltar el manantial original de genes para explotarlo al mezclar genes de toda planta y animal. ¿Qué sucederá cuando la población se haya duplicado otra vez en los próximos 20 años, y de nuevo en los siguientes veinte años, y . . .?

En apenas unos pocos años más no habrá ningún material genético puro y original disponible para dividir genes o modificación humana de plantas y animales. En muchos casos los agricultores ya se ven frente a cosechas deterioradas en calidad y cantidad así como también costos crecientes. En algún punto las consecuencias de consumir todos estos alimentos genéticamente modificados aparecerán en la salud del público en general en escala masiva más allá de toda corrección y restauración debido a la falta de organismos originales y sin modificación, que habrán desaparecido de las regiones civilizadas, y tal vez se hayan extinguido. De aquí que las respuestas no pueden venir dentro de un sistema cerrado. Un sistema cerrado es cuando usted dice: “Existo porque soy.”

Nuestros científicos de monoriel, que rechazan la revelación divina desde fuera de nuestra dimensión material de tiempo y espacio, tratan de decirnos que un sistema de diseño complejo inherentemente integral en cada célula evolucionó de una célula por casualidad. Si es así, entonces lógicamente se sigue que mi complejo computador o reloj también han evolucionado. O trate de imaginarse que sin las manos, pies, electricidad y fábricas de miles de seres inteligentes, esa célula de alguna manera diseñó y desarrolló su estructura al azar, y sin embargo está equipada con los mismos rasgos que hallamos en un complejo televisor o en cualquier otra invención hecha por seres humanos talentosos y altamente hábiles. Este razonamiento defectuoso, por supuesto, está en conflicto con la segunda ley de termodinámica, que es evidencia científica y no especulación.

El mundo académico institucionalizado no permite ningún debate serio dentro de los foros científicos profesionales sobre otras opciones para explicar el origen de nuestro planeta y universo. Más de tres mil años de observaciones escritas hechas por filósofos griegos, que en realidad eran científicos, eruditos religiosos, o los muchos experimentos registrados que nos han dejado los científicos de la antigüedad, muchos de nuestros eruditos modernos denigran como inferiores. La condenación se enfoca especialmente en cualquier obra que menciona la Biblia, porque la verdadera revelación espiritual no se puede probar científicamente en la dimensión dalet.

Es una política tergiversada no permitir el estudio disciplinado de la revelación bíblica en nuestras instituciones de educación superior, porque tratan tal revelación como irrelevante. Negar que exista una dimensión jeh simplemente porque no podemos probarla en el laboratorio de la dimensión dalet es como negar la existencia del amor, la vida, la muerte, el magnetismo, la gravedad o muchas otras realidades de la vida que no se pueden entender tampoco basándose solamente en la información de la dimensión dalet. La verdad es que partiendo de lo que es observable en nuestro universo material en realidad no hemos concebido ningún reemplazo racional creíble para los orígenes aparte de alguna forma de diseño inteligente.

Los científicos de reputación que desean investigar las cuestiones sobre los orígenes también deberían buscar respuestas fuera de nuestros sistemas cerrados. En mi calidad de científico he hallado fuera de nuestro sistema cerrado conocimiento confiable que da propósito a nuestra existencia en un universo material. Si usted piensa en el concepto de propósito, a la larga se ve confrontado con Dios que diseñó y trajo a existencia un sistema muy complejo observable que nos rodea por todas partes donde miremos, y hasta donde sea que podamos probarlo con nuestros cinco sentidos extendidos.

En mi calidad de científico que usa ambos rieles, yo empleo las enseñanzas de la Biblia junto con la ciencia experimental y aplicada. La Biblia es el único libro en la tierra que puede respaldar sus afirmaciones de que su conocimiento y sabiduría vienen de fuera de nuestra dimensión material de tiempo y espacio, que el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo define como la dimensión dalet. Lo hace con autoridad y mediante profecía; tanto cumplidas en la historia pasada como también en las que todavía está por suceder.

La cantidad masiva de evidencia que he presentado en mis libros, la descartan prontamente los científicos de monoriel, teólogos de monoriel, y otros llamados expertos educados en instituciones impías que enseñan la teoría de la macro evolución como si fuera hecho. Los que nunca se aventuran a una cosmovisión bíblica literal, sistemáticamente integrada, y de dos rieles, jamás entenderán ni la dimensión dalet, ni la dimensión jeh. Su expresa ignorancia y rebelión contra el Dios Creador excluye de antemano la posibilidad de una mente abierta.

¿Por qué? Porque si en efecto hicieran una investigación honesta, a lo mejor tendrían que admitir que Dios es real, lo que quiere decir que tendrían que enfrentar la cuestión de la autoridad moral y espiritual de ese Dios. El problema es que desean licencia para satisfacer su orgullo o alguna otra necesidad que sienten en su carne más de lo que quieren ser transformados en alguien que tenga el mismo carácter de amor y de justicia como el Creador.

Pero la verdad es que un día todos compareceremos ante el Dios revelado mediante Israel y la Biblia de Israel, que será el Juez supremo. Su vergüenza será que ellos probablemente ya conocen su nombre. En ese día del juicio final todos los que han estado muertos y todos los vivos, le reconocerán individualmente como su Creador y Rey por derecho. Cada uno oirá su decisión de si ha pasado la prueba. Se acabó el tiempo de clases; los que se gradúan tendrán un trabajo maravilloso en la vida eterna preparado desde el principio para ellos.

Mis libros enfocan en lo que está por delante para nosotros dentro del contexto de la historia pasada. También miran hacia adelante a un tremendo futuro, que Dios tiene guardado para todos los que voluntariamente le aman de verdad. Hace mucho la Biblia predijo el colapso venidero de nuestro sistema global económico y político que consideramos civilización. Ya estamos experimentando las advertencias anticipadas de la venidera gran crisis natural y hecha por el hombre.

Pero la Biblia también predice que la mayoría de la humanidad continuará rechazando el plan y promesas del Dios de Israel, y tratará de resolver los problemas por cuenta propia. Las naciones tratarán de resolver sus problemas con un sistema de gobierno mundial único. Se basará en el comercio internacional y en una religión unificada que la Biblia llama el misterio de Babilonia.

En respuesta Dios va a purgar a todas las fuerzas satánicas de la parte del segundo cielo de la dimensión jeh. Luego eliminará de la tierra (dimensión dalet) a todos los seres humanos rebeldes. Al proceso resultante de nacimiento popularmente se llama gran tribulación. Su propósito es preparar a la humanidad para la llegada prometida del reino de Dios a la tierra. Mediante él Jesús reinará sobre todas las naciones desde Jerusalén por mil años de paz, prosperidad y claridad espiritual, ejecutado con justicia y verdad. Lea de nuevo el Capítulo 7 de este libro.

No habrá ningún “rapto” para los fieles, aunque algunos cristianos equivocados desean escapar antes de la gran tribulación. La venida de Jesús en las nubes tendrá lugar algún tiempo después de que se acabe la gran tribulación. Hay varias razones teológicamente sencillas por las que muchos creyentes entonces recibirán una terrible sorpresa. El segundo cielo de la dimensión jeh al presente está ocupado como el campo o dominio del diablo y sus demonios (Efesios 2:2).

Los cristianos de monoriel no saben lo que es el cielo. Estas batallas espirituales son reales y no triviales, como lo demuestra la demora de Gabriel por parte del “príncipe de Persia” demónico. En Daniel 10:13 este hombre de Dios informa que Gabriel tuvo dificultades para penetrar por el dominio del aire bajo el control de Satanás a fin de entregar su mensaje. Le llevó veintiún días al poderoso Gabriel llegar hasta Daniel, e incluso entonces necesitó la ayuda de Miguel como jefe del ejército celestial.

Así que escuche. Cuando Jesús viene en las nubes en un caballo blanco para recibir a los mortales vivos y muertos resucitados ya con cuerpos gloriosos, una cosa es segura: ningún ángel caído va a estar por allí para sabotear e interrumpir su fiesta de bodas. La guerra en el cielo ya será historia para entonces (Apocalipsis 12:7-10). Con el pacto matrimonial escrito, que es también el título de propiedad de la tierra, en sus manos, Jesús tendrá ante sí la autopista celestial totalmente limpia de toda bazofia espiritual antes de venir por su esposa (Apocalipsis 19:7-10). Mientras Miguel y el ejército celestial no hayan terminado de expulsarlos, Cristo no puede venir por su esposa, y los santos no pueden resucitar para recibirle en el aire (1 Tesalonicenses 4:16-17; Apocalipsis 20:4).

Esto quiere decir que los verdaderos creyentes también atravesarán la gran tribulación. Un número de ellos serán mártires. Mediante las pruebas de la gran tribulación los santos adquirirán un sistema inmune especial contra el mal que los calificará para gobernar en los más altos cargos del gobierno del universo yod bajo el eterno Dios, que ahora se hace visible en la persona de Jesucristo.

Muchos creyentes sobrevivirán hasta el mismo fin la desolación la gran tribulación. Otros sobrevivientes incluirán millones de personas básicamente decentes a los que no mataron los cuatro (4) ángeles de la muerte con los que usted se familiarizará en mi segundo libro. Estas personas vivirán para servir a Dios en el futuro y repoblar el planeta durante el período venidero de mil años de paz y prosperidad al que yo llamo edad tet. Dios hará que sus ovejas atraviesen seguras los años de tribulación. Estos son los que sellarán los ángeles santos durante toda la gran tribulación. Fueron nombrados y enviados por Dios para ese propósito incluso mientras los malos (cabritos) serán juzgados con sufrimiento y eliminados por la muerte:

Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio (2 Pedro 2:9).

Usted todavía tiene tiempo, querido lector, para tomar esta decisión tan importante. ¿A quién va a creer? Las plantas y animales, por supuesto, no tienen alternativa, y espero que usted no se considere animal como enseñan nuestras escuelas. Los animales y plantas viven y se mueven de acuerdo con el plan divino de su creación y supervivencia biológica en su medio ambiente nativo. Por supuesto, sus vidas son diferentes a la nuestra. Junto a ellos, sin embargo, soportamos las condiciones de un mundo caído bajo la garra destructiva de Satanás debido a la decisión de Adán y Eva, y por eso es que muchas especies se han extinguido. Desde entonces, el medio ambiente natural ha sido explotado exhaustivamente, y a muchos animales se los ha usado hasta la muerte y tratados como materiales biológicos en bruto que se puede explotar mediante producción masiva e ingeniería genética sin consideración moral por su ser. No ha faltado, ni faltará, quien piense que esto también se puede aplicar a los seres humanos, puesto que consideran que no somos sino simplemente parientes biológicos de los simios. Así sucedió bajo los nazis.

Cientos de años de abuso de parte de miles de religionistas profesionales han inspirado a muchos filósofos seculares para que piensen que la religión es venenosa para las sociedades saludables y sus ciudadanos. Si Voltaire y Marx, para nombrar dos pensadores europeos famosos, se hubieran educado en el sistema de dos rieles y no hubieran rechazado la verdad bíblica simplemente debido a los muchos abusos grotescos de parte del establecimiento religioso, entonces, tal vez, Europa no habría sido destruida dos veces a manos de individuos como Hitler, Stalin, Mussolini, o los miles de verdugos anónimos que ellos emplearon. Millones de personas no hubieran perdido su vida innecesariamente.

La Biblia enseña una ley de causa y efecto de la vida, que viene del trono de Dios. Ignorarla sólo demuestra que existe, porque el rechazo al por mayor de la fe también ha llevado a millones de personas a la opresión y asesinato a manos de sistemas económicos y políticos como lo testifica la historia moderna. Estos tristes relatos de opresión violenta y genocidio se repetirán vez tras vez si olvidamos por qué millones murieron a nombre de una u otra ideología.

Las personas entrenadas para pensar sistemática o lógicamente no pueden evitar estas cuestiones importantes sin aceptar la Biblia. La mayoría de personas educadas de hoy nunca han leído la Biblia, y la mayoría de los que la leen, entienden muy poco de lo que leen porque el ojo de nuestra mente natural requiere el lente del Espíritu Santo a fin de comprender la mente de Dios revelada en su palabra (1 Corintios 2:6-16). Jesús ha prometido ayuda para los que le piden orando en su nombre.

Con todo, no se puede ignorar al Libro de libros. La Biblia puede parecer una obra literaria compleja porque fue escrita por unos cuarenta autores, en un período de unos tres mil años, que terminó hace más de mil novecientos años. Para una colección de libros escrita por tantos, en un período tan largo de tiempo, la Biblia demuestra un asombroso grado de unidad integrada de conocimiento o totalidad. Este hecho en sí mismo demuestra la existencia de un Editor eterno que guió su desarrollo de principio a fin. La Biblia es la palabra de Dios, y es su revelación a la humanidad. Por su Espíritu él revela lo que quiere que sepamos cuando la leemos u oímos que se la enseña:

Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie (1 Corintios 2:10-15).

Como los huevos más pequeños en mi analogía del huevo ruso de juguete, mis libros intentan relatar una versión condensada de lo que descubrirá en el huevo grande de la Biblia. Por favor, no se sorprenda cuando le habló del Editor de la Biblia del otro lado de la dimensión jeh porque Él quiere que tengamos esta información de fuera de nuestro sistema cerrado de la dimensión dalet. Es la única fuente fidedigna para las respuestas racionales y honestas a las grandes preguntas.

Uno pudiera preguntarle a algún científico de monoriel que explique el gran cuadro de nuestra existencia con sus muchos dilemas y preguntas significativas de la vida, tales como: “¿Por qué estoy en este planeta? ¿A dónde se dirige este mundo? y ¿Se acabará todo en algún momento?” Pero las respuestas mejores y más honestas van a ser incompletas aunque sin culpa propia profesional. Las únicas respuestas confiables deben venir de fuera de nuestra dimensión material de tiempo y espacio, que esos científicos no pueden examinar naturalmente. Exige ayuda espiritual comprender el curso inminente y destino de los desenfrenados desarrollos tecnológicos modernos.

Al ver a nuestra sociedad implacablemente arreada a la gran tribulación me veo obligado, como científico de dos rieles, a abrazar la fe en un Salvador llamado el Mesías, Jesucristo, como la única solución enviada a un mundo desbocado. Jesús es el micro huevo del universo en mi analogía del huevo ruso de juguete. Es la única respuesta a mis preguntas. Investigarlo es la única manera que sé que tiene alguna posibilidad de penetrar en los misterios del universo que atiende todo problema científico, filosófico o teológico que encontramos en nuestro mundo moderno.

Puesto que la ciencia no puede explicar la dimensión jeh, debemos acudir a un testigo que vino de la dimensión jeh. Busquemos y veamos si la Biblia provee un testigo ocular confiable a quien creer, y con eso termino este libro con la última pregunta que debo hacer al único testigo que vino del otro lado:

¿Quién fue Jesús? ¿Es él humano?
¿Es él divino? ¿Cómo? ¿Por qué?
 

Los Sabios Entenderán

Para responder a mis preguntas en cuanto a Jesús debemos primero proveer el contexto de la metodología. El profeta Daniel escribió el libro de sus visiones de Dios unos 500 años a.C. La pregunta surgió: “¿Cuánto tiempo hasta el fin de estas maravillas?” Se le dijo que siguiera su camino porque la respuesta estaría “sellada” hasta el “tiempo del fin” (Daniel 12:8-10). En los últimos días habrá sabios que tendría noción en cuanto al tiempo y los sucesos que conducen a la gran tribulación y a la restauración de Israel bajo su Mesías Rey prometido.

Así, el ángel de Dios (tal vez Gabriel) le dijo a Daniel que al fin del tiempo habría personas que se lo figurarían. Al leer las profecías de Daniel llegué a darme cuenta de que los últimos días ya han llegado. Conforme los eventos reales se desenvuelven, todo lo que yo he escrito en mis libros, así como todas las antiguas teorías, profecías, y sus varias interpretaciones religiosas se verán bajo la prueba del cumplimiento. Ellas resistirán el escrutinio de todos respecto a su verdad o error.

Mediante el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo he presentado varias fechas calendario así como algunas compresiones alternas de versículos bíblicos específicos. Varias nociones que he adquirido del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo explican algunas porciones del relato profético en forma algo diferente. Si todavía no ha comprado mi segundo libro, puede leer El Misterio del 17 de Tamuz en la internet en www.apocalypse2008-2015.com. Si lo hace, pienso que hallará motivación para comprar ese libro también.

Cuando descubrí el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo eso revolucionó todo lo que se me había enseñado en la Escuela Dominical. El hallazgo de ese nuevo descubrimiento singular en años avanzados de mi jubilación no me sorprendió. Cuando uno ha inventado tantos artefactos como yo he hecho, la mente nunca se detiene. Un oscuro Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo, hallado en un libro escrito hace 50 años, me llenó del entusiasmo juvenil de un nuevo descubrimiento. Sin embargo, cuando conversé con otros sobre esto, muchos se enfadaron y no quisieron saber nada al respecto. Así que empecé a escribir en respuesta a una voz interna inaudible que me impulsaba a redactarlo. Al principio resistí esta empresa, pero, como puede ver, a la larga cedí, y en efecto he pasado más de tres años de mi vida en este proceso.

El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo mira al plan de Dios para la humanidad desde una perspectiva completa de la Biblia, en la cual un riel representan las Escrituras hebreas y la cultura judía que se halla en ellas, así como los festivales anuales y ayunos hebreos. El segundo riel tan necesario para la vía férrea de dos rieles de la vía férrea profética de Dios a través de la historia y profecía es el Nuevo Testamento, que fue escrito en griego, y las creencias cristianas. Estas dos tradiciones ven algunas porciones de la verdad bíblica con algo de diferencia. Mi descubrimiento del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo me hizo estar consciente de ambos rieles y me ayudó a resolver lo que parece ser conflictos en sus perspectivas específicas. El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo también hace más fácil ver lo que tienen en común.

Cada una de estas dos religiones recalca quién es Dios y prescribe cómo adorarlo. Por ejemplo, la tradición judía enfoca en la unidad y unicidad de Dios, ante quien no hay otro. Los dirigentes religiosos cristianos desarrollaron una perspectiva trinitaria de la naturaleza de Dios en un período de como cuatrocientos años después de la vida de Jesús. El Dios Padre es el SEÑOR, o Jehová, del Antiguo Testamento. Jesús es el Dios Hijo, y el Espíritu Santo se refiere a la presencia continua de Dios con el individuo y el cuerpo de creyentes, y todo eso expresa el concepto de Dios como tres en uno.

Puesto que ambas religiones obviamente están en contraposición por su definición de Dios, y puesto que tienen una historia de considerable antagonismo, el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo pudiera ser la herramienta para abrir las puertas de entendimiento y adoración común al que normalmente se considera el mismo Dios, revelado en la Biblia compartida de Israel, escrita casi exclusivamente por israelitas. Aunque tal vez sólo unos pocos lo han notado, pienso que ha llegado el tiempo en que nos necesitamos el uno al otro a fin de sobrevivir a los tiempos venideros de prueba y destrucción.

Dios nos está dando una última oportunidad para arrepentirnos de cualquier antagonismo supersticioso u odioso prejuicio racial o étnico. Mi esperanza es que la persecución religiosa de unos a otros se acabará al llegar a reconocer que somos llamados a ser hermanos espirituales. Si no podemos hacer esto ahora, la gran tribulación venidera del 2008 al 2015 nos obligará a hacerlo, porque Dios anunció que Él purificará su creación en preparación para el nacimiento de su reino en la nueva edad venidera, a la que por lo general se refiere como milenio. Nuestra preparación es hacer lo mejor que podamos, con la ayuda de Dios, para vivir hoy de acuerdo a sus caminos.

El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo es una matriz sencilla. Esa es su belleza. Cualquier desviación del patrón nos alerta a preguntar por qué. Cuando hice esto con el libro de Apocalipsis, escrito por Juan, capté un cuadro mucho más claro de lo que tiene lugar. Originalmente pensaba que tal vez las páginas estaban entremezcladas, puesto que la historia me parecía muy confusa, y sabía que yo no estaba sólo en eso, porque hay una variedad de interpretaciones que enseñan diferentes denominaciones. Luego se me ocurrió que lo que Juan vio era como estar en el centro de uno de esos cines con pantalla panorámica de 360 grados.

Era preciso tener pericia y destreza para escribir a fin de describir lo que él vio. Imagínese lo que sería contemplar todo el fuego, truenos, ejércitos y ángeles apareciendo y entremezclándose con extrañas criaturas con múltiples cabezas y una variedad de cuernos. Con todo, Juan hizo un muy buen trabajo. En la introducción de mi libro El Misterio del 17 de Tamuz usted puede leer una descripción más amplia de mis perspectivas en cuanto a lo que Juan vio y escribió.

¡Una palabra de precaución! No eleve al Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo al nivel de doctrina religiosa, ni piense que puede darle secretos místicos de conocimiento oculto como los que se pudieran hallar en la cábala. Es simplemente un instrumento del ABC para el idioma hebreo que nos da una comprensión un poco más rica de lo que está escrito en forma clara y se lo entiende muy bien en sus varios contextos literarios y culturales, y nada más.

Como individuo que se ganó la vida en el mundo profesional como científico e inventor de varios instrumentos usados en la ciencia aplicada, me hallé en medio de debates científicos y religiosos en los que, para mi gran tristeza y desencanto, se distorsiona o niega rotundamente los datos científicos de la Biblia. Por otro lado, a teorías nada científicas como la evolución se las ha elevado a sistemas de creencias religiosas, y nuestras escuelas las enseñan casi exclusivamente. El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo es un instrumento para disciplinar lógicamente nuestro pensamiento y no un medio de evadir la confrontación.

Los cristianos no deben tener miedo de usar la ciencia para verificar la verdad bíblica. Para mí, el descubrimiento del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo me expuso a perspectivas bíblicas que no hubiera encontrado de otra manera. Por eso afirmo en forma contundente que se debe usar ambos rieles de la vía ferroviaria bíblica para entender el plan de Dios y su propósito a través del tiempo. Esto significa usar tanto el Antiguo como el Nuevo Testamentos para explorar las enseñanzas bíblicas, o los dos rieles de la ciencia y la Biblia para entender las preguntas más grandes respecto a Dios y el universo.

Mis meditaciones sobre la naturaleza de Dios desde la perspectiva del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo y la ciencia, según espero, no se deben tomar como un ataque contra algún sistema de creencias establecido. De la ciencia y la religión se debe pensar como siendo una vía férrea de dos rieles. Tratar de entender a Dios usando sólo un lado de la vía férrea lo hace a uno un teólogo o científico de monoriel, dependiendo cuál riel siga usted. Yo pienso que el Dios Creador ha integrado su plan para la humanidad y este planeta en ambos lados de la vía férrea. Él ha diseñado un sistema equilibrado de revelación desde el otro lado (jeh) para que crezcamos en el conocimiento y gracia de la verdad espiritual. Así que si en mis escritos usted halla algo con lo cual no concuerda, primero recuerde mi analogía de la vía férrea y busque como se puede equilibrar el sistema.

La Piedra de Roseta de la Biblia

Mi descubrimiento de una Piedra de Roseta en la Biblia en este momento de nuestra civilización no es accidente. Pienso que es parte del cumplimiento de la palabra de Dios que le fue entregada hace muchos siglos a Daniel. No reclamo ningún derecho exclusivo a la idea de que el juicio de Dios está cerca. De hecho, desde que puse el primer borrador de mis libros en la internet he aprendido que unos pocos otros han llegado a las mismas fechas o similares. Mi trabajo es original porque presenta un sistema completo de pensamiento teológico en un contexto científico, pero no me he apoyado en el esfuerzo de ninguna otra persona para calcular fechas la gran tribulación, ni en ningún otro tratado teológico sobre la naturaleza de Dios y el universo. Lo que sí recibí fue la ayuda de un profesor de dos rieles con trasfondo en teología y arqueología, Christopher Patton, que ha llegado a ser mi coescritor y editor.

El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo me condujo a la profecía de Daniel, que entonces me llevó a un descubrimiento que resume lo que la Biblia dice en cuanto al plan de Dios de siete mil años para la humanidad. Nos dice por qué Dios nos creó y nos colocó en un mundo injusto a menudo plagado por terribles males. Ese tema en sí mismo llenaría miles de libros todavía no escritos, porque la mayoría de culturas todavía tienen mucho que aprender en cuanto a la Biblia.

Hallé el plan de siete años para la gran tribulación incluido en el plan de siete mil años. El eslabón clave entre uno y otro es el diluvio del tiempo de Noé, tal como Jesús nos indicó que miráramos (Mateo 24:37). La única información confiable en cuanto al diluvio del tiempo de Noé se halla en la Biblia. La ciencia periodística moderna en su mayoría encubre la evidencia geológica del diluvio porque no quieren saber nada al respecto. Al leer mis dos libros usted aprenderá rápidamente que entiendo la Biblia desde una perspectiva que no es un punto de vista teológicamente establecido ni tampoco un punto de vista secularmente científico. Llegué a este punto de vista desde el lado técnico y práctico de la ciencia aplicada, que es donde he tenido experiencia como inventor y dueño de empresas.

Providencialmente la Biblia tiene las respuestas, y puedo dar muchas analogías lógicas del mundo natural que usted podría seguir fácilmente. Estas analogías proveen nociones de la naturaleza de Dios y del universo metafísico partiendo de lo que podemos observar y medir en nuestro universo físico de materia, energía y tiempo.

Simplemente recuerde que cualquier analogía tiene sus limitaciones, y una analogía normalmente está en conflicto en algo con otra, puesto que nunca se complementan una a otra perfectamente. Nuestros cerebros están limitados a la dimensión dalet debido a su percepción sensorial, pero estamos tratando de aprender en cuanto a la dimensión metafísica de jeh, o “del otro lado.” Debido a que los seres humanos nacen con un componente espiritual eso crea en nosotros un sentido de que hay algo más que esperar más allá de la niebla de nuestra conciencia material. De cuando en cuando obtenemos un destello brillante de la realidad verdadera del más allá, pero en general debemos contentarnos con un conocimiento indirecto de la dimensión jeh hasta que nazcamos en ella por la resurrección.

Depende de usted determinar cómo aplicar mejor mis analogías a su sistema de creencias existente. Mi objetivo primario es que usted acepte la idea de que podemos descubrir en el campo de la ciencia muchas verdades en cuanto a Dios. Para aprender algo uno debe primero dejar a un lado, por lo menos temporalmente, cualquier prejuicio, incluyendo cualquier prejuicio o crianza religiosa. No nos cuesta mucho hacer esto, sino simplemente un poco de tiempo. Pero los beneficios de hacerlo pueden tener largo alcance, desde la vida eterna en gloria a un mejor planeamiento de sus inversiones para su jubilación. Personalmente no tengo nada que ganar en uno u otro sentido, decida usted lo que decida. Si usted escoge ignorar lo que he escrito, es decisión suya. Yo he hecho todo lo posible en lo que a mí atañe, y le he dado algunas fechas específicas que observar. Sea que yo tenga razón o que me equivoque en ellas, con todo usted tendrá que comparecer ante Dios un día.

Cómo Empezó la Teología de Monoriel

En el año 325 d.C. el emperador romano Constantino reunió en Nicea, en Asia Menor, en lo que es Turquía en la actualidad, a un grupo de dirigentes del cristianismo para definir la fe cristiana. Constantino quería una sola organización religiosa para unir a su imperio de diversos pueblos. Los obispos estaban divididos en su comprensión de unas cuantas doctrinas primordiales, incluyendo la naturaleza de la relación entre el Padre y el Hijo. En el proceso el cambio a un cristianismo de monoriel llegó a ser la perspectiva religiosa oficial de la iglesia ortodoxa aprobada por emperador, presente en el oeste como la iglesia católico romana.

Se eliminó formalmente de la iglesia inicial la mayor parte de lo que parecía “judío,” y se expulsó a la mayoría de creyentes judíos que quedaban. El concilio de Nicea marcó un momento decisivo principal en la relación entre las comunidades judía y cristiana. Como doscientos años antes del concilio de Nicea la mayoría de residentes judíos de Judea fueron expulsados de su tierra como resultado de su revuelta contra Roma a fines de la década de los años sesenta d.C.

Las rebeliones de los zelotes judíos contra Roma dividieron a su comunidad. Incluso en los Evangelios se puede leer sobre los diferentes grupos y partidos políticos o religiosos como los fariseos, saduceos y herodianos. Como resultado del ministerio de Jesús, la venida del Espíritu Santo y la enseñanza de los apóstoles, como un tercio de la población judía de entre 4 y 6 millones creyó que Jesús era el prometido Mesías hijo de David. Después de las victorias romanas en el año setenta, los judíos que creían en Jesús fueron expulsados gradualmente y por la fuerza de las sinagogas rabínicas. De este modo, los rabinos se convirtieron en religionistas de monoriel para proteger su lugar de liderazgo en la comunidad.

La exclusión de los judíos que seguían a Jesús de la comunidad judía llegó a ser total durante la rebelión del falso Mesías Simón Bar Kojba en el 130 d.C. Uno de los principales fundadores del judaísmo rabínico moderno, el rabino Aquiba, había proclamado a Simón como el Mesías de Israel. Rechazaron a los judíos que no siguieron su liderazgo religioso debido a que los percibían como careciendo de patriotismo. Los romanos, bajo el emperador Adriano, aplastaron su revuelta, sembraron a Jerusalén con sal y dedicaron el templo a Júpiter Olimpo en el sitio del templo israelita. No se permitió a ningún judío vivir en Judea, y empezó la prolongada diáspora o exilio del pueblo judío como nación de su tierra prometida.

Los cristianos no judíos no querían que los asocien con los judíos rebeldes, así que generalmente rechazaron las raíces judías externas de su fe para evitar la persecución como buscapleitos anti romanos. Así que desde el año 325 d.C. y en adelante, es claro que tanto la religión judía como cristiana practicaron la teología de monoriel. Desdichadamente, las dos partes empezaron a temer y a detestar a la otra. Los judíos enseñaban que hay sólo un Dios, y los cristianos definían a Dios como un tres unificado: Padre, Hijo y Espíritu Santo. El que no creía lo que su propio grupo enseñaba, sufría. Algunos inclusive fueron quemados como herejes. Espero que mis esfuerzos por explorar la naturaleza de Dios usando el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo y las analogías del mundo natural ayuden a salvar esta brecha.

Dios se revela a sí mismo a las personas sinceras que quieren aprender en cuanto al Creador del universo que fue el autor de la Biblia. Hay que hacen preguntas honestas: ¿Qué quiere Dios de mí? ¿Qué hay en el otro lado cuando morimos? ¿Cómo puede un Dios amante enviar las terribles pruebas de la gran tribulación sobre las naciones? ¿Es Él una persona o Espíritu perdonador? ¿Me condenará Él al infierno? ¿Es Él judío o cristiano? ¿Qué tal en cuanto al Dios musulmán? ¿Es el mismo Dios? Muchas otras preguntas similares también se deben hacer, y mis libros tal vez inspiren otras más.

Analogías de la Ciencia y el Infinito

Una razón para usar analogías sencillas de la ciencia es facilitar el hacer un lado nuestros prejuicios existentes. Las observaciones del mundo natural son comprensibles por todos por igual, en cualquier cultura. Por ejemplo, casi en todo país se hallan mariposas. Todos hemos observado que este insecto empieza su vida como una oruga que parece gusano, que se arrastra camuflada lentamente por una rama. Está diseñada para alimentarse mientras se confunde con el follaje para escapar que las aves hambrientas la noten. Si logra éxito en esta etapa, la oruga vive sólo para morir una crisálida, pero ese no es el fin de su existencia.

Lo que una vez fue un gusano nace de nuevo en una maravilla alada hermosa; algo totalmente diferente. Se remonta por el cielo azul y danza sobre las flores. La persona que sólo mira esta etapa final de la vida que vive con alas hermosas no detectaría ninguna evidencia de la oruga que fue antes. A decir verdad, la naturaleza provee muchos ejemplos del principio de dos cumpleaños. Incluso las semillas deben morir a fin de germinar y nacer de nuevo como planta (Juan 12:24). La planta, arbusto o árbol que brota es la manifestación de su segundo cumpleaños.

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto (Juan 12:24).

Esta analogía de la mariposa superpuesta con el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo ilustra perfectamente lo que la Biblia nos enseña en cuanto a los dos cumpleaños que se les concede a los seres humanos. Dios nos ha dado un nacimiento en la dimensión dalet y un segundo nacimiento en la dimensión jeh. Repasando, en el ABC del antiguo alfabeto hebreo la letra dalet es “d,” y también representa el número 4, con un significado de “este mundo y en este tiempo.” También dalet literalmente significa “puerta.” Le sigue la letra jeh, que es “h” y el número 5. Lleva el concepto de “el otro lado,” o “ventana.”

En estas dos letras hebreas, dalet y jeh, el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo comunica que hay dos dimensiones diferentes en la realidad. La primera, dalet, es el mundo físico que percibimos y exploramos con nuestros cinco sentidos corporales. Todo en esta dimensión es algo que podemos tocar, ver, oír, oler o gustar. Muchas personas aceptan o conciben un sexto sentido en el ser humano. Este es el lado espiritual. Sólo uno lo conoce porque es invisible para todos los demás. Usted debe describirlo a otros usando los cinco sentidos físicos, lo cual a menudo es difícil hacer.

Como ya escribí con alguna extensión en capítulos previos, la cosmovisión hebrea opera en la premisa de que “el otro lado” es el mundo real de existencia eterna, según se expresa con la letra jeh o por la presencia de algún aspecto del número 5. Para repetirlo una vez más, “el otro lado” es el mundo espiritual, que se puede ampliar para incluir el cielo, los ángeles, y en última instancia Dios. Es la realidad o universo que no podemos examinar con las herramientas de nuestros sentidos naturales, y por consiguiente, con la ciencia. De alguna manera nuestra capacidad incluso para pensar o filosofar al respecto a la larga encuentra en esta vida un límite más allá del cual no podemos avanzar.

Los filósofos griegos antiguos también pensaron sobre estos asuntos. Unos pocos de ellos concibieron la teoría de que el universo se componía de pequeños bloques de construcción que no se podría reducir más en tamaño, y los llamaron átomos. Los científicos trabajaron con este concepto por cientos de años. En la clase de física en la escuela mis profesores definían los átomos como partículas. Si se divide una partícula por la mitad, se tiene dos más pequeñas. Si se las divide otra vez, se tiene otras incluso más pequeñas. Si se sigue dividiéndolas, se acaba con las partículas más pequeñas llamadas electrones, neutrones, positrones, neutrinos y muchas más.

Luego vino el doctor Alberto Einstein, que miró a la ciencia desde una perspectiva nueva y dio otra explicación. En lugar de partículas, el universo estaba formado de energía unida en las frecuencias que se evidencian por las líneas del espectro. Así, adiós a las partículas y hola a algo como la energía eléctrica, sólo más grande. Es el otro lado de la moneda que mencioné antes.

Hacia fines del siglo veinte los científicos construyeron aceleradores atómicos, gigantescas máquinas que cuestan miles de millones de dólares, y del tamaño de un estadio de fútbol o más grandes. Una que conozco personalmente es como un cañón de unos tres kilómetros de largo y se halla en la universidad Stanford. Yo ayudé a construir los klustrones de esta máquina, que son parte del mecanismo de disparo atómico que se usa para romper las partículas blanco para ver que se puede descubrir en cuanto a ellas.

Esta tecnología también se usó para completar la Tabla Periódica de los Elementos que se hallan en la tierra o en el universo. La firma de frecuencia de todos los elementos del universo se hallan integrales dentro del espectro visible del arco iris de siete colores, también. Si se tiene un buen prisma, se puede ver estas líneas del espectro. Cada conjunto de líneas representa un elemento como el cobre, hierro, carbono, etc.

Cuando usted mueve el interruptor, la luz se enciende si está conectada a una fuente de energía. El sentido común nos dice que no metamos el dedo o un pedazo de metal en un tomacorriente porque puede matarlo a uno si hay suficiente voltaje. La electricidad recorre los alambres del cordón hasta la lámpara mediante una fuerza invisible que llamamos corriente eléctrica. Esta conveniencia sencilla, cotidiana, en la que rara vez pensamos, puede decirnos mucho en cuanto al universo. Se podría pensar del universo como una banda continua de energías diferentes todas conectadas a una fuente común.

Pero el problema que tengo es este: “¿Cómo puedo ver los dos lados de la moneda simultáneamente?” El Dr. Einstein me colocó, como científico, en el sendero para hallar una explicación de quién es Dios. Tengo dificultades para entender eso de tres en uno como los cristianos lo definen; así que los escritos y experimentos de Alberto Einstein, genio científico, en realidad me ayudaron. Él trató de poner una moneda de dos lados sobre la mesa en donde uno puede ver ambos lados de la moneda al mismo tiempo. Se me ocurrió la idea de usar el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo para explicar cómo se pueden ver simultáneamente ambos lados de la moneda. Superpuse el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo como un espejo sobre la mesa y sostuve la moneda encima de él, y así pude ver tanto la cara como el envés de la moneda al mismo tiempo. Ahora bien, esto pudiera parecer como un truco mágico, pero es mucho más que eso cuando se recuerda que la Biblia se llama a sí misma un espejo y que el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo funciona como un espejo científico de la Biblia (Santiago 1:22-25).

En la actualidad hay disponibles hermosas tablas del espectro electromagnético que muestran gráficamente lo que estoy tratando aquí mucho mejor de lo que yo puedo expresar sólo con palabras. En esas tablas usted notará un lugar muy pequeño en el medio, que es la porción visible que podemos ver con nuestros ojos. A cada lado de esa ventana estrecha necesitamos instrumentos especiales para observar o medir la energía invisible de la luz vibrando a frecuencias más altas o más bajas de las que podemos ver. La amplia gama de energía electromagnética incluye fuentes familiares de poder tales como los rayos infrarrojos, rayos equis, ultravioletas, microondas, ondas de radio, ondas de radar, ondas de televisión, y muchos más. No tengo ni idea de todo lo que hacen esas ondas, o todas las maneras en que pudieran ser útiles en la tecnología. Al final de la frecuencia del espectro, en la parte más superior de la tabla, llegamos al último punto, rotulado: infinito, que se indica por un 8 acostado.

Ese “8 ocioso” representa el borde o el fin del universo material de tiempo, materia y energía que conocemos. El número ocho en el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo es la letra jet, que lleva la idea de algo cerrado o cercado. Como tal, es un concepto muy bueno de nuestro universo material: encerrado por la eternidad. En cualquier dirección que uno viaje en el universo, o busque con instrumentos de análisis, a la larga se llegará a un límite del infinito. ¿Cuál es?

El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo nos da la respuesta: A dalet (4) le sigue jeh (5), así que nuestra dimensión está limitada por “el otro lado.” Como su fuente, jeh representa a Dios del cielo. Tradicionalmente al cielo se lo expresa como “arriba,” así que “debajo” de la curva que encierra el infinito se hallan nuestro universo y planeta finitos, que el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo indica que es la dimensión dalet. Así como el cielo está “encima” de la tierra, así el número cinco está encima de 4. El concepto de infinito en el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo lo expresa el número cinco. Este concepto sencillo desentraña unos cuantos misterios mantenidos en secreto por miles de años.

Es interesante notar que en tanto el concepto de “un” Dios se expresa en un riel de la vía férrea que expresa la dimensión jeh de la religión pude judía, los conceptos múltiples o el concepto triuno de Dios viene del riel de la dimensión dalet. En la perspectiva humana, la apariencia de Dios tiene que ver con el propósito que está desempeñando. Crea como Padre, redime como Hijo, y mora en el ser humano como Espíritu. De modo que necesitamos ambos rieles para entender quién es Dios. Descubrí una fórmula sencilla que explica muchos conceptos bíblicos en forma de símbolos matemáticos:

1+4=5

Entender a Dios según la perspectiva de la vía férrea de dos rieles se puede simbolizar añadiendo el concepto de “un Dios” procedente de la tradición judía al concepto de “tres en uno” de la tradición cristiana para hacer cuatro (4). De este modo, un segundo concepto de “un Dios” es necesario para completar la fórmula. Surge de la ciencia en donde hemos aprendido que la energía divina infinita de Dios de Alfa o Alef es integral en la más pequeña partícula subatómica de cada átomo de todo elemento. Cuando las sumamos, entonces suman 5 (jeh), que entonces revela al Dios invisible e infinito a los ángeles y a los seres humanos por igual.

La ciencia matemática avanzada usa la letra griega alfa (igual a la letra hebrea alef) para representar el infinito. Algunos científicos avanzan más en sus teorías analíticas y postulan que existen otras cuatro (4) alfas y que una todavía no está definida. Al superponer estas cuatro alfas infinitas al Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo es posible teorizar en cuanto al alfa indefinida, pero el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo nos muestra que la quinta es imposible dentro de los parámetros estrictos de la dimensión dalet; por consiguiente, sólo la fe puede explicarlo. Sin embargo, su intuición científica les dice que debe haber otra más entre el segundo y tercer miembro de la serie exponencial de cinco alfas. Algunos científicos tienen hondos prejuicios que favorecen una mentalidad monoriel dalet. No entienden ni piensan que puede existir una dimensión jeh, así que tildan a este pensamiento teórico “ciencia chatarra.” El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo está en buena pista diciéndonos que 5=4+1 que reconocemos como la regla hebrea de la mano de añadir a Dios (1) con el universo material (4). De este modo, se expresa a Dios como Alfa o Alef en la dimensión jeh (5 veces):

= + ? + + +

De este modo, la expresión matemática que antecede de para el infinito, que algunos científicos declaran ser ciencia chatarra, ayuda a definir al Dios invisible como se confirma al usar ambos rieles y al aplicar la regla hebrea de la fórmula de la mano 1+4=5 con el Sistema Número del Alfabeto Hebreo.

 

[ = + ? + + + ]

> Dios

[1+4=5]

ó

+ [1+3] = 5 (o Dios)

 

El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo define a Dios (Jeh= 5) como:

1 de la ciencia:

1 del riel hebreo de un Dios

3 del riel cristiano de la trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo

Permítame explicar una vez más este descubrimiento principal porque teólogos judíos, cristianos y musulmanes han luchado con este asunto por miles de años. No ha podido explicarlo, ni tampoco la ciencia. Es una cuestión importante; millones han muerto en la guerra o como herejes aborrecidos debido a esto.

Los científicos descubrieron una piedra de concepto peculiar matemático (), y no pudieron figurarse su propósito porque no podía ser definida con conocimiento dalet. Así que la dejaron como indefinible. Algunos la denigraron como ciencia chatarra y cuestionaron incluso su existencia. Otros científicos la defendieron, y otros prefirieron olvidarse del asunto dejándola en el montón de basura de investigación científica.

Mientras tanto, en el otro riel de la analogía de la vía férrea, el establecimiento religioso halló un hermoso cuadro en mosaico, pero con un gran agujero en el medio. Faltaba una parte central de todo el diseño del cuadro. Si pudieran hallarla entonces su religión podría explicar más claramente al “Dios” inexplicable. Algunos negaron incluso que existiera tal agujero, mientras otros lo defendieron firmemente. Esta situación siguió por miles de años. Los dirigentes religiosos resumieron su posición aduciendo que la gente simplemente debe tener “fe.”

La fe, por supuesto, no es ciencia; y por eso ha existido lo que parece ser un conflicto irreconciliable entre la religión y la ciencia. Estos dos sistemas necesitan un puente que los conecten tal como los dos rieles de una vía férrea necesitan durmientes. Entonces aparece en la pantalla de radar el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo, y descubrimos que la piedra rechazada por el departamento de la ciencia en la vía férrea encaja en el agujero faltante del lado religioso del riel de la vía férrea. Ahora, por primera vez, lo indefinible se puede explicar lógicamente. Esa es una irrupción importante para teólogos y científicos por igual. Les llevará algo de tiempo digerirla.

Mi esperanza es que lo hagan relativamente rápido porque el 21 de diciembre del 2008 hace que esto sea obligatorio. Nos acercamos al fin de la vía férrea. Esta puede ser la revelación final de Dios a la humanidad antes de que el tren de la civilización humana entre en el túnel de la gran tribulación. Mis libros hacen mucho más fácil entender el plan de Dios para la humanidad debido a estos descubrimientos. Sin ellos todavía seguiríamos precipitándonos hacia la destrucción por falta de comprensión, incluyéndome yo mismo.

Como científico me alegro mucho de que se incluya a la ciencia en el debate religioso; incluso si es ciencia “chatarra” que demuestra que Dios existe como una realidad indefinible, que tiene algo de valor y que por consiguiente no es cero. El infinito ( א 0 ) es lo opuesto de cero. Incluye todo lo que existe. Es el fulcro o el mismo centro que conecta la dimensión dalet con la dimensión jeh:

Dalet [4] () [Jeh]

De este modo Dios es el puente que conecta nuestra existencia material y la eternidad. Necesitamos ambos rieles y el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo para entenderlo. No olvide la analogía del espejo en la que el reflejo de lo que vemos en la dimensión dalet debe tener una realidad en el otro lado, jeh. Si no hay nada en jeh, entonces tampoco hay nada que reflejar, y consecuentemente nada existiría en dalet.

El mismo hecho de que la ciencia chatarra, como reflejo en el espejo, tenga una expresión matemática para el alfa infinito es prueba de su existencia, y prueba de que tiene valor. Para algunos es inútil; para otros es algo muy precioso. Usted tal vez haya oído la expresión: “Compre chatarra y venda antigüedades.” Tiene sentido porque es buen negocio si uno lo piensa bien. Filosóficamente, el “infinito” no puede ser cero, lo que entonces nos dice que Dios existe en lado opuesto de la frecuencia del espectro, o teoría quantum tú, según la definió el doctor Alberto Einstein.

Más maravilloso de comprender es la venida de la dimensión yod (2 x 5 = 10, una nueva casa [bet = 2] porque jeh es yod) de la nueva creación, que durará para siempre jamás en la edad yod a la que la Biblia se refiere como nuevo cielo y nueva tierra. La apariencia de los minerales, plantas y animales nos recuerdan el bien de esta edad, pero todo será construido en forma diferente desde dentro a fin de retener la perfección incluso cuando crece y cambia a través de toda la eternidad.

El Misterio del Universo Pre-Aurora

U, Otra mirada a la “Gran Explosión”

El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo puede hacernos avanzar hacia algunas respuestas definitivas trayendo algún orden a nuestro proceso de pensamiento. De nuevo, retrocedamos al principio del tiempo y tratemos de podernos mentalmente en el lugar de Dios como Creador y Sustentador del universo material. La Biblia registra que hubo una rebelión en el cielo, en grande. El Dios invisible limpió su casa y arrojó a los pillos que violaron su honor.

Póngase alas como uno de los ángeles buenos que quedaron y que ahora le preguntan: “¿Y ahora, qué? ¿Cómo vas a resolver el problema? Todos concordamos en cuanto a lo que sucedió, y no queremos ver de nuevo esa clase de trastorno.” ¿Cómo respondería? ¿Cómo propondría usted ayudar un poco a Dios aquí? Piense en la situación y por lo menos proponga un programa que lo resolvería tan bien que jamás haya otra rebelión. Nadie más trataría de repetirlo y perturbar la paz del cielo. Después de que usted haya preparado su propio pequeño plan para reparar lo que salió mal, comparémoslo con lo que la Biblia revela en cuanto a la solución de Dios.

Hablo en serio cuando le pido que lo piense a cabalidad. No me pida que se lo dé con cucharita como aquellos que probablemente no aceptarán lo que he escrito. Cada lector es una persona singular. Usted llega a ser eso cuando empieza a pensar o a dejar volar algo su imaginación. ¡Vamos! ¡A lo mejor puede inventar algo como yo lo hice, y hasta ganar algo de dinero!

Le diré incluso lo que yo pensé. Mi opinión fue que de inmediato se debería haber eliminado a Satanás; ¡fulminado y convertido en nada! Eso hubiera “aturdido y estremecido” o “despertado el temor de Dios” en todos alrededor. No hagas enfadar a la Omnipotencia invisible del gran trono del cielo, porque si lo haces, eres historia. Por ejemplo, yo hubiera tomado un gigantesco mazo y yunque de la dimensión jeh, hubiera puesto sobre ese yunque a un ángel caído y rebelde a la vez, y lo hubiera molido a golpes como el herrero forjando hierro. Ah, sí, me lo imagino lleno de efectos sonoros, también. Y no olviden las entrañas del ángel saliendo disparadas a pedazos en todas direcciones. ¡Eso sí que habría sido un disuasivo impresionable que hubiera durado por siglos, si acaso no por la eternidad! Así que todo ángel que me hubiera hecho un ademán obsceno habría recibido lo que se merecía. Se habría hecho justicia rápida y final. Las advertencias para todos los demás hubieran sido muy claras. ¡No te entremetas con el Dios invisible!

Pero si eso hubiera sido lo que Dios hubiera hecho, entonces ¿qué les hubiera sucedido a los buenos ángeles que presenciaban tal acción? Pienso que se habrían aterrado y rápidamente se hubieran escondido pensando: “Lo mejor que puedo hacer es visitar alguna otra galaxia y no acercarme mucho a Dios. ¿Qué tal si se enfada? A lo mejor no sobrevivo.” Así que, temor y duda hubiera cundido en la comunidad de ángeles. El resultado habría sido un Dios solitario que se hubiera preguntado: “¿En dónde está todo mundo? ¿Por qué este lugar está tan vacío?”

Ahora veamos las cosas desde la perspectiva de Dios. Imagínese al Creador pensando: “Yo hice todo perfecto, pero miren lo que sucedió. ¿Puedo culparlos ahora porque no me aman? ¿Por qué Lucifer y su grupo llegaron a ser tan egoístas? Nadie lo niega, pero ¿quién puede explicarlo, o incluso mejor, evitar que suceda de nuevo? ¿Cómo puedo mostrar a todos que amo a mis ángeles, sin comprometer mi santidad y justicia? Es justo exigir respeto porque yo soy la vida de la que todos participan. Ellos son, después de todo, seres creados para mi placer y propósitos, y tengo buenas intenciones de que todos se gocen, también. Satanás cruzó la línea, y tengo que tratar con él en forma separada. Los demás no deben tenerme simplemente porque soy poderoso y puedo crear todo lo que quiero, o empezar algo nuevo simplemente para mantener preocupado.”

Basta de imaginación. Así es como Dios resolvió su problema, según se nos dice en la dimensión dalet en que vivimos. En otras palabras, esto es lo que entiendo que la Biblia nos dice respecto a por qué Dios hizo lo que hizo, y lo que todavía tiene guardado para nosotros. En breve, la Biblia revela que Dios nos ama, pero que no es un dictador que nos impone su amor o nos obliga a obedecerle. Es más, él tiene un plan en su lugar para que la humanidad reúna los requisitos para vivir para siempre en su gloriosa presencia llenando los cargos que quedaron vacantes debido a la rebelión de los ángeles.

Con ese propósito Dios formó a los nuevos solicitantes como mortales. Lo hizo en un lugar especial que llamamos tierra, dentro de la dimensión dalet de tiempo y espacio material, para que podamos atravesar una fase de prueba y aprendizaje, en donde las mentes maleables pudieran ser cambiadas, y en donde los fracasos pudieran detectarse fácilmente y eliminarse sin afectar el ámbito celestial. De hecho, nuestra constitución física pone limitaciones naturales a la cantidad de daño que los seres humanos podemos hacer, aunque parece que tenemos la capacidad de hacer más daño del que Dios hubiera jamás pensado posible. Metiéndonos dentro de sus pensamientos tal vez hallaríamos algo como esto:

“Estos mortales asistirán a mi escuela de la vida en la dimensión dalet en donde pueden aprender todos los hechos en cuanto al bien y al mal enseñados por Satanás y sus secuaces. Voy a dejar que ese pillo les enseñe todos sus trucos, y una vez que ellos se harten de lo que él les ofrece como bien, entonces voy a darles al Espíritu Santo para enseñarles la diferencia, y así ellos sabrán muy profundamente lo que es el amor y bondad reales.”

“Lo bueno de la dimensión dalet es el rasgo de diseño de dos cumpleaños, que permite a los seres mortales dos etapas sucesivas a fin de completar su desarrollo. En la dimensión jeh sólo hay un nacimiento en el ciclo total de la vida. Así es como los ángeles fueron formados, mediante un proceso como clonación. El problema es que una vez que se estropean, no hay manera de repararlos, reconfigurarlos, o ensamblarlos de nuevo. Es como un plato de cerámica: una vez que se rompe no se lo puede reparar. Uno puede tratar de pegarlo, pero todavía se verán los pedazos, y nunca será igual de fuerte. Está roto y quedará roto para siempre.

“Sólo los seres humanos nacen con una capacidad inherente para modificación mediante un ciclo de vida de dos fases incluyendo una etapa mortal, que permite reprogramación y es corregible. Pueden aprender lecciones y ser alambrados de nuevo mediante el proceso de arrepentimiento que levanta una antena por el Hijo permitiendo la armonización de sus personalidades individuales con el Espíritu Santo de mi amor perfecto. Tendrán dos cumpleaños. Los que no se conforman y los rebeldes, que rehúsan arrepentirse y someterse a mi gobierno, nacerán la segunda vez para el juicio, mientras que los otros, llamados santos, nacerán directamente en la dimensión celestial jeh, como está propuesto para ellos. Los santos entonces estarán calificados para llenar los trabajos previamente dejados vacantes en mi administración. Vemos de nuevo el principio de dos rieles funcionando.

“Pero ya estoy pensando en el objetivo final de mi plan de crear santos, cuando primero necesito colocarlos en un ambiente cerrado para que sean probados con el bien y el mal. No podrán escapar de ese ambiente cerrado dalet sin pasar por la muerte. Puesto que la muerte para ellos es una experiencia horrible, harán todo lo posible por sobrevivir y aprender lo que hay que aprender. Pongo en ellos un impulso instintivo que está programado para preservar sus vidas porque es mi carácter integral en ellos honrar la vida, que es parte de lo que yo soy.

“Como originador de la vida deseo que la muerte humana venga a mi discreción, como he planeado para ellos y no antes como para que se salten mi escuela. Pero cada uno debe ser libre de escoger mis caminos, y por consiguiente a mí mismo. No voy a obligarlos a escoger porque debo tener seguridad eterna de que no habrá rebeliones futuras. Los que voluntariamente escojan mi camino de amor y obediencia por fe recibirán mi Espíritu enseñador como tutor para ayudarlos en su crecimiento en gracia y conocimiento al prepararlos para las posiciones preparadas para ellos. Ellos heredarán esos tronos vacantes en la primera resurrección, que tendrá lugar a principio de la edad tet.

“Estos futuros administradores habrán estado expuestos al mal y probados para que automáticamente rechacen el mismo mal que Satanás inventó. Esta exposición al mal resultará en un efecto de inmunización, inclinada hacia las leyes del nuevo universo que estarán eternamente integradas en el carácter de mis santos y sus personalidades individuales. Este sistema auto controlado evitará el surgimiento de cualquier mal futuro en el nuevo cielo y la nueva tierra, lo que mi santidad no tolerará.

“La huella corrupta de todo mal experimentado, rebelión y toda otra aberración de lo que es bueno, según se define por quien YO SOY, se llama ‘pecado.’ (Por esto los seres humanos son pecadores). Mi norma como Dios es absoluta y no está sujeta a negociación. La adherencia a las regulaciones para el nuevo cielo y la nueva tierra deben quedar integradas en la misma fibra del ser de mis santos, en el carácter de su naturaleza eterna para que gobiernen o incluso vivan en mi reino. La pena del pecado es muerte en la dimensión dalet, así que no habrá pecado en la edad futura yod. Yo sé el único camino bueno para vivir para siempre, y quiero compartirlo con ellos.

“En ejemplos como el de la mariposa enseño a los mortales lo que no viola mis normas de justicia. Ellos están expuestos a los peligros naturales de la corrupción, mentiras y engaños, y muchas otras posibles equivocaciones, que imprimirán hondamente en su conciencia las lecciones aprendidas. Entonces puedo recuperar y recompensar a las ‘orugas’ triunfadoras que han aprendido les lecciones esenciales y necesarias para ser buenas ‘mariposas.’ Eso debe transferir su aborrecimiento aprendido y absoluto del mal e integrarlo en el mismo ser de estas nuevas criaturas (mariposas) y quedar para siempre impreso por la resurrección los santos. Este sistema inmune salvaguardará contra cualquier rebelión futura. Funciona como un programa de protección de virus de computadores, que está listo para actuar en el momento en que se detecta cualquier virus foráneo de pecado.

“La vida después de la resurrección estará desprovista de todo mal, y la disfrutarán todos los santos sin ninguna culpa de fracasos pasados, porque todos los pecados de la escuela dalet quedarán totalmente perdonados y olvidados. Sólo quedarán las lecciones aprendidas. Yo integraré estructuralmente las lecciones en ellos como un sistema inmune, que sólo cobra vida cuando algo necesita dirección apropiada, de modo que los santos autónoma y libremente hacen lo que es debido de acuerdo con mi deseo y carácter.

“Sin embargo, debo hacer algo del lado del amor para que este plan sea factible, que será potencialmente peligroso y definitivamente doloroso, incluso para mí como Dios. Para darle a la humanidad una alternativa de amarme voluntariamente sin coacción, necesito demostrarles que soy amor absoluto. Debo hacerlo a su nivel, o ellos lo rechazarán. La única manera es experimentar la dimensión dalet como uno de ellos, e incluso morir allí. Ofreceré mi muerte allí en pago justo como una expresión de mi amor por ellos. Voy a atravesar la misma escuela de la vida, y sentir el dolor que sienten, y experimentaré la necesidad por las cosas esenciales de las necesidades físicas de la vida, y experimentaré la tenue obediencia espiritual de un Hijo encarnado del Padre celestial.

“Los que aprueban la prueba serán atraídos a mí y aprenderán a amarme porque yo me entregué a mí mismo por ellos. Cuando vean que dejé a un lado mis prerrogativas divinas como Creador de todo para llegar a ser mortalmente vulnerable, sorprenderá a muchos de que yo nazca en carne humana en el mismo nivel, incluso hasta la muerte. Por toda la eternidad las cicatrices en mis manos, costado y pies les recordarán a todos que todos y cada uno participó de las pruebas y tentaciones de la dimensión dalet tanto como de la victoria de la resurrección.

“Sin embargo, mi muerte en la dimensión dalet será la prueba decisiva para determinar quién realmente quiere vivir y gobernar conmigo en la edad yod del nuevo cielo y nueva tierra. Yo haré algo totalmente nuevo para los que aprueban la prueba y que decidieron amarme. Los que mueren conmigo por fe serán resucitados conmigo a “misericordia para vida.” Los demás experimentarán “misericordia para muerte,” lo que les da una salida para que desaparezcan para siempre. Las almas perdidas rebeldes ya no sentirán dolor, ni lágrimas ni odio, porque todos estos asuntos de la dimensión dalet habrán terminado como tau = 400, como lo indica el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo.

“Los que rechazan mis caminos, por seguir los caminos propios, son los que rehúsan arrepentirse y someterse a mí. Esos son los que rechazan mi oferta de gracia. Serán juzgados a “misericordia para muerte,” que es la senda de la pérdida eterna para los que optan ser aniquilados en las tinieblas del agujero negro de la dimensión dalet, en donde todos los elementos se fundirán en la sola frecuencia original de mi palabra hablada para hacer existir todo. Terminará toda la existencia previa de la dimensión dalet, puesto que todo se disolverá de nuevo en la energía pura y primordial que existía previamente antes del tiempo. Las cosas anteriores serán pasadas, y no habrá más dimensión dalet de dolor, lágrimas y corrupción, como lo expresa la letra hebrea tau = 400. Yo haré nuevas todas las cosas.

“Desde ese suceso y en adelante habrá otro cambio fundamental en el universo, yod. Nunca más volveré a ser invisible para mi creación. Todos los seres me verán con sus ojos, y nunca cambiaré mi cuerpo visible creado con ese propósito y para la salvación de los mortales. Siempre mostrará las marcas de sufrimiento en mi cuerpo para recordarles a todos que yo, también, me humillé para aprender mediante el sufrimiento; tal como los que amo. Mi cuerpo resucitado originalmente nacido en la dimensión dalet resucitará de la dimensión jeh a la nueva dimensión yod, que será la única realidad que llena la edad yod.

Yod es un símbolo antiguo de mano en descanso en un nivel más alto como un valor numérico de 10, o uno y cero. Representa el tiempo del nuevo cielo y nueva tierra, o una edad del cielo en la tierra cuando todas las cosas anteriores son creadas de nuevo totalmente. Cualquier señal o cicatrices de la rebelión de Satanás en el cielo y su odio contra los santos ya no serán visibles y será olvidado. Los nuevos cuerpos prometidos en el segundo nacimiento ahora estarán conmigo y nunca más experimentarán dolor, hambre o enfermedad. Con la eternidad inherente en ellos para luchar por la supervivencia serán permanentemente tragados en esta nueva creación. El nuevo universo estará pacíficamente balanceado otra vez, sin mal ni rebelión para siempre; lo prometo. Por favor examina todas las muchas alas de las mariposas en la naturaleza, y eso les dará un cuadro de lo maravilloso que será mi nueva creación.”

Estas, querido lector, son las mejores noticias jamás reveladas. Es el mismo centro del plan de Dios para la humanidad. Así que, por favor, dígaselas a otros, y haga su parte para Dios, de modo que usted reciba una mayor recompensa.

Una Perspectiva Diferente del Misterio de DiosPadre

En el libro de Apocalipsis cuando al apóstol Juan se le dijo en el cielo que escriba lo que vio, el hombre se halló consciente “en el otro lado” o en la dimensión jeh:

Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda (Apocalipsis 4:2-3).

Allí Juan vio brillo magnífico más allá de la luz que emanaba de un gran trono. No pudo figurarse quién o qué era, pero reconoce algo que tenía un aspecto familiar: un arco iris encima del trono. Entiendo que esta visión era la presencia de Dios en forma de luz invisible del espectro electromagnético más alto más allá de la región infinita. Es más, la energía debe brotar del trono de Dios en todas las frecuencias deslumbrantes de luz infinita según se expresa por la gama completa de toda las frecuencias electromagnéticas conocidas y desconocidas, incluyendo el magnífico brillo del espectro de la luz visible que los mortales pueden ver. Para mí, la señal visible del arco iris representa la plenitud y totalidad de la dimensión dalet incluyendo todos los elementos conocidos e incluidos en la Tabla Periódica de los Elementos, y todo el poder del espectro electromagnético.

La Biblia dice que nadie jamás ha visto a Dios, y la terminación implicada en esa frase es: “y ha vivido para contarlo.” Dios es luz inaccesible. Desde la tierra podemos medir el calor del sol, que se halla a unos 150 millones de kilómetros de distancia. También hemos enviado hacia allá probadores espaciales que transmiten lecturas hasta que se funden. Cualquier cosa que se acerca demasiado al sol se vaporiza al instante. Sus elementos componentes se desbaratan al ser atraídos a la masa ardiente de la superficie del sol, para desaparecer en su interior en donde se reintegran en los hornos nucleares de su interior.

A través de la historia de la humanidad muchos han considerado al sol como representando a Dios, o lo han adorado como si fuera un dios. Considerando lo que Juan vio y anotó en el libro de Apocalipsis, estar en la presencia del sol es una analogía apropiada de estar en la presencia de Dios en su trono. Si volvemos a repasar el concepto de que Dios es luz inaccesible, uno puede decir que él primero debe llamarlo a uno a su presencia, o de lo contrario uno perecerá al instante si se presenta sin anunciarse. Es así de sencillo. Recuerde, que estoy aquí usando analogías incompletas. Dios no es el sol, ni tampoco es meramente una totalidad impersonal de energía, ni la totalidad de materia y energía. Puesto él creó todo de la nada, el universo físico entero ha venido de él de alguna manera, pero Dios es mucho más que eso.

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía (Hebreos 11:3).

La Biblia usa una analogía humana comprensible para describir a Dios. Jesús lo reveló como el Padre. Antiguamente el padre o concepto patriarcal también comunicaba la fuente de autoridad para todo el clan o estructura de la familia. Muchas culturas todavía están tipificadas por una autoridad patriarcal fuerte, tales como en muchas naciones musulmanas. Cuando Jesús se refería a Dios como “Padre,” relacionaba lo desconocido a algo con lo que todo ser humano podía relacionarse. No tengo que elaborar en este punto excepto para destacar que en el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo “Padre” también significa “Dios,” la luz inaccesible como lo representa la primera letra del alfabeto hebreo, Alef.

La letra hebrea alef fue desarrollada de un pictógrafo anterior de una cabeza de buey. Muchos idiomas antiguos desarrollaron su escritura de esta manera. A menudo se usaban símbolos religiosos. Es bien conocido que muchas culturas antiguas adoraban al toro, y la Biblia relata como Israel pecó al adorar a un becerro de oro cuando Moisés había subido al monte Sinaí para estar con Dios. Se puede leer de esto en Éxodo 32. Parte del mensaje aquí es que el pueblo sintió la necesidad de ver a su Dios. Los seres humanos no siempre son muy listos, y todos tenemos limitaciones en cierto punto. Esta es una de las razones por las que Jesús usó parábolas y analogías para enseñar dos verdades espirituales (véase nuestro apéndice El Misterio del Lenguaje Hebreo).

En el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo alef también significa el número 1. Ocupar el primer lugar es el objetivo de todo político, y de alguna manera la mayoría de nosotros podemos ser incluidos en esa proclividad muy humana. La razón es que estamos hechos a imagen de Dios, y este aspecto de lo que somos a menudo es tergiversado por el orgullo que nos empuja a ser el número “uno,” principalmente a costa de los demás. Ese fue el problema de Satanás también, y le costó su trabajo en el cielo.

De acuerdo al Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo se debe sumar a Dios, como número 1, a la dimensión dalet para llegar a la dimensión jeh de 5 (4+1=5) porque el nivel de energía de los objetos dalet deben ser resucitados sobrenaturalmente al contrario de la segunda ley de termodinámica; lo que es imposibilidad en el sistema natural. Esto se debe a que Dios, el poder de uno, también vienen de “el otro lado.” Él habita en la eternidad.

Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad (Isaías 57:15).

Así que también debemos poder hallar una puerta a la eternidad en las regiones más bajas de la dimensión dalet, y la hallamos gracias a nuestro campeón de la ciencia el Dr. Alberto Einstein. Nótese que en Isaías hallamos un Alfa o Alef santo que habita en la eternidad (jeh), mora en un lugar santo (yod) y es integral en la dimensión dalet. Hallamos al Espíritu invisible como un riel, y al espíritu, o aliento de vida, como el otro riel. Es el espectro electromagnético entero de energía y elementos expresado en un solo versículo.

Examinando más de cerca la ciencia del Dr. Einstein no lo entiendo todo, pero en pastilla, todos los elementos que existen se hallan dentro del espectro de colores del arco iris, y todos los elementos que se muestran con su patrón particular de líneas espectrales como firmas tienen una cosa en común. Desde las bombas atómicas de 1945 hemos aprendido que algunos elementos pueden ser transformados por la liberación de vastas cantidades de energía explosiva. La energía puede pasar de un nivel más alto de energía a un nivel más bajo dejando en libertad enormes cantidades de energía como un producto colateral de este proceso. La materia está formada de energía, que es lo que indica la famosa ecuación del Dr. Einstein: . Las consecuencias de este descubrimiento han sido terriblemente mortales para los seres humanos, y todavía no hemos visto el fin de todo esto, ni en sueños. Alberto Einstein comprendió hondamente este hecho, y eso lo motivó a pasar sus últimos años trabajando fervientemente por la paz.

De este modo la energía invisible se vuelve visible en materia de variada estructura elemental como cobre, hierro, magnesio, plutonio y uranio. En tanto que ciertos elementos son más conducentes a nuestro nivel presente de tecnología atómica, todos los elementos de la tabla periódica son resultado del proceso divino de la creación basado en . El comprender los resultados explosivos de cambiar los estados atómicos de la materia me dice: “No te entremetas con Dios.” Es la versión de la física nuclear de la manipulación genética bioquímica. Después de todo, todo en el universo ha venido de la energía divina de Dios.

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía (Hebreos 11:3).

En referencia a Jesús como hijo de Dios nacido por la resurrección, o sea su segundo cumpleaños, la Biblia indica en Colosenses 1:17: “Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.” El contexto muestra que la plenitud del Padre ahora mora en el Hijo, y es mediante la energía divina que el universo (“todas las cosas”) es mantenido unido y subsiste. Esto quiere decir que el poder de Dios está integral en todo átomo, molécula o particular. Sí; lo oyó bien. Parte del poder infinito de Dios está invisiblemente presente en la partícula más pequeña que podemos ver bajo el microscopio electrónico.

Si se le quita la energía sustentadora aunque sea a un solo átomo, se desbaratará. Si Dios la quitara de la masa más pequeña, la implosión que tendría lugar podría causar consecuencias horribles para todos nosotros que vivimos en la dimensión dalet. En otras palabras, Dios puede decidir en cualquier momento poner punto final a su sustentación del universo retirándole su energía. En micro momentos la dimensión dalet implosionaría; la civilización humana y el universo instantánea e irreversiblemente “serían historia.” De hecho, algo como esto sucederá cuando llegue el momento para que Dios “haga nuevas todas las cosas” con el nuevo cielo y la nueva tierra (Apocalipsis 21—22).

Volviendo a mí analogía del interruptor eléctrico en la pared, el interruptor es parte de una red de alambres que está conectada a un bombillo en un extremo y a una fuente de electricidad a miles de kilómetros fuera de la casa en el otro. La electricidad se nota sólo cuando se enciende o se apaga la luz mediante el interruptor. Instantáneamente, se reconoce lo que ha estado allí todo el tiempo. Piense en esto con detenimiento; puesto que esto no se lo enseña en las universidades, porque por lo general esos profesores no creen en una energía divina. La mayoría están voluntariamente ciegos a lo que se puede ver claramente en naturaleza. Por supuesto, algunos científicos sí ven la necesidad de diseño inteligente, o por lo menos de una primera causa, pero son la minoría en este globo. Por lo general, se sofoca sus opiniones, y no pueden publicarla dentro de los foros universitarios de revistas profesionales. Este punto de vista cerrado es asunto político que cambiará cuando llegue la gran tribulación. A mí me asombra que millones de personas paguen una fortuna en colegiatura para que respetados pero espiritualmente ciegos los eduquen a fin de ser mantenidos en la ignorancia en cuanto a la religión.

Para resumir, a Dios Padre se lo halla en todas partes del universo natural, desde la partícula o frecuencia más pequeña hasta los bordes del infinito. Dios sostiene la existencia en la dimensión dalet. Esto quiere decir que cada uno de nosotros está hecho y opera por la energía cuya la fuente final es el Dios eterno, que está sentado en el gran trono del cielo, según lo revela en el libro de Apocalipsis y el resto de las Escrituras Sagradas.

Antes de que se rebelara como Satanás, Jeil-el-ben-Sacar, o Lucifer, se enorgulleció debido a la energía divina que había en él para realizar los propósitos de Dios. Se tergiversó en sus imaginaciones y se rebeló contra el Padre que lo creó. Satanás y los demás hijos creados, o ángeles, de Dios, una vez “se regocijaban” al principio de la dimensión dalet (Job 38:7). Entonces creyeron una mentira y lo perdieron todo. Adán y Eva creyeron una mentira de Satanás, y escogieron una senda de conocimiento incorporando la fuerza espiritual natural del bien el mal. Para discernir entre el bien y el mal los mortales requieren la dirección de la palabra escrita de Dios, la Biblia. Funciona como una brújula que revela las fuerzas de electromagnetismo invisible que coexisten en nuestro mundo de olfato, gusto, oído, vista y tacto.

El concepto Padre también es concepto de “fuente.” Usted no puede necesariamente sentir o medir la presencia de Dios en sus miembros mortales, aunque a veces el impulso carnal de la vida parece casi inmortal; especialmente en nuestra juventud. Estar hecho o formado de materia y energía natural de la dimensión dalet no es lo mismo que “nacer de nuevo.” Recuerde que hay dos nacimientos. Todos los mortales requieren un nuevo nacimiento del otro lado a fin de vivir para siempre en la dimensión jeh. Jesús es el pionero del nuevo nacimiento espiritual habiendo sido declarado Hijo de Dios por la resurrección, en la que moró en él la plenitud del Padre (Romanos 1:4; Colosenses 1:19).

El Misterio del DiosHijo

Ahora continuemos nuestro esfuerzo por entender mejor a Dios. Cuando el apóstol Juan estaba ante el gran trono de Dios en el tercer cielo, notó un Personaje real estando de pie al lado. Reconoció a Jesús resucitado por las huellas de los clavos en sus manos, pies y costado. Estas cinco cicatrices identificarán eternamente al Hijo que vivió en el mundo material del tiempo y espacio de la dimensión dalet. Las cuatro cicatrices de sus manos y pies son su firma de la dimensión dalet (4). Añádase a eso la herida de la lanza en su costado y se tiene 4+1=5 para tener el significado en la dimensión jeh de su muerte sacrificial.

Me hace recordar que cuando se sacrificaba al cordero sobre el altar de los israelitas, se le ataban las cuatro patas. Entonces el cuchillo le quitaba la vida, de modo similar a la quinta herida de Jesús. Sus manos y pies quedaron sujetos por clavos a la madera, recordando la leña que Isaac llevaba a la espalda cuando Abraham planeaba sacrificar a su hijo único en obediencia a Dios (Génesis 22). Así que apropiadamente a Jesús se le llama el Cordero de Dios.

En el libro de Apocalipsis Juan escribió que vio a Jesús en el centro del escenario ante el trono del Padre en el cielo, en donde está la acción. Así que por siglos se ha hecho la pregunta: “¿Es Jesús una persona separada, o que es Dios en otra forma, emanación o aparición en forma física? Hay algunos versículos bíblicos en los que se dice que Dios visitó al hombre en la dimensión dalet antes de que Jesús naciera en Belén. De ellos aprendemos que Dios no sólo es luz infinita o energía integral en la matriz matemática del universo sino también una persona. Por supuesto, entonces surge la pregunta: “¿cómo se detiene a una ‘persona’?”

Por ejemplo, Dios y otros dos hombres visitaron Abraham, según nos dice Génesis 18. Los visitantes comieron del becerro sacrificado de prisa, y también mantequilla y leche, y para Abraham le parecieron hombres en todo sentido. Abraham reconoció que el SEÑOR lo estaba visitando, sin embargo la Biblia también indica que nadie le ha visto jamás (Juan 1:18). Así que la pregunta lógica es: ¿Con qué clase de cuerpo visitó Dios a Abraham?

Yo no tengo problema en figurarme esto. Dios es el Creador del universo. Él puede crear cualquier vehículo y cualquier energía necesaria para alimentarlo que brote de su propio ser. Todo lo que necesita es decirlo, ¡y se hace!

Permítame usar aquí otra analogía. Si quiero visitar algún lugar, todo lo que hago es ir a la cochera y seleccionar el vehículo que pienso que es mejor para el propósito. Se fabrican carros para muchos propósitos diferentes, y en muchos estilos. De la misma manera, Dios seleccionó una forma corporal apropiada, que no asuste, y, sí, incluso familiar, en la cual encontrarse con Abraham en la dimensión dalet. Así que simplemente la tomó y se fue. ¿Por qué debería ser tan difícil que el Creador haga algo similar a lo que nosotros hacemos? La diferencia esta sólo en los detalles.

Otro ejemplo. Cientos de años después de hablar con Abraham, Dios se mostró a Moisés que una zarza que ardía. Moisés nunca había visto un vehículo de la dimensión jeh como ese, y eso le llamó la atención de inmediato. Antes de que Moisés tuviera oportunidad de acercarse lo suficiente para verificarlo, se le dijo que se quite los zapatos porque estaba en tierra santa. Simplemente un recordatorio aquí: cuidado con el fuego de la dimensión jeh, ¡aunque sea pequeño! Dios también visitó al sacerdocio profeta Ezequiel. Léalo en Ezequiel 1 y 10. Esta vez Dios usó un artefacto de la dimensión jeh, que parecía ruedas dentro de ruedas. Hay fuego en los radios y ángeles impresionantes alrededor de ellos.

Lo que quiero decirle es que Dios puede mostrarse en la forma que desee. Como Creador, estoy seguro de que hay cientos de diferentes vehículos en su cochera. Verifiquemos el más grande que nos ha descrito en Apocalipsis 21:9-14:

Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas. Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

Es enorme como una nación: 2500 kilómetros por lado, y se eleva a hacia el cielo como cohete. De hecho, la reconocemos como una pirámide que tiene cinco (5) lados, indicando la dimensión jeh, y reluce tan brillante como el sol. Un vehículo de ese tamaño deja enano todo lo que halla en nuestra imaginación, pero recuerde que Dios no es limitado. Los artistas cristianos de monoriel a menudo muestran la ciudad celestial como un cubo que parece y denota la imagen de un altar con su connotación de sangre y expiación conectada con la muerte sacrificial. Otros la muestran como un templo en el cual uno puede morir si viola las reglas. Estas perspectivas no me sorprenden porque carecen de la educación de un sistema de dos rieles.

Lea de nuevo el Capítulo 10 de este libro, en donde hablo del misterio de la pirámide. Tiene un número increíble de leyes matemáticas integrales en su arquitectura. Un cubo representa el número 6 (6 lados) y alcanza su nivel más alto en 666 (AxBxC = 3 letras), el número del Anticristo. El cubo no simboliza vida eterna de la dimensión yod y las mansiones de los santos, o una réplica 666 del vehículo de Dios similar en función al avión “Fuerza Aérea Uno del presidente de los Estados Unidos.”

Volviendo a nuestra última pregunta grande. ¿Es posible que Jesucristo frente al trono es la imagen visible de Dios Uno, quien sin Jesús era, es y será invisible para ángeles, personas, Juan y todos los demás alrededor del trono? Cuando Jesús estaba en la tierra dijo que él y el Padre eran uno (Juan 17:21). Claramente les dijo a los discípulos que él había hecho visible al Padre, la deidad invisible (Juan 14:8-10).

Las cosas se ponen mejores. Conforme usted crece en comprensión, verá mucho más cuando lea los Evangelios desde la perspectiva de una vía férrea de dos rieles. Todavía no hemos hablado de por qué Dios escoge mostrarse en el cielo con un cuerpo obviamente resucitado transformado de un cuerpo inferior y terrenal de la dimensión dalet.

Jesús apareció históricamente al nacer de una mujer normal, María, como un nene, alrededor del año 1 a.C. o d.C. Lucas 1:35 dice que el Espíritu Santo “vino sobre” María para que ella pudiera dar a luz como virgen. De alguna manera el Espíritu Santo cumplió la función biológica de esperma en la concepción de Jesús. Al mismo tiempo eso quiere decir que Jesús nació sin el pecado original de Adán que el resto de la humanidad hereda.

Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios (Lucas 1:35).

¿Es Jesús el mismo Dios invisible que Juan informa que ahora es visible en el cielo? Los eruditos cristianos debatieron ardientemente por siglos sobre cómo definir la naturaleza de Jesucristo como Dios nacido en carne. Algunos dijeron que fue plenamente humano, y que llegó a ser como Dios después de la resurrección. Otros enseñaban que Jesús nunca existió previamente antes de nacer de María, en tanto que otros creían que alguna forma de esencia divina revistió su cuerpo humano. La decisión ortodoxa del concilio de Calcedonia en 451 d.C. fue que Jesús era plenamente humano y plenamente divino.

Cuando examinamos la mitología antigua hallamos muchas historias de dioses y seres humanos que tuvieron hijos, que fueron medio divinos y medios mortales, o semidioses. Estos mitos son evidencia de que Satanás sabía algo del plan de Dios de un Mesías divino. No sólo que inspiró a las religiones paganas que fueron fundadas sobre varios tipos de fertilidad divina, sino que también mediante la imitación trató de detener el plan de Dios de salvación. En el Capítulo 4 de este libro relaté como los “hijos de Dios” o ángeles caídos, cohabitaron con las “hijas de los hombres.” Su descendencia fueron los héroes de la antigüedad, “grandes hombres de renombre” que en la Biblia se les llama “gigantes.” La estrategia de Satanás fue corromper la simiente de Adán, para ser él el “padre” del Mesías prometido.

Algunos tal vez duden de la fuente divina de Jesús porque nació como un nene indefenso que necesitó aprender todo de sus padres terrenales para sobrevivir físicamente. Estas personas dan por sentado que al nacer como Hijo de Dios quería decir que Jesús sabía todo en cuanto a la dimensión jeh en forma clara como el agua desde el tiempo en que gateó en vez de andar. En efecto lo vemos a los doce años enseñando a los ancianos en el templo de Jerusalén, y la lógica nos dice que aprendió de José cómo ser carpintero y constructor. Jesús necesito aprender esas destrezas para poder ganarse la vida y sostener a toda la familia después de que José, el padre de sus hermanos y hermanas, murió.

En el tiempo de Jesús los libros no existían para la población en general. Todo libro, o rollo, era copiado a mano, extremadamente raro y costoso. La educación antigua clásica recalcaba la capacidad de memorizar documentos y discursos. Los romanos usaban estudiantes talentosos como mensajeros, que podían memorizar comunicaciones sustanciosas de una sola oída. Eran como los escribanos actuales de las cortes, que transcriben las palabras conforme uno habla. Nuestros cerebros modernos no están entrenados en esta capacidad porque nos hemos vuelto dependientes de la documentación escrita, y ahora la tecnología digital computarizada está proveyendo un número cada vez creciente de opciones para grabación y recuperación.

Este antiguo enfoque educativo en la repetición memorizada explica el fenómeno de los relatos de los Evangelios, en donde leemos texto exquisito hermosamente articulado como si alguien hubiera tenido una grabadora. No es sorpresa que Jesús citó extensivamente de la Torá. No fue el único en este hábito. Los abogados fariseos también lo hicieron, porque los rollos eran raros. Recuerde la historia de José y María hallando a Jesús “perdido,” sentado en el templo con los ancianos. Ir a la biblioteca del templo de Jerusalén sería una experiencia educativa coronada para un muchacho de doce años. Estoy seguro de que Jesús volvió muchas veces a visitar a los viejos escribas con quienes entabló amistad.

Millones consideran a Jesús como habiendo sido un hombre sabio y bueno que no podía haber sido Dios en ninguna posibilidad. Pero muchas profecías declaran que él debía ser divino para que su sacrificio en la cruz sea incluyente para toda la humanidad y a la vez puro y apropiado para expiar por nuestros pecados. Lo que sigue es un esfuerzo por ilustrar el método del Dr. Einstein para ver ambos lados de la moneda usando una explicación del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo de “Un Dios” al mismo tiempo, en lo que tiene que ver con Jesús:

Un Dios
de María
Resucitado
Jesús
Jesús
dalet
jeh - yod

Finalmente, la vida de Jesús tenía que valer la vida de todos: ¡miles de millones! ¿Cuál es? Seminarios religiosos y universidades paganas todavía no han resuelto esta cuestión. Tal vez el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo y la perspectiva de dos rieles de la vía férrea bíblica puedan ayudar.

La Profecía y la Naturaleza de Jesús

Ahora debo volver a la pregunta: “¿Quién es Jesús, en realidad?” Entiendo que es el mismo Dios invisible hecho visible históricamente en la tierra en la dimensión dalet. Desde su resurrección, es visible en el cielo al estar al lado y sentado con la Omnipotencia invisible en el gran trono del cielo.

Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado. Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda. Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.

Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas (Apocalipsis 4:2-11).

La Biblia menciona que más de 500 personas presenciaron y testificaron de la resurrección de Jesús. Juan lo informa en Apocalipsis, el último libro de la Biblia:

Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades (Apocalipsis 1:12-18).

Su cuerpo de resurrección es totalmente una nueva creación. El apóstol Pablo se refiere a Jesús como el segundo Adán, y describe su cuerpo metafísico en 1 Corintios 15. De nuevo vemos el principio de la vía férrea de dos rieles. Jesús, el Dios eterno se hizo visible al nacer en la dimensión dalet, en donde se revistió como ser humano. Jesús, el hijo de carne de María es que un riel, en tanto que Jesús, nacido por su resurrección es el Dios invisible que ahora se hace visible en la dimensión jeh, que es el otro riel (Romanos 1:4). Uno necesita las perspectivas de ambos rieles para tener un buen concepto de la naturaleza de Jesús y su papel en el plan divino de redención.

La vida de Jesús en la carne sigue siendo un gran misterio que muy pocas personas entienden. Simplemente tome el hecho de que Dios encarnado (Jesús) nunca usó la fuerza abrumadora disponible para él de la dimensión jeh. Tenía la prerrogativa de hacerlo en cualquier momento puesto que era el Dios eterno, pero humilde y mansamente escogió permitir que lo azoten y crucifiquen en lugar de pedir 12 legiones de ángeles para derrotar en batalla a sus enemigos terrenales (Mateo 26:52-54). Él se apegó a su plan.

Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando; pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo:

¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
O el hijo del hombre, para que le visites?
Le hiciste un poco menor que los ángeles,
Le coronaste de gloria y de honra,
Y le pusiste sobre las obras de tus manos;
Todo lo sujetaste bajo sus pies.

Porque en cuanto le (al hombre) sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas. Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos (Hebreos 2:5-10, paréntesis mío).

Sin embargo, su sumisión a la mortalidad no hizo de Jesús un mortal ordinario. Seguía siendo el Dios eterno Creador de Israel. Su origen divino no se puede descartar así como la omnipresencia de Dios como energía y material no se puede descartar de la sustentación incluso de la partícula más pequeña del universo.

Dios, . . . en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual (el Hijo), siendo el resplandor de su gloria (del Padre), y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:
Mi Hijo eres tú,
Yo te he engendrado hoy,
y otra vez:
Yo seré a él Padre,
Y él me será a mí hijo? . . .
Adórenle todos los ángeles de Dios (Hebreos 1:1-6, paréntesis míos).

Con el propósito de redimir el Dios invisible se hizo visible primero en un cuerpo dalet. Entró también en el programa de dos nacimientos naciendo como los seres humanos con todas las emociones, aspiraciones, tristezas, alegrías y sufrimientos, incluso hasta la muerte.

En su manifestación encarnada Jesús continuó siendo plenamente Dios hasta que experimentó una breve pero extremadamente intensa separación del Padre, que nuestros pecados demandaban, y murió como plenamente humano (Salmos 22:1; Mateo 27:46). Después de tres días resucitó por el poder de lo alto (jeh). El primogénito de los muertos, resucitó a la siguiente etapa de mariposa, como está prometido para todos los que confían en él. Desde entonces Jesús es y ha sido el Dios visible en el cielo que ahora se revela abiertamente a ángeles y seres humanos por igual:

Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. 21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. 22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. 23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. (1 Corintios 15:20-23).

La realidad mortal que percibimos en nuestra carne hoy es meramente la plastilina transitoria en que apareció el Dios invisible. Como lo demuestran las teorías del Dr. Einstein, toda partícula atómica de la carne de Jesús, tal como la nuestra, tiene energía invisible incorporada que ha venido de Dios. El universo entero, con las dimensiones jeh y dalet, está entretejido en su existencia de una manera que no se puede separar. En la edad tet (9) de las dimensiones dalet y jeh ambas son visibles en la tierra (4+5=9). En la edad yod (10) Dios eleva y transformar la dimensión jeh (5) a un nivel de energía exponencialmente más alto y construye una nueva casa (bet = 2) que llama nuevo cielo y nueva tierra (2 x 5 = 10).

Mientras estuvo en la tierra Jesús realizó milagros usando los mismos principios sobrenaturales posibles para otros mortales. Envió a 70 discípulos a sanar, echar fuera demonios, y anunciar “el reino de Dios.” Jesús dijo: “Señales mayores que éstas harán los que le siguen.” Mediante la oración podemos recibir poder de la dimensión jeh. Está energía adicional sobrenatural debe fluir a nuestro mundo material de la energía más alta de la dimensión jeh. Nada puede fluir de la dimensión dalet a la dimensión jeh. Esta es la lección de la ciencia respecto al flujo de la energía y reacciones nucleares.

En forma parecida la enfermedad se pudiera describir como una energía biológica que falta disipada por una decadencia del equilibrio natural de la dimensión dalet. La sanidad divina puede ocurrir cuando energía adicional fluye de la dimensión jeh al enfermo. La agencia es la oración, así como el alambre de cobre es conductor de la electricidad, y Jesús la usó incluso para revivificar a Lázaro de los muertos. De este modo, la restauración divina de la salud incluye una adición de energía divina para suplir lo que falta en el nivel de la dimensión dalet, que pudiera haber sido también suplida por buen tratamiento médico apropiado, desde una mejor dieta hasta antibióticos.

Yo visualizo a la oración como una petición que es transferida por ángeles que operan en una banda de energía ligeramente superior a los rayos equis, y fuera de las frecuencias del arco iris de nuestro mundo material. Pienso que la energía divina de sanidad la entregan ángeles que viven en un nivel más alto del espectro electromagnético que algún instrumento científico pudiera detectar. Puede leer mi segundo libro para mayor aclaración.

Algunos de mis amigos cristianos preguntan: “¿Y qué cuando Jesús dijo: ‘mi Padre,’ implicando que es el Hijo? Incluso Dios dijo: ‘Oigan a mi Hijo.’ En otras ocasiones Jesús se refirió a sí mismo usando el reconocido título mesiánico ‘Hijo del hombre.’ Estas referencias me parecen que indican que incluso Jesús, como Hijo de Dios, estaba diferenciando entre dos personas.” En respuesta a esa pregunta, pensemos en términos hebreos, porque Jesús se dirigió a personas comunes, la mayoría de las cuales no tenían elevada educación académica.

En los días de Jesús la comunidad judía tenía un número de partidos religiosos o políticos que competían entre sí. Dos de ellos dominaban su gobierno oficial, el sanedrín, que operaba abiertamente bajo supervisión de los romanos. El partido sacerdotal de los saduceos no creía en la vida en el más allá y a menudo se inclinaban secularmente al helenismo. De muchas maneras no eran muy diferentes a muchos de los políticos y científicos modernos que creen en la evolución y en la reforma social mediante el sistema educativo controlado por el gobierno.

El otro partido principal en el poder eran los fariseos, que creían en el juicio de Dios y la resurrección, y también trataban de ordenar sus vidas de acuerdo a la Torá y a las leyes morales, o sea las tradiciones, de los padres remontándose hasta Moisés. Estos dos grupos discutían con Jesús y cuestionaban sus afirmaciones de que Él venía del otro lado (jeh), llamaba a Dios su Padre, ejercía el derecho de perdonar pecados, sanaba toda clase de enfermedades, echaba fuera demonios, y en otras maneras hablaba con autoridad inherente en lugar de citar a otros rabinos.

Los grandes conflictos entre ellos surgieron por varias razones. Primero, porque los que estaban en el poder no tenían la menor gana de cederlo. Segundo, debido a que ignoraban las Escrituras y la profecía, y no querían someterse a ellas, rechazaban las afirmaciones de Jesús. En esos días circulaban varias interpretaciones de las profecías mesiánicas, y el establecimiento religioso judío, con pocas excepciones notables, escogió ignorar las que respaldaban las afirmaciones de Jesús.

La profecía de lo que hoy llamamos el Antiguo Testamento no era entendida muy bien. Hoy podemos mirar hacia atrás mediante el telescopio profético judío para ver dos montañas, tal como la vía férrea tiene dos rieles. La primera montaña se dirige a los judíos. Ellos tienen la profecía en cuanto a un Mesías que vendría en el futuro, que sería un rey conquistador, que reestablecería el trono de David de gobierno político sobre la tierra prometida a Abraham. Todo mundo lo esperaba. Judea estaba ocupada por los romanos, y la liberación nacional prometida por la Biblia era un mensaje muy popular que se predicaba en la sinagoga.

Lo que no se mencionaba a menudo era que también había profecías de un Mesías sufriente, aunque algunos lo buscaban bajo el nombre de Mesías ben José. Pero en su mayor parte la población en general, e incluso los expertos educados de la religión judía, no querían saber nada de las muchas profecías respecto al sufrimiento y muerte del Mesías.

Jesús a menudo les dijo: “¿No han leído ustedes . . .?” Como ven, el lecho de cimiento del sendero monoriel judío ya estaba siendo puesto en los días de Jesús. Por eso su liderazgo, como un todo, colectivamente rechazó a Jesús a nombre de la comunidad judía entera y lo condenaron la muerte. Por supuesto, nosotros sabemos que decenas de miles, y probablemente millones, de judíos en efecto llegaron a creer en sus afirmaciones de una misión mesiánica salvadora poco después de su resurrección. Estos creyentes esperaban que Jesús vuelva pronto y restaure el reino de Dios a Israel (Hechos 1:6).

¿Dios a diferencia de Jesús?

La verdad original de que Dios es “uno,” pero que ahora parecía estar dividido en dos, era imposible que algún judío crea sin la ayuda de Dios para abrirle la mente mediante su Espíritu.

A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él. Desde los cielos te hizo oír su voz, para enseñarte; y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego (Deuteronomio 4:35-36).

Esto no ha cambiado incluso de después de haber pasado más de 2000 años. Desde que los cristianos en poder desarrollaron la idea de que Dios está dividido en tres, eso sólo ha dificultado más que los judíos o musulmanes reciban a Jesús como su Salvador personal.

Ambas tradiciones creen que cuando Dios dice originalmente algo, es la verdad y no se puede alterar, porque Dios no puede mentir ni cambia de parecer más tarde. Sin embargo, los cristianos que no se han educado en el otro riel de la vía férrea no pueden exponer sus teorías mejor que los fariseos del tiempo de Jesús, porque no pueden demostrar una falsedad desde su perspectiva monoriel. Recuerde que la doctrina de la Trinidad surgió como cuatrocientos años después de que Jesús vivió, cuando las dos religiones de monoriel ya estaban firmemente atrincheradas. Para ese tiempo muchos judíos ya habían sufrido severa persecución, e incluso tortura y muerte, a manos de los que se llamaban cristianos. Estos dos sistemas monoriel serán desmantelados con las pruebas y verdades reveladas por la gran tribulación 2008-2015.

Ahora arrojemos alguna luz sobre cómo empezó esta nueva revelación, de que Dios es tres Personas que uno. Si se siente perdido un poco, no está solo; puesto que la mayoría de personas no entiende muy bien este tema. Cuando el Dios encarnado invisible preparó un cuerpo para mostrarse en la dimensión dalet de nuestro mundo material en el tiempo, apareció como hombre “y se llamará su nombre Jesús.” Entonces viene el anuncio en la Biblia del propósito de su nacimiento: “porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”

Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mateo 1:21).

Jesús tuvo una niñez sorprendentemente normal. Cuando creció la gente no aceptaba que fuera diferente al punto de ser una persona sin pecado o Dios encarnado.

Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido? Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros. Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero (Juan 6:42-44).

Jesús dijo claramente: “Yo no tengo pecado; díganme si hallan alguno.” Esta afirmación es una paradoja desde la perspectiva humana, y consecuentemente produjo enfado suficiente como para que intenten apedrearlo, lo que Jesús evitó al alejarse. Luego dijo en la sinagoga que Él era el Mesías. De nuevo, ellos tomaron piedras, y le dijeron: “Tú naciste pecador. Tu madre es una prostituta, y tú naciste fuera del matrimonio. Es sólo por la bondad de tu padre adoptivo que la reputación de tu madre se salvó, y también la tuya. No eres digno como para enseñarnos en cuanto a Dios.” Hay muchos incidentes como estos mencionados en los Evangelios. Usted debe leer la Biblia para descubrir lo que realmente sucedió.

Jesús enfrentó obstáculos significativos a su enseñanza. Tuvo que luchar contra toda una serie de malos entendidos y pura ignorancia en cuanto a la Biblia. Por ejemplo, ¿qué estaba comunicando cuando usaba la expresión: “Hijo del hombre”? Poco a poco Jesús desarrolló el concepto de que el Dios eterno Creador que residía en el tercer cielo de la dimensión jeh se había hecho visible a la humanidad como hombre. Esto en sí mismo es una proposición imposible, e incluso más incompatible con la religión judía de hoy.

El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo nos ayuda a reconocer rápidamente que en Jesús la expresión “Hijo del hombre” pertenece al lado de la moneda de la dimensión dalet, y la expresión “Hijo de Dios” se refiere al lado de la dimensión jeh. Es la misma persona, sólo que nuestro punto de vista tiene otra dirección:

Un Dios
Jesús
Jesús

Hijo del
Hombre

Hijo de
Dios

dalet
jeh - yod

En su juicio Jesús se refirió a sí mismo claramente como “YO SOY,” queriendo decir que era el Dios Creador que le apareció a Moisés y le dio a Israel los Diez Mandamientos. Esta afirmación enfureció al sumo sacerdote y sus seguidores al punto de que hicieron tabla rasa de muchos aspectos de procedimiento y todo terminó siendo prácticamente un linchamiento.

Jesús también presentó su relación con Dios como siendo una relación dinámica entre Padre e Hijo, en la que Jesús en la tierra era el Hijo divino del Padre celestial invisible. Fue su manera escogida para comunicar la relación nada familiar, y de fuera de este mundo, entre las dimensiones dalet y jeh a personas sencillas que formaban la mayoría de su público. En ese tiempo nadie siquiera habría soñado que esta analogía de Padre e Hijo sería elevada a la doctrina forzosa de la Trinidad como 300 años más tarde. Era muy difícil para los judíos del día de Jesús creer que Dios escogería venir a ellos como un ser humano encarnado sujeto a muerte.

Incluso los discípulos no lo comprendieron. Después de oír cientos de sermones Felipe le dijo a Jesús:

— Señor, déjanos ver al Padre, y con eso nos basta.
Jesús le contestó:

—Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”
(Juan 14:8-9).

Cuando Jesús le preguntó a Pedro: “¿Quién dices tú que soy yo?” Pedro dijo correctamente: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios viviente” (Mateo 16:16). Su comprensión le inspiró a Jesús a darle las llaves del reino de los cielos, lo que quiere decir acceso al poder divino de la dimensión jeh.

La Biblia ofrece tres episodios como testigos a fin de darnos confirmación adicional de que Jesús es el Hijo de Dios. El primero vino cuando Jesús salió de las aguas cuando Juan lo bautizó, los cielos se abrieron y una voz dijo: “Este es mi Hijo amado.” En otras palabras, este hombre que tienen frente a ustedes es divino y de la dimensión jeh. Recuerde que Jesús está presentando un concepto nuevo e importante a personas principalmente sin alta educación, y por consiguiente deben andar espacio conduciéndolos a una verdad más profunda y usa analogías que la gente del pueblo entiende.

Recuerde que las analogías sólo explican algunos aspectos de asuntos complejos. Jesús usó muchas parábolas de la agricultura como el trigo y la cizaña, ovejas y cabras, ovejas perdidas, dueños, mayordomos y obreros, varios ricos y algunos pobres. Sus parábolas orientadas a la familia incluyeron algunas relativas a vírgenes y lámparas de aceite, viudas ancianas, un padre y sus hijos.

El segundo testigo lo registran tres diferentes Evangelios y tuvo lugar en un monte alto con un público selecto. A este evento se le menciona como la transfiguración porque Jesús irradió luz brillante como el sol. Cinco (5) hombres (10 orejas y diez ojos) oyeron la referencia a Jesús como: “Mi hijo.” Es cierto que dos de ellos, Moisés y Elías, eran testigos de edades previas que parecían estar vivos y hablar con Jesús. Los otros tres fueron los discípulos Pedro, Jacobo y Juan.

Oyeron una voz que decía: “Mi Hijo.” Pero ¿dónde está Dios? ¿Se reconoce o se implica aquí que hay dos personas? Los testigos vieron sólo a una persona: Jesús resplandeciendo con luz brillante, pero oyeron una voz que hablaba, o ¿había otra persona? ¿Podría ser la misma persona hablando?

En Deuteronomio 4:36 dice: “Desde los cielos (dimensión jeh) te hizo oír su voz.” En nuestros tres ejemplos se oye una voz como en los días antiguos de Israel. El Dios Uno siempre es representado sólo con una voz. El texto bíblico parece ser claro para la mayoría de cristianos en nuestro trono marco mental occidental moderno que no hay dos personas aquí, pero si usted piensa como los judíos pensaban hace dos mil años, entonces usted tal vez pueda concebir alguna otra interpretación a este suceso.

A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él ( Deuteronomio 4:35).

Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro (Deuteronomio 4:39).

Otro más tuvo lugar poco después de que Jesús fue aclamado como Mesías por el pueblo que agitaba ramas de palmas en Jerusalén. Jesús ya había anunciado su muerte y resurrección a gloria. Él clamó: “Padre, glorifica tú nombre,” y una voz del cielo respondió. Los que estaban más distantes dijeron que fue un trueno. Cuando se preguntaban al respecto Jesús dijo claramente que era para beneficio de ellos, y no de él. Él había venido de la dimensión jeh, del cielo, y ellos no. Parte de su propósito divino estaba a punto de cumplirse; su calificación para reemplazar al presente gobernador de este ciclo, Satanás, el diablo:

Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta. Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús. Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.

Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado. Respondió Jesús y dijo: No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros. Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Y decía esto dando a entender de qué muerte iba a morir. Le respondió la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo permanece para siempre. ¿Cómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre? Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va. 36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz.

Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos (Juan 12:20-36).

Después de la resurrección de Jesús dos discípulos caminaban dirigiéndose a Emaús, y Jesús se les unió de modo que caminaron juntos por un trecho (Lucas 24:13-35). En la conversación Jesús les explicó la necesidad de que el Mesías sufriera la muerte a fin de entrar en la gloria. Dios nació en carne como hombre para hacer expiación por el pecado del ser humano de manera que todos los que crean puedan ser salvados. Pienso que este relato dice claramente que incluso los discípulos todavía no lo comprendían. Obviamente, entonces, las masas no estaban sintonizadas a algo que se estaba cumpliendo ante sus mismos ojos y al alcance de su oído. Los expertos de la Torá tampoco lo comprendían, aunque un “gran número” de sacerdotes “obedecían a la fe” (Hechos 6:7). Hasta el día de hoy el judaísmo rabínico todavía rehúsa aceptar las predicciones de la Biblia que claramente dicen que hay necesidad de un sacrificio idóneo perfecto y eterno para redimir a Israel y cumplir todas las promesas sin comprometer la santidad de Dios.

Se Explica el Propósito Invisible de DiosEspíritu

La Ciencia Revela que Dios es Uno

Al aplicar la analogía del espejo podemos aprender mucho en cuanto a la dimensión jeh desde la ciencia que no podemos aprender de ninguna otra manera. Basados en el principio de que son muy similares, podemos postular cómo la dimensión jeh funciona al compararla con la dimensión dalet y luego superponiendo las conclusiones con el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo y la Biblia. Con los dos rieles podemos empezar a tener una perspectiva más equilibrada de la naturaleza de Dios.

La clave es entender mejor las funciones del Espíritu Santo, que es la tercera expresión del concepto cristiano de la Trinidad. La ciencia de la dimensión dalet ha demostrado que la energía se halla en la esencia de la estructura del universo. Toda la materia se puede convertir en energía, y la energía es el “pegamento” que sostiene unidos los átomos. Está incorporada en todo elemento a nivel subatómico. La energía del universo dalet se expresa en los siete colores del arco iris de luz visible. El arco iris representa todo elemento definido dentro de un continuo de fuerza electromagnética infinita, simbolizado en matemáticas por alfa y alef. En la superposición del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo la llamamos la fuerza DiosEspíritu. La Biblia y la mayoría de cristianos se refieren a él como el Espíritu Santo, porque es la presencia y esencia divina que emana de Dios y es Dios.

Dios es Espíritu; y los que Le adoran, en Espíritu y en verdad es necesario que adoren (Juan 4:24, mayúsculas mías).

En el otro lado o riel (jeh o yod) hallamos la misma energía estructural incorporada en todos los elementos del universo metafísico (como las calles de la nueva Jerusalén, etc.), incluyendo los santos redimidos. Aquí el arco iris tiene cinco colores de acuerdo a la proporción de la piedra de roseta 7:5. Esta conclusión la sustancian los cinco nombres bíblicos para los diferentes grupos de santos de la familia de Dios descritos en la sección respectiva del Capítulo 5 de este libro. Estos grupos de personas componen todos los redimidos y ciudadanos resucitados destinados a la dimensión yod, que Dios conoce que son suyos. En su mayoría son invisibles para nosotros.

Los cinco colores del arco iris de la dimensión jeh y yod se suman a los siete colores del espectro electromagnético de la dimensión dalet para formar una banda continua de energía que incluye el universo físico y metafísico que se pudiera representar por una banda de arco iris de 12 colores. Aunque nosotros podemos ver solamente la parte visible de la luz del espectro electromagnético de la dimensión dalet en la tierra, sabemos que hay energía en intervalos continuos de frecuencia tanto por encima como por debajo de lo que vemos. Gradualmente aumentan o decrecen hasta que se acercan a los puntos límites marcados como infinito. Similar a la amplitud limitada de luz visible, más allá del infinito es donde se debe hallar la parte de la dimensión jeh del espectro completo de energía dalet y jeh, aunque la ciencia no puede “verlo” nuestra tecnología moderna. Es más, pienso que el “arco iris” que Juan describió sobre el trono de Dios en Apocalipsis tiene bandas de 12 colores.

Repitiendo, la dimensión dalet tiene arco iris de siete (7) colores dentro del espectro de luz del mundo natural, que es un riel del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo, y el campo celestial tiene cinco (5) colores, que es paralelo a los cinco nombres de los santos y el segundo riel de la vía férrea del sistema de dos rieles. Como piedras espirituales, los santos representan los elementos celestiales cuyas firmas incorporadas se hallan en los cinco colores del arco iris de la dimensión jeh por encima del trono de Dios (1 Pedro 2:4-8). Son análogos a los elementos de la dimensión dalet que tienen patrones de líneas espectrales como sus firmas. Así, cada uno de los millones de santos tiene una firma única, que refleja su sistema inmune especial contra el mal para vencer los pecados, pruebas, tentaciones y obstáculos de la dimensión dalet, así como sus recompensas por las obras y fruto que el Espíritu Santo ha logrado por medio de ellos.

El DiosEspíritu es la fuerza divina multidimensional que sostiene unido todo el mundo físico (Colosenses 1:17). Toda la materia y energía del universo a fin de cuentas es una extensión de esta banda continua de poder y presencia de Dios. Todo lo que la ciencia puede examinar y todo lo que la Biblia asigna al cielo desde antes del tiempo hasta después del tiempo es creado del Espíritu porque fue de lo que parecía nada de la omnipotencia de Dios que todo fue creado (Hebreos 11:3).

Parecía ser de la “nada” porque nuestro universo material de banda de siete colores de la dimensión dalet fue formado de los niveles más altos de energía de la banda de cinco colores de la dimensión jeh, que no puede ningún medio, método, ni instrumento físico puede percibir. Recuerde, la dimensión jeh es la realidad eterna. Al fin del tiempo incluso la dimensión jeh será hecha de nuevo y elevada a una dimensión nueva, yod, de nuevos cielos y nueva tierra.

Según la Biblia el Espíritu Santo de Dios puede realizar u obrar sólo la voluntad de Dios, conforme a su perfecto amor y justicia. Como contraparte del Dios visible en el cielo, Satanás ahora opera en la dimensión dalet mediante un poder del espíritu de la dimensión jeh que está presente universalmente en nuestro universo material y que no puede ser medido por la ciencia. Es como un Espíritu Santo falsificado. Está “potestad del aire” (hebreo ruaj = aire en movimiento, viento o espíritu) es análogo al Espíritu Santo, pero es un poder al que se puede tener acceso para hacer bien o mal intercambiablemente. Es un espíritu de rebelión y de existencia efímera. Probablemente representa un nivel del continuo de energía del lado dalet que está cerca a lo que percibimos como el límite infinito del lado científico o natural de la realidad.

Hay toda una serie de otros descubrimientos que podemos obtener esta construcción del universo. Si fuera posible sacar de los santos resucitados el Espíritu Santo, entonces ellos dejarían de existir en forma similar como los elementos de la dimensión dalet dejarían de existir si la energía interna saliera de los átomos de los elementos naturales que constituyen los siete colores del arco iris. Implosionarían en una reacción en cadena que causaría el colapso de todo el universo hasta que no existiera nada. Sería como sacar el hierro, que es tan solo uno de los elementos, de un rascacielos; el edificio implosionaría como las Torres Gemelas se derrumbaron ante las cámaras de televisión en el desastre del 11 de septiembre en Nueva York.

Como en el mundo natural, en el que cada elemento tiene incorporados muchos electrones, positrones, neutrones, y otros cientos de partículas, así los santos resucitados emitirán un brillo personalizado del perfecto Espíritu Santo. Cada persona será singularmente diferente por toda la eternidad, tal como los elementos naturales difieren uno del otro en su estado puro o combinados en los varios compuestos que poseen diferentes porcentajes de componentes.

Dios ha hablado por medio de Jesús: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37-38). Los que nacen del Espíritu Santo llegarán a ser manantiales de agua viva, o sea del Espíritu Santo. Esa es la palabra de Jesús. Está garantizada y es ley del universo que originalmente llegó a existir por su palabra. Dios habló antes del tiempo, y el universo llegó a ser una realidad energizada con la fuerza electromagnética invisible que el Dr. Einstein descubrió en los siete colores de arco iris del espectro visible de la luz. Dios puede hablar de nuevo, y el universo yod llegará a existir, “haciendo todas las cosas nuevas.”

Así que, como ve usted, el segundo riel da balance a todo el sistema. Uno debe entender el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo a fin de entender la Trinidad. También usted empezará a entender cómo funciona el Espíritu Santo como el lado invisible de Dios en la dimensión jeh. Uno debe usar ambos rieles para llegar a una comprensión más completa y balanceada del plan de Dios. Yo he tratado de comunicárselo en estas páginas. He intentado varios métodos y enfoques en el proceso, pero sin la ayuda del Espíritu Santo nunca lo entenderemos. Sea que usted sea musulmán, cristiano o judío, comprender el concepto de tres en uno es difícil, pero tanto la ciencia como la Biblia enseñan que Dios es uno, lo que en verdad puede seguir siendo un misterio permanente para usted.

Hemos tratado de varios conceptos nuevos que usted no se lo enseñarán en ninguna universidad o seminario. Descubrir el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo fue una maravillosa experiencia para mí, y espero que haya aclarado algunas de sus propias preguntas, que de una manera u otra han acosado a toda la civilización por miles de años. Espero encontrar al Señor que fue invisible pero que ahora se ha revelado en Jesús. Quiero tocar sus manos y pies, y estar seguro al amar para siempre a la Persona debida.

Para resumir, Jesús es la deidad Espíritu Santo revestida de carne para hacerse visible. Continúa invisible en el creyente que ha recibido el don del Espíritu Santo. A muchos cristianos les gusta decir: “Deje que Cristo venga a su corazón.” Cuando los santos reciben el Espíritu de Jesús, reciben una nueva “identidad en Cristo” al aprender cómo rechazar el viejo espíritu de rebelión egoísta de la naturaleza carnal de Adán, en la que nacimos, y abrazar al Espíritu Santo de Dios para que nos haga adecuados para la dimensión jeh o nos conforme a la naturaleza de segundo Adán, semejantes a Cristo.

Este es la analogía del “viejo hombre” a diferencia del “nuevo hombre” que es familiar para la mayoría de creyentes, o el significado estructural de “Cristo en mí, la esperanza de gloria.”

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gálatas 2:20).

Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo (Efesios 4:17-32).

Cuando los santos reciben el Espíritu de Jesús, reciben una nueva “identidad en Cristo.” Aprender a rechazar al viejo espíritu de rebelión egoísta de la naturaleza carnal de Adán, en la que nacemos, y abrazar o conformarse al Espíritu Santo de Dios que los haga adecuados para la vida y cargos administrativos en la dimensión yod. Este proceso resultará en una serie de alternativas que transformarán el entendimiento de nuestra identidad o carácter personal como creyentes, y nos “vacunarán” contra toda especie de mal, a fin de estar preparados para la venidera resurrección yod, y nacer en el reino de Dios que dura para siempre.

Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano (1 Corintios 15:50-58).

Los seres humanos así reciben redención al intercambiar la fuerza de la vida mortal destinada al terminar (tau) por una fuerza de vida interna o porción de la vida del Espíritu Santo de Jesús (yod), que es la fuerza sustentadora de nuestra misma existencia. Es análoga a la fuerza Alef y Alfa (DiosPadre) incorporada en todo átomo para darle “Gestalt” o existencia de modo que tengamos un universo de dimensión dalet todavía funcionando cómo podemos verlos con nuestros ojos, y observar de otra manera mediante instrumentos que extiende nuestros sentidos naturales.

Desde el principio de Dios determinó que los mortales aprendan mediante el sufrimiento a fin de que lleguemos a quedar inmunes o seamos vacunados contra el mal. Por eso tenemos el ciclo de la mariposa con dos cumpleaños para nuestra etapa de desarrollo completo, a fin de corregir cualquier programa inherentemente errado, que expresa su presencia mediante conducta de pecado. Todos los que sirven al Señor deben aprender mediante pruebas y aflicción a llegar a quedar adecuados para la experiencia de la nueva vida en la dimensión yod, “porque el discípulo no es más que el maestro.”

“Si el mundo los odia a ustedes, sepan que a mí me odió primero. Si ustedes fueran del mundo, la gente del mundo los amaría, como ama a los suyos. Pero yo los escogí a ustedes entre los que son del mundo, y por eso el mundo los odia, porque ya no son del mundo. Acuérdense de esto que les dije: ‘Ningún servidor es más que su señor.’ Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán; y si han hecho caso de mi palabra, también harán caso de la de ustedes. Todo esto van a hacerles por mi causa, porque no conocen al que me envió (Juan 15:18-21, vp).

Como consecuencia de vivir en los últimos días de una civilización rebelde (edad zayin) aproximándose a su fin, todos los mortales deben aprender sus lecciones finales. La razón primordial para la gran tribulación es poner fin al dominio de Satanás y purgar el segundo cielo (parte de la dimensión jeh). Esta viene a continuación de la remoción de todo mal de la tierra, y la eliminación de toda influencia satánica en preparación para el venidero reino de Dios a la tierra durante el gobierno milenial global de Jesús desde Jerusalén. El plan de Dios para la humanidad, según se expresa en la Biblia, se puede resumir con las primeras dos palabras del Antiguo Testamento en Génesis, combinándolas con las últimas dos palabras del libro de Apocalipsis en la Biblia. Juntas, se pueden articular en una breve oración con sólo cuatro palabras dalet:

“Dios creó – los santos.”

Este fue y es el propósito de Dios para la humanidad, y llega a ser un micro huevo en miniatura, en la analogía del huevo ruso grande de juguete de la Biblia. Sólo Dios pudo haberlo escrito, y el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo llega a ser un instrumento para aclararlo para sus hijos. Este concepto estaba expresado en una diminuta iglesia que visité en nada región rural del bosque Redwood de California, y que dice: “Esta es mi Biblia, la palabra santa de Dios. Me dice de dónde vengo, adónde voy, y cómo llegar allá. Esta Biblia me dice cómo vivir como creyente, así que guardaré su palabra en mi corazón para no pecar contra Dios. Mi Biblia me dice que si recibo a Cristo como mi Salvador, paso de muerte a vida, así que gracias a Dios; nunca seré el mismo.”

Palabras Finales

De muchas maneras terminé mi libro al final del capítulo 10, pero quería abrir las puertas de su mente para que continúe pensando en el Creador que le ama. Con certeza nos esperan tiempos difíciles por delante. Le instó a tener cuidado para que no se halle tratando de luchar contra Dios. Si lo hace, tenga por seguro de que jamás ganará. Lea la Biblia. Pídale a Dios ayuda para entender el propósito de él en su vida, ¡y él le ayudará! No es difícil ser contado entre las ovejas que heredarán el reino de Dios:

 

Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios (Miqueas 6:8).

 

Espero que haya disfrutado la lectura de este libro, y quisiera oír de usted por email o mediante nuestro Foro de Lectores. Por favor recomiéndelo a sus amigos y familiares. Busque tesoros bíblicos como los que yo he tratado en mis libros, y que vale la pena compartir. Tal vez usted también escribirá un libro para decirnos lo que ha descubierto, o puede incluir aquellos que siguen nuestras pautas en www.apocalypse2008-2015.com .

Herbert R. Stollorz

 

Como editor e investigador contribuyente y co-autor de estos dos libros, yo también invito a que les hable a sus amigos y familiares sobre estos libros, así como a otros que Dios ponga en su camino. Por favor, indíqueles nuestro sitio web:

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Mediante la internet usted puede en forma privada y discreta hallar la información de Dios que necesita, y sin persecución. Sabemos que en algunas partes del mundo se amenaza de muerte a los que leen la Biblia. Oramos que Dios le proteja y le dé una porción de su herencia para vivir para siempre. Pídales a sus amigos que lo envíen a sus amigos y contactos en sus listas de email. Si estos libros salvan aunque sea una sola alma, usted recibirá una gran recompensa en el cielo (1 Corintios 3:6-9).

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Chapel of the Redwood Baptist Church, COMPTCHE, CALIFORNIA

 

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Enlaces del capítulo en: 
¿Se Acerca la Gran Tribulación?
5 - El Surgimiento de la Segunda Civilización 11 - Repaso y Continuación del Peregrinaje
12 - El Plan e Identidad de Dios en Jesús, el más Pequeño Micro-Huevo del Universo


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