¿Se Acerca la Gran Tribulación?

De Edén a la Nueva Jerusalén: El Plan de Dios para la Humanidad

Capítulo 10

El Reloj Mundial de Cuclillo
El Plan de Dios para el Universo y la Tierra


En donde explico una metáfora útil para unirlo todo, y pregunto:
“¿Tienen las sociedades primitivas más probabilidades
de sobrevivir a la Gran Tribulación
que las modernas que dependen tanto de la tecnología impulsada por electricidad?”

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Ahora nos acercamos al fin del libro No. 1. Hemos aprendido mucho. Especialmente espero que este libro haya sido útil para los que nunca antes han leído la Biblia.

Haga click aqui Tabla grande. Como mecánico de precisión en Alemania aprendí a hacer relojes y muchos otros instrumentos. Mientras realizamos nuestras actividades diarias con frecuencia miramos al reloj. Sabemos que el tiempo nos ayuda a orientarnos y a organizar nuestras vidas. Organizar en un reloj siete mil años de historia humana es una tarea formidable. No sólo que hay que considera toda una serie de edades y protagonistas primarios, sino que también hay que indicar varias dimensiones. Así, me apoyé en mi experiencia técnica para arreglar nuestra historia pasada y futura en un dibujo que yo llamo el Reloj Mundial de Cuclillo, con dos carillas y dos manecillas impulsadas por una serie de engranajes cronológicos.

Diseñé el reloj para mostrar la historia tanto de la humanidad como del ámbito demónico enfocado en Satanás. Cada uno tiene una manecilla que indica un punto en particular en el tiempo. Esto ayuda a mostrar los siete mil años de tiempo desde dos perspectivas. Cuando se superponen la lectura de la Biblia y este reloj de cuclillo, se vuelve mucho más interesante porque usted ve en dónde encajan los varios versículos bíblicos. El paso del tiempo y las fechas que marcamos allí son muy importantes en nuestras vidas. Por eso las personas de todo el mundo celebran días especiales como cumpleaños, aniversarios, y varios días festivos culturales. En algunas sociedades se marca el paso del tiempo a la eternidad que ocurre a la muerte de los seres queridos o respetados.

Dios ha preparado un calendario de la vía férrea para que conmemoremos de modo que la Biblia tenga sentido para nosotros. La gran tribulación es la décima tercera estación ferroviaria, y nos precipitamos hacia ella a velocidad vertiginosa, nos guste o no. Si usted quiere saber lo que sucederá, y cuándo, durante los siete años de la gran tribulación, entonces necesita leer el segundo libro, El Misterio del 17 de Tamuz. Como este libro, también está disponible para que lo lea en la internet o lo descargue gratuitamente.

La inminente gran tribulación puede ser aterradora, pero Jesús nos anima. Él dijo: “Yo estoy con ustedes hasta el fin de este mundo y para siempre.” La clave es poner nuestras vidas en las manos amorosas de nuestro Creador. Él es digno de confianza. Bajo su cuidado misericordioso cualquier cosa que nos suceda con certeza servirá a un propósito más allá de nuestro conocimiento inmediato. Tanto los buenos tiempos como las pruebas bendecirán a otros tanto como a nosotros mismos más allá de toda comprensión.

No debemos olvidar el cuadro grande de la vida. Tenemos dos cumpleaños. No podemos hacer nada al respecto del primero, pero en lo que tiene que ver con el segundo definitivamente tenemos una alternativa. Espero saludarlo personalmente cuando lleguemos al lado jeh. Allí exploraremos juntos el universo con nuestras nuevas y hermosas “alas de mariposa.” Pero hasta entonces, lea el segundo libro, pero póngase un cinturón de seguridad antes de empezar. Le prometo que será tan difícil como interesante. Yo no tenía ni idea cuando empecé este proyecto, pero Dios es mucho más grande que yo mismo o estos libros. Parece que siempre hay algo más.

Explicación General del Reloj Mundial de Cuclillo

En mis dos libros he usados varios modelos y conceptos. He tomado este enfoque para simplificar el mecanismo muy complejo de la revelación bíblica concerniente al plan de Dios para esta tierra y la humanidad. Uso la metáfora del Reloj Mundial de Cuclillo para relacionar la tierra al universo y para ilustrar los resultados de mi investigación.

Como la analogía basada en los huevos rusos anidados que he hallado en las jugueterías, el reloj tiene engranajes de tamaño variado que engranan simétricamente y se alinean unos con otros. Incluso dentro de huevo ruso más pequeño hallamos los conceptos de una vía férrea con dos rieles, las hebras de ADN de los genes, el código binario celestial de 7:5, el túnel en llamas, y un plan para los pasajeros de parte de la administración de la vía ferroviaria (algunos del Antiguo Testamento, otros del Nuevo Testamento), todos derivados del descubrimiento de la Piedra de Roseta). También aprendimos algo acerca de los festivales hebreos, especialmente el misterioso mes de tamuz, que señala al detalle las fechas de la gran tribulación.

Ahora llegamos al punto en donde si los eruditos cristianos y hebreos pudieran sincronizar sus relojes, podrían llegar a la misma fecha y al mismo lugar de nuestro destino profetizado. Veamos el Reloj Mundial de Cuclillo según se lo ve desde afuera de la realidad material de este mundo de tiempo en la dimensión dalet.

A Dios no lo afecta el tiempo que nosotros conocemos. Él ha existido desde la eternidad del pasado y continuará existiendo en la eternidad del futuro. Sin embargo, a los que vivimos en esta tierra nos afecta profundamente el tiempo. Es un marcador para que midamos la historia y el progreso de la civilización. Para la humanidad el pasado es final e incambiable. Nuestro futuro es desconocido, siendo que está velado a la percepción de nuestros cinco sentidos; y por consiguiente, predecir el futuro y prepararnos para él es vital para nuestra existencia. Invertimos mucho esfuerzo en educarnos y trabajamos duro para asegurar nuestro futuro. El reloj domina nuestras vidas, y nuestra queja más grande es que no nos alcanza el tiempo.

Diseñé lo que llamo el Reloj Mundial de Cuclillo para resumir este primer libro ¿Se Acerca la Gran Tribulación?, que pone las bases para los cálculos que he hecho en cuanto a los eventos que pronto tendrán lugar en el cielo y en la tierra desde nuestra perspectiva del espacio y tiempo. Los muchos ejemplos de profecía bíblica pasada que se han cumplido como historia deben inspirar confianza en que lo que se predice que va a suceder en el futuro en realidad va a tener lugar. Debe motivarnos a estar plenamente preparados para la próxima hora en el reloj de Dios.

Es posible que en este libro usted no encuentre todo concepto que presento aquí. Algo de esto se debe al hecho de que nunca acabaremos nuestra investigación. Es un trabajo en progreso perpetuo. A pesar de nuestros mejores esfuerzos por ser consistentes y al día, es probable que un número de palabras, números y conceptos se nos hayan escapado.

La gran tribulación es un libro en sí mismo. Debido a su papel esencial en el plan de Dios para la humanidad, hay muchas más superposiciones, explicaciones y enseñanzas bíblicas relativas, de las que podemos posiblemente incluir en estos dos libros. Por eso tenemos un sitio web.

El segundo libro, El Misterio del 17 de Tamuz, es muy diferente porque presenta los métodos de investigación detrás del sumario dado en este libro. Allí hablo con detalle considerable de eventos clave de la gran tribulación, incluyendo como los feché. Si todavía no ha comprado el segundo libro, pueden despertar su curiosidad visitando nuestro sitio en la internet en donde usted puede leerlo, así como también hallar respuestas a las preguntas que los lectores ya han hecho. También, el sitio web provee una máquina de investigación interna en donde usted puede fácilmente ubicar temas y conceptos que quiera revisar.

Las Manecillas del Reloj

Las manecillas del Reloj Mundial de Cuclillo señalan dos líneas de tiempo diferentes que se pueden ver simultáneamente. El horero dirige nuestra atención al tiempo señalado por Dios para el dominio de Satanás en la tierra según se lo ve desde la dimensión jeh. Empieza con la creación de Adán y Eva en el 4068 a.C., calculado según nuestro calendario presente. Termina en el año 3018 d.C., cuando Satanás sea arrojado al lago de fuego.

El minutero señala el paso del tiempo en la tierra según se lo ve desde nuestra perspectiva mortal (dalet). Empieza con la expulsión de Adán y Eva del huerto del Edén en 4004 a.C., calculado en años hebreos, y termina en el 3018 d.C. calculado según nuestro calendario presente. La décima edad (10 = yod) indica el tiempo cuando Dios y sus santos morarán en una tierra y un cielo creados de nuevo (jeh = “eternidad” o “el otro lado”).

El hebreo se escribe de derecha a izquierda, y no de izquierda a derecha como lo hacemos nosotros. De igual manera, las manecillas de este reloj se mueven al contrario de las manecillas de nuestros relojes. Las dos manecillas de mi diagrama señalan la edad de la gran tribulación (2008-2015), diciéndole al mundo cuándo va a aparecer el pajarito. En esa juntura el poder de Satanás quedará destruido, y el sistema del mundo terminará junto con él.

De cuando en cuando alguien en los medios de comunicación dice que el mundo se halla a pocos minutos antes de la medianoche, queriendo indicar destrucción total. Ya hay armas nucleares apuntadas contra los Estados Unidos, y las armas de destrucción masiva continúan esparciéndose incluso a países pequeños controlados por dictadores corruptos o facciones islámicas extremistas.

La profecía bíblica nos consuela asegurándonos que Dios tiene el control. La tierra no llegará a un fin total. Se recuperará de la vasta destrucción de la Gran Tribulación. Un residuo de seres humanos sobrevivirá para vivir en una nueva edad de bendiciones indecibles. A ellos se les unirán millones de seres humanos que serán resucitados a inmortalidad cuando Jesús vuelva. Jesucristo, que nació en humildad, regresará con esplendor cósmico. Descenderá del cielo en un caballo blanco para gobernar el mundo desde el cuarto templo restaurado en Jerusalén.

La Esfera del Reloj

La esfera del Reloj Mundial de Cuclillo tiene dos círculos que representan dos escalas, una dentro de la otra. El círculo exterior corresponde al sistema basado en siete (dalet), y el círculo interior representa el sistema basado en cinco (jeh). (Véase la explicación de la proporción 7:5 y mi descubrimiento de la Piedra de Roseta en el Capítulo 7 de El Misterio del 17 de Tamuz). Ambos círculos presentan un vistazo panorámico de la historia humana, pasada y futura.

El círculo interior, que marca el tiempo limitado del dominio de Satanás sobre la tierra, tiene cinco (5) números en su perímetro. El círculo exterior tiene siete (7) siete números en su perímetro. Representa la historia y profecía de la humanidad bajo la esclavitud engañosa de Satanás durante y la dimensión tiempo (dalet).

Juntos estos números (7 + 5) simbolizan doce (12) edades de juicio para el hombre y Satanás según lo profetiza la Biblia. La escala cronológica empieza en 4068 a.C. (a la izquierda en la escala del reloj) y termina en el 3018 d.C. (a la derecha de la escala).

Anteriormente en este libro mencioné la analogía de la vía férrea con dos rieles paralelos. Un riel representa el Antiguo Testamento, los oráculos de Dios dados a la humanidad por medio de Israel desde el principio del tiempo. El otro riel representa el Nuevo Testamento, que es la última revelación escrita de Dios para la humanidad, escrita por algunos de los principales discípulos a pocas décadas de la muerte y resurrección de Jesús. Combinados, revelan el propósito de Dios para este mundo.

En la analogía de los rieles de la vía férrea el tren representa a la raza humana, que se mueve sobre estos rieles por un total de siete mil años. El recorrido de la historia humana se ha visto interrumpido por eventos principales que yo llamo estaciones ferroviarias. Hay catorce (14) estaciones que se muestran en la Tabla de Siete Mil Años de Historia Humana

Doce (12) de estas estaciones son juicios principales que ya han tenido lugar. En cada estación de juicio Dios verifica el sistema y hace las correcciones necesarias, a fin de que la humanidad pueda continuar hasta el mismo fin. También han habido muchas correcciones o juicios pequeños. Siempre que la civilización se ha descarrilado Dios visitó a un pueblo o grupo de naciones con lecciones dolorosas (juicios) para llamarnos la atención y mantener su plan en el carril de modo que al fin el mayor número posible de personas pueda pasar una eternidad bendita con él. Tristemente a veces estas correcciones serias llegaron en formas de guerra (zayin, que quiere decir “espada” o “guerra”) o incluso la destrucción total de una cultura.

Hacia el fin de la vía férrea llegamos a la estación #13, que es un túnel en llamas que simboliza la gran tribulación, y que todos debemos atravesar para llegar las bendiciones de la nueva edad divina que vendrá. Este túnel es el treceavo juicio. Se ubica en la esfera del reloj en donde el horero y el minutero se unen. El número trece (13) quiere decir “rebelión y depravación.” Todo mundo debe pasar por ese túnel en el momento señalado.

Edades Cronológicas en la Esfera

Procurando expresar las historias paralelas de la humanidad y de Satanás desde el punto de vista de la eternidad he usado el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo para identificar las edades históricas. He incorporado las edades históricas en la esfera del reloj. Los cinco números grandes (6–10) representan las edades espirituales (vau, zayin, jet, tet, yod) de la historia de la humanidad sobre la tierra. Dios ha interrumpido estas edades de tiempo en tiempo para permitir una corrección en esa dimensión de acuerdo a su plan eterno.

Un reloj regular tiene doce números en su escala, representando las horas del día. El Reloj Mundial de Cuclillo tiene sólo cinco números porque los números de las horas (convertidos de las letras hebreas) en la mayoría de los casos expresan miles de años, así que sólo cinco números son importantes para nosotros. Los números restantes son invisibles para los seres humanos. No sabemos nada de esas edades de la eternidad, y la Biblia no menciona nada de ellas. La Biblia contiene algunos indicios de algunas cosas en el futuro distante, pero no es necesario especular en cuanto a las cosas cuando Dios guarda silencio:

Antes bien, como está escrito:
Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
Ni han subido en corazón de hombre,
Son las que Dios ha preparado para los que le aman
(1 Corintios 2:9).

Nuestra imaginación puede desenfrenarse cuando contemplamos el futuro. ¡Simplemente lea algunos de los libros de ciencia ficción o vea algunas de las películas que se han producido! Pero Dios nos dice que su futura nueva tierra será maravillosa más allá de la imaginación del hombre. Ahora revisaré el significado de estas edades espirituales conforme aparecen en la esfera del reloj.

La Sexta Edad (6 = Vau)

El día hebreo empieza con la “sexta hora,” al anochecer. De forma similar el plan de Dios para la tierra empieza con la sexta edad (6 = vau, que quiere decir “conectar”). La eternidad del pasado se conecta con la dimensión tiempo en que ahora vivimos (4 = dalet, “este mundo en este tiempo”). Esto se indica en el extremo izquierdo de nuestro reloj.

No sabemos la fecha en que empezó el universo. La Biblia guarda silencio en cuanto a cuándo Satanás inició su rebelión, cuándo fue privado de su posición exaltada, y cuándo Dios empezó el plan para la reconciliación de su universo. Por consiguiente, no es posible determinar la fecha de inicio de la sexta edad.

La Biblia sí nos dice que antes de la creación de las personas Satanás empezó una rebelión en el cielo. En ese tiempo Dios instituyó un plan para corregir lo que anduvo mal en su universo. Fue necesario sacar de sus trabajos a Satanás y sus cómplices. Para llenar esas posiciones vacantes Dios iba a crear nuevos seres: los seres humanos. Dios confinaría a la gente a un lugar: la tierra, pero le permitiría a Satanás infectar con el mal a la gente a fin de crear un carácter justo incorruptible en los seres espirituales que poseen libertad de voluntad; la capacidad del libre albedrío.

Hallamos este principio obrando en el mundo natural. Nuestros cuerpos de carne tienen un sistema integral inmunológico. Cuando las bacterias, toxinas, parásitos y virus tratan de invadir nuestros cuerpos, el sistema inmunológico los identifica, los reconoce, contraataca. Gradualmente construye inmunidad contra estos organismos extraños.

Este es un paralelo perfecto del campo espiritual. La humanidad debe estar expuesta al mal durante la edad del dominio de Satanás porque Dios va a necesitar personas para salvaguardar el nuevo cielo y la nueva tierra futuros. Dios promoverá a los que le obedecen en la tierra a los cargos más altos en el cielo.

Hombres y mujeres redimidos, que han estado expuestos al mal y que han aprendido a detestarlo, harán todo lo que les sea posible para prevenir otra rebelión contra Dios. De esta manera Dios habrá asegurado que nunca más se le deshonrará en la eternidad. El puro amor por el Señor gobernará el universo. Y de este nuevo medio ambiente Dios construirá un universo incluso mayor.

Para empezar la implementación de este plan grandioso Dios creó el mundo con sus mares y tierra lleno de animales. Dentro de él también creó a un hombre y a una mujer, Adán y Eva (en 4018 a.C., ó 4068 según nuestro calendario):

Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto (Génesis 1:31).

Después de eso Dios dejó de crear por un tiempo. La Biblia dice:

Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo (Génesis 2:2).

Dios visitaba el huerto todos los días para educar al hombre que creó. Quisiera haber estado allí.

Desde el 4068 a.C. al 4004 a.C. Adán y Eva vivieron en el huerto del Edén. El mundo físico (la dimensión dalet basada en siete), que estaba sujeta a la procreación y a la muerte, existía junto a la dimensión jeh basada en cinco, representada como el huerto del Edén. Después de que Adán y Eva fueron expulsados de huerto, la dimensión basada en cinco se hizo invisible y el huerto del Edén desapareció de la tierra. Pero la dimensión jeh volverá a aparecer cuando la ciudad de Dios, la Jerusalén celestial, sea suspendida como un satélite por mil años, desde el 2018 al 3018 d.C.

Como resultado del pecado de Adán y Eva la sexta edad (6 = vau, que quiere decir “conectar”) se terminó. Una nueva edad, la séptima (7 = zayin, que quiere decir “espada o contienda”), empezó para las personas y también para Satanás. Zayin corresponde al mundo caído, nuestro mundo físico, que la Biblia llama “carne,” en contraste con el componente espiritual de la humanidad mortal.

Para entender mejor el diseño de este reloj le recomiendo que lea respecto al descubrimiento arqueológico realizado en el 2002 de un disco de bronce bañado en oro, hallado cerca de Erfurt, Alemania. Se llama “Die Himmelsscheibe.” Puede hallar otros artículos al respecto en línea en Españiol.

La Séptima Edad (7 = Zayin)

El círculo exterior del reloj se extiende por seis mil años, desde el 4004 a.C. al 2008 d.C., que es el tiempo que se ha concedido para que la humanidad esté sujeta al dominio de Satanás. El número siete (zayin, “espada o contienda”) indica que Dios todavía está a cargo de su creación, incluso durante esta edad de contienda y guerra.

Dios ha intervenido estrechamente en el mundo en todo este período. Ha intervenido en los asuntos de los humanos muchas veces. La Biblia habla del mundo de Noé (Génesis 6), Sodoma y Gomorra (Génesis 19), y otras naciones antiguas tales como los cananeos (Números 13). Otras civilizaciones que aparecieron más tarde, o en lugares distantes al Cercano Oriente, como los aztecas, también fueron destruidas para contener la expansión del mal.

Satanás ha estado muy activo durante los seis mil años de su dominio sobre la tierra. Ha ejercido su influencia sobre el mundo principalmente obrando por medio de personas, especialmente de sus dirigentes. Ha hecho todo lo posible por sabotear las leyes de Dios y distorsionar el desarrollo de la civilización humana y los asuntos de la humanidad. El mundo nunca ha conocido una civilización verdaderamente santa.

Hace muchos siglos Daniel escribió que cuatro sistemas mundiales existirían durante el curso de la historia humana (Daniel 2). El último de estos reinos ya ha empezado a formarse. En su clímax negará la misma existencia de Dios, y a propósito se opondrá a su derecho a reinar; sin embargo, Dios les ha dado a sus hijos el don perfecto del Espíritu Santo para ayudarnos a vencer en estos días difíciles. Por medio de su Espíritu tanto el Hijo como el Padre moran en nosotros, sin jamás abandonarnos a pesar de las pruebas que enfrentamos al vivir en esta edad de pecado (Juan 14:16-31).

La Octava Edad (8 = Jet)

La octava edad cubre los siete años de apocalipsis o gran tribulación (2008-2015). El número ocho (8) corresponde a jet, que quiere decir “cercado,” o “un nuevo comienzo.” Durante esta breve pero extremadamente importante edad será derrocado el dominio de Satanás sobre la humanidad.

La primera definición de jet, “cercado,” se aplica al minutero del Reloj Mundial de Cuclillo, que significa el punto de vista humano. Durante la gran tribulación el sistema del mundo será juzgado, y la civilización que nosotros conocemos llegará a su fin. El otro significado de jet, “un nuevo comienzo,” apunta al horero del reloj, que se refiere a los eventos desde la perspectiva de Dios.

Satanás será arrojado del cielo, y después de tres años en la tierra será encadenado en el abismo. Se proclamará en el cielo que el reino de Dios ha empezado, lo que significa un nuevo comienzo (jet). Como he descrito anteriormente, nace un nuevo niño: “el reino de Dios,” mientras el dominio de Satanás es quemado como se solía hacer con la placenta que se descarta cuando el niño nace.

La Novena Edad (9 = Tet)

A la octava edad le seguirá de inmediato la novena (9 = tet, que quiere decir “nueva vida” o “una nueva civilización”). Un nuevo gobierno mundial será establecido en la tierra y también en el cielo. Este sistema demostrará a todos los ángeles y a la humanidad que las leyes de Dios funcionan.

El reinado de Dios sobre los habitantes mortales de la tierra durará mil años (2018-3018 d.C.). Al fin de la novena edad Satanás será suelto de su prisión para probar una vez más a la raza humana, aunque por breve tiempo. Él separará a los seres humanos que han vivido bajo un ambiente ideal y sin embargo no quisieron someterse a la voluntad de Dios. En este proceso de selección Satanás tentará a todas las naciones de nuevo. Siendo el que invitó el engaño, tendrá mucho éxito. Algunos no habrán aprendido a resistir al mal, y escogerán rebelarse contra Dios tal como lo hicieron en civilizaciones humanas anteriores.

Dios pondrá terminó a la influencia maléfica de Satanás sobre la raza humana arrojándolo permanentemente al lago de fuego. Luego viene el juicio final ante el gran trono blanco, en donde se resolverán todos los asuntos restantes entre Dios y el hombre (Apocalipsis 20:7-15). Con este juicio final Dios pondrá fin a la dimensión tiempo mientras hace la transición a la eternidad de un universo nuevo y puro que creará para la próxima edad.

La Décima Edad (10 = Yod)

La décima edad (10 = yod, que quiere decir “mano” o “un nivel más alto de actividad”) apunta al lugar en el plan de Dios cuando él y sus santos moren juntos en la tierra y el cielo recientemente creados:

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más (Apocalipsis 21:1).

La palabra “mar” aquí no se refiere a un cuerpo de agua. La última parte de este versículo indica que ya no habrá una dimensión tiempo porque la eternidad ha empezado de nuevo (40 = mem, que quiere decir “como agua en una expansión indefinida,” o dalet, “en este mundo, en este tiempo con propósito”). Dios asumirá de nuevo su papel activo en la creación, y esta vez nosotros seremos espectadores de su grandeza. No necesitaremos películas ni televisión para entretenernos, porque estaremos contemplando el poder divino mientras el Señor crea nuevas galaxias y nuevos mundos. Esta nueva dimensión no estará sujeta a nuestras leyes físicas tales como tiempo, energía (la primera ley de termodinámica), y entropía (la segunda ley de termodinámica).

A todos los seres humanos que habrán sido transformados a imagen de Jesucristo en forma personal y singular se les ofrecerá cargos en la dimensión celestial, que quedarán vacantes después de que Satanás y sus ángeles caídos hayan sido eliminados. Se cerrarán los libros de historia que relatan el sufrimiento humano, su dolor, desdicha, enfermedad y muerte. Dios arrojará a la muerte y al Hades al lago de fuego. Las cosas pasadas quedarán en el olvido, excepto por nuestro recientemente adquirido sistema inmunológico contra el mal, a fin de guardar a la nueva creación contra los “gérmenes” indeseables del mal. Finalmente experimentaremos el cumplimiento del plan de Dios para la raza humana.

Esta edad continuará para siempre, sin estar más bajo la influencia del mal, sino más bien bañada de la gracia y amor de Dios. La vieja y gastada tierra será destruida, junto con todas las formas de vida en ella. Habrá una nueva tierra que continuará en otra dimensión. Este universo tendrá nuevas formas nuevas de vida que no estarán sujetas al decaimiento y muerte. El plan de Dios quedará finalizado.

El Círculo Interior: Escala de los Juicios de Satanás

El círculo más pequeño en la escala del Reloj Mundial de Cuclillo representa la actividad de Satanás según se la ve desde la perspectiva celestial, desde 4068 a.C. al 3018 d.C. Tiene cinco (jeh = “el otro lado”) números en su borde, que representan cinco intervenciones principales de Dios que restringen la rebelión continua de Satanás a los límites permitidos por el plan de Dios para la humanidad. Satanás quiere destruirlo todo, pero el plan del Creador provee el desarrollo del libre albedrío del carácter justo frente a muchas tentaciones, incluyendo los deseos de la carne, codicia, abuso del poder y otros males.

Satanás está obligado a compartir la dimensión dalet con los seres humanos porque Dios es más fuerte y más poderoso que el rebelde creado. Satanás puede “crear” sólo por destrucción, por la disipación y regresión de la energía, porque está desprovisto de todo y no es fuente de nada. Así, sólo puede controlar el destino de una persona y prevenir su salvación al sujetar nuestras vidas a las mentiras, opresión, engaño o el fomento de la rebelión y confianza en nosotros mismos aparte de Dios. Su poder reside en la muerte y el temor porque todos los temores se arraigan en el temor a la muerte (Hebreos 2:14-16). Los Capítulos 2 y 3 describen a Satanás con más detalle.

Satanás se opone a la vida y a la fe, pero la apariencia de sus caminos parece otra cosa a la naturaleza humana. Siendo anteriormente ángel de luz, Satanás a menudo seduce con lo que parece ser “bendiciones” de sanidad, espiritualidad, poder, satisfacción sensual, riqueza e iluminación, desde la perspectiva de la sabiduría de esta edad material; pero éstas son trampas que aprisionan a la carne para la destrucción del espíritu. El enemigo no se detendrá en sus esfuerzos por destruir a tantas personas como pueda, pero no puede ganar a fin de cuentas. Dios le permitirá hacer de las suyas dentro de los límites de las edades de zayin y jet de 6 mil años (de 4004 a.C. a 2015 d.C.). Satanás no siempre tiene éxito al batallar contra las personas a quienes se llama santos, que están bajo la protección de Dios para realizar el plan divino.

Primer Juicio de Satanás, Edad Vau (antes del 4068 a.C.)

La primera corrección ocurrió cuando Satanás fue despedido de su trabajo como arcángel en el tercer cielo del trono de Dios. Como ángel, Satanás y los otros ángeles caídos o demonios siguen en lo que la Biblia se refiere como segundo cielo de la dimensión jeh. Funcionan en un nivel de energía más alto que la dimensión dalet. Desde una perspectiva terrenal de tiempo y materia Satanás y sus aliados retienen su naturaleza extraordinaria de modo que a los seres humanos les parecen ser dioses sobrenaturales.

La Biblia le llama el dios de este mundo, sin embargo su poder y autoridad sobre la tierra deben ajustarse a las leyes y voluntad de Dios. Por consiguiente, Satanás no es todopoderoso, pero sí es hábil en extremo para hallar maneras de modo de pasar por alto el poder existente. Los seres humanos están en la mitad, ni muy educados, ni muy poderosos o brillantes. Los seres humanos están expuestos a los principios y atracción del bien y del mal al luchar por sobrevivir en un mundo competitivo que por lo general nos mantiene demasiado ocupados como para atender nuestra comisión divina espiritual, que es obrar nuestra salvación en medio de la controversia.

El primer evento (que se muestra a la izquierda del reloj mundial) pertenece a la sexta edad (vau), que ocurrió antes de que la historia de la raza humana empezara en 4068 a.C. Poco después, alrededor del 4004 a.C. Satanás interfirió con el plan de Dios. Vino a Eva disfrazado como una hermosa serpiente que andaba derecha, y Eva creyó su mortífera mezcla de verdad y mentira. El engaño de Satanás llevó a Eva y Adán a pecar comiendo del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, contrario al mandamiento de Dios.

Esa pésima decisión puso a toda la humanidad bajo el control de Satanás transformando las inclinaciones humanas naturales de una disposición justa y centrada en lo divino, a una disposición caída y egocéntrica. La naturaleza humana es impulsada por la auto preservación en reacción a la sentencia de muerte recibida por este pecado original. Ese primer pecado privó a toda persona de la comunión íntima con Dios y de la energía que sustentaba la vida y que procede de la dimensión jeh de la eternidad.

Después el pecado original también resultó en que Adán y Eva fueron expulsados del huerto del Edén, que era una isla de la dimensión jeh como lo explicamos en el Capítulo 4. La misericordia de Dios por nosotros les impidió que coman del árbol de la vida. Si lo hubieran comido, pienso que las personas habrían sido como Satanás que está condenado sin ninguna esperanza de redención o transformación. Si la condición de pecado de una persona no es redimible, entonces esa persona tendría que vivir eternamente separada del dominio de Dios, y en un vacío de tinieblas y sin propósito.

Debido a que Dios ama a los hijos e hijas mortales que ha creado, tenemos oportunidad de escapar a los lazos mortales de la dimensión dalet de tiempo y espacio, y entrar en la dimensión jeh de la vida eterna en Jesús (Colosenses 1:13-23). Por fe debemos dejar de huirle a la muerte para abrazarla en un arrepentimiento que nos consagra a seguir a Dios. Al decir que lo lamentamos y que le pedimos ayuda, Dios nos perdona y envía a su Espíritu para que more en nosotros. Esto nos restaura al camino hacia la plena comunión que disfrutaban Adán y Eva con su Creador.

Esta gracia de Dios en el Mesías es una de las verdades más grandes de la Biblia. Debido a que somos hijos de Adán y Eva nunca hemos visto a Dios. No hemos hablado con Él ni personal ni físicamente, ni hemos estado en el paraíso. Más bien, debemos creer en Dios sin verle. Eso es lo que se llama fe. Sin que importe todo lo que Satanás haya hecho y logrado, la promesa de Dios todavía existe para que toda persona se apropie de ella por fe a pesar de lo que nosotros u otros hayan hecho en el pasado. Incluso después de miles de años de mal, sufrimiento y confusión espiritual, el plan de Dios para la humanidad continúa como una puerta abierta frente a los engaños y destrucción satánicos.

Desde la violación de mandamiento de Dios todas las personas deben vivir bajo el dominio de Satanás, que llegó hace el dios de esta edad de zayin y jet. Cuando Adán con su pecado abdicó su derecho a gobernar la tierra, quedó como obrero de la necesidad mortal. Debido a que Adán siguió la dirección de Satanás, dejó de ser rey que ejercía dominio sobre la tierra, y se convirtió en esclavo de sus apetitos.

Dios prometió una simiente futura de Eva que aplastaría la cabeza de Satanás. Satanás no sabía cuando aparecería esa simiente en la historia, así que constantemente fraguó artimañas para evitarlo. Cuando Eva dio a luz a Caín, su primer hijo, pensó que él sería el redentor prometido; pero pronto fue obvio que Caín no era hijo obediente y no reuniría los requisitos. Su siguiente hijo, Abel, era un muchacho bueno, y Dios lo favoreció. Eso despertó celos en Caín, y Satanás intervino para usar a Caín para destruir Abel, que podría haber sido el redentor prometido.

Tal vez Satanás creyó que había detenido a Dios con la muerte de Abel. Esto tal vez explique parcialmente por qué la civilización anterior al diluvio se degeneró tan rápidamente: Satanás soltó todas sus estrategias destructivas con la confianza equivocada que obtuvo por esas victorias tempranas. Ni siquiera sospechó que Dios usaría su conducta perversa rebelde para infectar a propósito a toda la humanidad por seis mil años después del Edén. Lo que Dios desea es miles de millones de hijos espiritualmente puros, así que Él debe probarnos a cada uno de nosotros por la experiencia del mal, de modo que podamos reconocerlo inmediato y rechazarlo profundamente. Sin este proceso de inmunización no podemos ser promovidos a la dimensión jeh y vivir para siempre.

El papel de Satanás en la caída de la humanidad mostró su total desprecio por la creación divina. El permiso que Satanás tiene para gobernar sobre las naciones llegará a su clímax y a su fin durante la gran tribulación. La alusión a la “simiente” victoriosa profetizada Adán y Eva simbólicamente avanzará al Anticristo.

Durante la gran tribulación Satanás recibirá su más grandes derrota militar a manos de su contemporáneo el arcángel Miguel, que viene contra los rebeldes en el nombre de Jesús o Yeshúa. Después de la batalla del Armagedón, que será su más grande derrota en la dimensión dalet, Satanás será encadenado y puesto en una oscura prisión para que ya no tiente más a las naciones ni a los individuos. El plan de Dios para la humanidad pasa a una nueva edad, la edad tet, en la que las personas lucharán sólo con sus deseos egoístas naturales y carnales.

En la edad tet los seres humanos no podrán excusar sus pecados acusando a males externos aparte de la decisión personal. Algunas excusas sociales, tales como el haber nacido en una cultura corrupta, o estar confundido por tantas religiones, simplemente no existirán, porque el reino de Dios será evidente y visible entonces, así como también los santos justos. No habrá ningún dios o religión en competencia. Esos santos de antes y que viven ahora, que vencen en esta edad mala y a nuestro enemigo por la sangre del Mesías y por fe, habrán sido resucitados en cuerpos eternos de gloria y poder. Gobernarán bajo el Rey de reyes como reyes y sacerdotes en un reino de servicio a los ciudadanos mortales de la nueva edad, que crecerán espiritualmente mediante la interacción diaria con el Dios de amor.

Segundo Juicio de Satanás, Edad Zayin, 2288 a.C.

El segundo juicio ocurre 1715 años después del primero, al tiempo del diluvio en 2288 a.C. Desde la perspectiva de Satanás fue un día de juicio, en grande. Durante la primera civilización humana Satanás se las había arreglado para persuadir a muchos de sus ángeles a unírsele en un intento perverso de sabotear por completo la creación divina. La Biblia registra la interferencia directa de ángeles con la genética humana.

En la tenue niebla del principio de la edad vau Satanás observó a Dios crear el planeta en que vivimos. Observó como la vida fue hecha de miles de millones de genes, que son como los ladrillos que se usan para construir una casa. Cada uno de estos “ladrillos” tiene un código de inteligencia integral. Todo organismo biológico está construido de genes, que llegan a ser células vivas cuando reciben el poder de la energía del aliento invisible de Dios. Estos genes operan tanto individual como colectivamente de acuerdo a las funciones diseñadas y necesarias para propagar la vida y mantenerla dentro del medio ambiente de la creación original. Vivimos en una tierra viva que no es simplemente una roca al azar desprovista de todo diseño e inteligencia que supuestamente evolucionó de la nada del espacio, como Satanás ha pretendido hacernos creer con su mentira llamada evolución.

A través de las edades Satanás ha tramado contra Dios, y una estrategia que ha utilizado consistentemente es destruir el medio ambiente físico a fin de hacerlo inhóspito para la vida justa, o cualquier vida en general. Ha usado el amplio conocimiento que aprendió al observar a Dios crear al mundo para influir a muchos ángeles de la dimensión celestial jeh para que se unan a su artero plan de apoderarse del gobierno y el trono de Dios. Satanás trata de derrotar a Dios al destruir el orden establecido del universo y de toda la vida mortal en este planeta tierra en particular.

Desde que Dios le dijo a Satanás que una “simiente” de Eva lo reemplazaría, Satanás de inmediato se propuso corromper a la simiente humana. Presentó ángeles de la dimensión jeh a las hijas de Adán y Eva. Mediante alguna clase de sexualidad perversa, los ángeles realizaron manipulación reproductiva de los genes humanos naturales para producir descendencia de gigantes. Estos seres sobrehumanos parece que nacieron (¿tal vez clonados?) sin conciencia, siendo total y completamente malos.

En los “días de Noé,” o sea en los días antes del diluvio, la situación en la tierra era literalmente un infierno. Todo el orden santo y leyes civilizadas establecidas durante la vida de Adán se desbarataron. Las calles estaban llenas de violencia y terrorismo, tal como lo que conocemos tan familiarmente hoy, sólo peor.

Enoc nació en la séptima generación desde Adán. Pertenecía a la parte santa de esa civilización. Enoc y los pocos como él vivieron como sal santa en una generación perversa. Fue un papel similar al que experimentan hoy los pocos creyentes y judíos que en realidad creen en la Biblia y tratan de ponerla en práctica. Antes del diluvio la “Biblia” era una colección de los oráculos de Dios que relataba la experiencia de Adán con Dios, y la historia de sus primeros descendientes conforme fueron apareciendo. Relataba la historia de las experiencias del huerto y el principio del peregrinaje humano por la edad zayin de conflicto. Estaba escrita en el idioma hebreo original que toda persona hablaba antes del diluvio. No habría confusión de lenguas sino hasta la torre de Babel algunos años después.

Enoc profetizó que Dios vendría con un ejército santo de millares y millares de ángeles para juzgar la tierra y poner fin al mal. Nosotros sabemos que lo que Enoc predijo tendrá lugar en nuestros días y no en el suyo. Cuando Dios decidió actuar e intervenir en los asuntos de la primera civilización, lo hizo para salvar su creación. Escogió destruir la tierra entera con un diluvio universal porque la mayoría de personas y animales habían quedado corruptos en esa manipulación genética. No se había requerido gran cosa aparte de un par de generaciones para mezclar y combinar genes hasta que casi todo quedó contaminado. Esta condición me recuerda de la prisa desenfrenada de hoy para producir organismos genéticamente modificados y ponerlos en circulación en nuestro medio ambiente moderno, que ya está en tensión debido a nuestro abuso codiciosos de nuestros recursos naturales.

Dios estaba planeando con 120 años de anticipación cuando le dio a Noé la orden de construir una especie de submarino que pudiera alojar suficientes personas y animales genéticamente sanos para atravesar el diluvio a fin de restaurar su creación. Dios sabía de antemano cuándo llegaría el momento apropiado. El arca tenía un diseño desusado, apropiado sólo para un diluvio masivo con gigantescas marejadas tipo tsunami. El diseño le fue dado a Noé desde el cielo, y él la construyó a miles de kilómetros del océano. Así, la misma construcción del arca llegó a ser por 120 años un testimonio vivo y advertencia de que Dios pondría fin a esa civilización. Por este medio Él preservaría a alguna “simiente” humana no contaminada de modo que el Redentor prometido, el segundo Adán, pudiera llegar en el momento apropiado para salvar a toda la humanidad y reestablecer igualmente la vida animal.

Muchos animales habían quedado cambiados genéticamente como resultado de los esfuerzos demónicos de “crear” alterando los bloques de edificación de la vida. La arqueología provee numerosos testigos de sus esfuerzos perversos, como se halla en el arte y ruinas arquitectónicas de muchas civilizaciones antiguas. Desde estatuas de piedra a pinturas murales, las culturas antiguas muestran seres fantásticos compuestos de partes corporales de peces, toros, caballos, águilas y leones. Los antiguos tenían mitos de sirenas, minotauros, centauros, grifos y esfinges, entre otros. Algunas de estas imágenes pueden ser visiones de ángeles caídos o incluso justos, pero pienso firmemente que también cuentan la historia de la manipulación genética antigua (lea en Ezequiel 1 una descripción de los ángeles).

Estas criaturas extrañas no son invención de mi imaginación, sino evidencia científica de culturas antiguas. Estas antiguas obras de arte reflejan una realidad científica que se puede duplicar de nuevo en nuestros laboratorios hoy. Los medios de comunicación ya no muestran estas aberraciones genéticas secretas porque producen temor y repudio en el ojo público, de modo que están prohibidas en los Estados Unidos. Pero eso no quiere decir que este tipo de investigación distorsionada haya cesado; especialmente en laboratorios extranjeros.

En mi vida he visto fotografías de ovejas de dos cabezas, por ejemplo. Hace como 15 años vi una con una cabeza adicional colocada en la grupa de la oveja, en donde debería estar la cola. Por televisión he visto niños nacidos sin brazos o piernas. El congreso de los Estados Unidos ha debatido si se pudieran cosechar órganos y apéndices humanos manipulados genéticamente en los laboratorios transgénicos “farm,” en donde se haría crecer al feto hasta cierta etapa de desarrollo, y después se lo “desensamblaría” para proveer partes corporales internas a pacientes que necesitan trasplantes.

La pregunta básica: “¿Se considerarían humanos a estos fetos bajo la presente ley?” se debate incluso mientras la ciencia continúa con sus experimentos amorales. Los principios de este negocio de órganos de bioingeniería para transplantes se han comparado y contrastado con el estatus del feto de acuerdo a las leyes del aborto. De acuerdo a estas leyes del aborto al feto desarrollado o no desarrollado por completo no se lo considera un ser humano; por consiguiente no tiene la protección de la ley o derecho a la vida.

No vivimos en los días de Noé, pero espero que usted capte el cuadro. Muchos de los mitos antiguos griegos, romanos o alemanes cuentan historias de seres sobrenaturales semihumanos. Los adoraban como dioses, lo que implica que pertenecían a un nivel más alto que los seres mortales. Estos dioses o semidioses se enzarzaban en constante luchas y guerras unos con otros. Esto es típico de la vida bajo el dominio de Satanás.

No estamos muy lejos de que nos superen nuestras propias creaciones. El clásico cuento de Frankenstein nos advierte que nuestras creaciones desbocadas se convertirán en algo más grande que nosotros, sus científicos “creadores.” No he visto las últimas películas de Hollywood para hacer estos comentarios; más bien mis observaciones vienen de revistas científicas que leo para mantenerme al día respecto a lo que está sucediendo en las disciplinas biológicas de experimentación y descubrimiento.

Cuando Noé terminó el arca, Dios trajo animales que todavía estaban sanos genéticamente de acuerdo a las leyes establecidas en la creación original. Estos animales vinieron al arca en parejas, macho y hembra. Dios cerró la puerta de este barco diseñado especialmente y los llevó hasta otro periodo de tiempo para preservar la vida original y empezar la segunda civilización.

Si Dios no hubiera hecho esto, Satanás podría haber dicho: “¡Yo gané! ¡Soy más poderoso que Dios! ¡Ni siquiera puede proteger su propia creación!” De esta manera y muchas otras se habría burlado de Dios riéndose hasta el mismo infierno.

¿Ignoraba Dios esta actividad prohibida? ¿Se sorprendió Él por lo rápido que el hombre se unió a esa rebelión? En efecto leemos que Dios se arrepintió de haber hecho al hombre con la capacidad para tanta violencia y conocimiento destructivo. Tal como hoy, si Dios hubiera dejado a la humanidad sola entonces, se habrían destruido a sí mismos y a la creación al mismo tiempo. Después del diluvio Dios confundió el lenguaje de los descendientes que sobrevivieron a fin de atajar su desarrollo tecnológico. Su plan funcionó porque le llevó al ser humano más de mil años simplemente volver a descubrir cómo fabricar hierro, proceso que Adán ya conocía.

Pero veamos al diluvio desde la perspectiva de Satanás. Piénselo. Satanás tuvo que presenciar como todos sus planes se desbarataban. Toda su civilización quedó destruida por completo, así como también sus ejércitos de gigantes y demonios. Los peores ángeles caídos fueron arrestados y encadenados en el abismo, para que nunca más vuelvan a deambular libremente por la tierra (lea en 2 Pedro 2 una buena explicación de esto). Así que después del diluvio Satanás tuvo que empezar de nuevo, también. Tuvo que fraguar nuevas estrategias para desafiar a Dios y trastornar el plan divino para la humanidad. Hemos aprendido un poco de historia en cuanto a Satanás en este libro, así como también lo que le espera a él por delante.

Nuestra civilización presente no ha aprendido estas lecciones importantes de la antigüedad. Por eso todos nosotros debemos atravesar la largamente profetizada gran tribulación. Como en los días de Noé, los científicos de hoy de nuevo han aprendido cómo modificar genéticamente la creación divina. Nuestra sociedad moderna está trastornando toda planta y animal conocido que ofrece una posibilidad de ganar dinero. El fin será la destrucción global por nuestra propia mano, si Dios no interviene para detener los planes de Satanás de aniquilar a la humanidad. Esta segunda vez habrá mil años de cárcel para Satanás y nuestra atesorada pero corrupta civilización humana será totalmente destruida de nuevo.

Mediante la acelerada adquisición exponencial de conocimiento, el hombre moderno hay empezado a usar sus poderes semejantes a los de la divinidad para crear sus propias biomonstruosidades aventuradas de un ecosistema desbocado y que se dirige a su destrucción. Parece que no se puede esconder nada de la imaginación humana. La ciencia moderna provee los poderes que buscaban los magos antiguos y el mismo Satanás: el poder sobre la vida y la muerte sin depender de Dios y su ley de amor.

Este poder recientemente hallado nos ha cegado para que no veamos que estamos destruyendo nuestra propia casa. Es como cortar la rama en que estamos sentados. Así es como Satanás piensa. Los ángeles se corrompieron y se rebelaron contra el orden del gobierno de Dios. Dejaron la dimensión jeh para poseer cuerpos humanos. Para ellos la posesión es la imitación demónica de una resurrección. Es algo que puede tener lugar sólo en la dimensión dalet debido a la segunda ley que termodinámica, entropía, que básicamente indica que la conversión de la energía puede ir solo de un nivel mayor a menor, y nunca en sentido opuesto.

También, como en los días de Noé, Dios le ha dado a nuestra sociedad moderna un tiempo de advertencia y gracia para que los seres humanos se arrepientan. Los científicos generalmente no saben esto porque rehúsan leer la Biblia. A mi juicio que la Biblia también nos da una ventana definitiva de tiempo desde el 2008 al 2015 para la gran tribulación. Esta ocasión no hay barco que construir, de modo que no tenemos 120 años de espera. Lamento si estas noticias lo incomodan, pero ésos parecen ser los hechos.

Esta vez Dios utilizará fuego para destruir a nuestra civilización rebelde y autosuficiente. Ese fuego purificará su creación de todo animal y vida vegetal modificado genéticamente porque esa es la única manera de resolver el problema de organismos mezclados genéticamente; a menos que haya de nuevo un diluvio. Pero Dios dijo que eso no iba a suceder. Más bien, Jesús profetizó que el tiempo del fin tendrá terremotos frecuentes, tsunamis y condiciones climáticas nada usuales. Con cada año que pasa estos fenómenos serán cada vez más severos en intensidad hasta que alcancen un clímax que termina con la gran tribulación.

Lea mi segundo libro, El Misterio del 17 de Tamuz, para saber lo que va a suceder. Allí puede leer cómo Dios va a permitirle a Satanás, por medio del Anticristo, que dirija a los ejércitos de demonios de la dimensión jeh para que se apropien de los rebeldes por cinco meses. Esto creará un ejército de “inmortales” o “tropas de choque” que pueden luchar al mismo tiempo en las dimensiones dalet y jeh. Este formidable terror será un derramamiento indirecto de la ira de Dios por permiso. Dios va a retirarle a Satanás muchas de las restricciones. Va a permitir que la humanidad realmente experimente lo que será la vida bajo el dios que han escogido, el Lucifer caído. Puesto que no aprenderemos por la vía fácil, pronto tendremos oportunidad de aprender estas lecciones vitales por la vía dura antes de que Satanás sea finalmente encadenado en el abismo por mil años.

Tercer Juicio de Satanás en la Edad Zayin 33 d.C.

En el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo guímel (3) quiere decir “completo con carácter divino.” Los eventos fatídicos de la derrota futura de Satanás ocurren en dos niveles o en dos dimensiones. En la dimensión dalet notamos lo que parece ser un revés cuando el Redentor prometido, Jesucristo, fue crucificado en el año 33 d.C. Satanás se regocijó grandemente por lo que parecía ser su victoria. ¡Pensaba que él había orquestado todo el asunto! Había atizado a una multitud de fanáticos religiosos hasta el paroxismo, e incluso había usado a sus respetados dirigentes religiosos para que pidieran la ejecución de su propio Redentor. “¡Qué necios más ciegos son estos judíos!” se jactó.

Profetizada por muchos profetas, Satanás nunca ha entendido la resurrección, que fue un rasgo en el plan de Dios desde la creación. Satanás se olvidó que Dios es un innovador para resolver problemas. Satanás pensó que Dios no cambiaría el plan respecto a los ángeles. ¡Gran equivocación!

Satanás ni se imaginó que Dios estaba detrás del resultado de la venida de Jesús como mortal a la tierra. A mi juicio Satanás no se figuró la lógica al parecer irracional de la muerte del segundo Adán (lea 1 Corintios 15). A su manera de ver Satanás ya había eliminado a la “simiente” prometida después de haber fracasado en corromperla. El pueblo no se había levantado para ungir a Yeshúa o Jesús como su Rey Mesías después de que Él había hecho muchos milagros.

La Biblia nos informa que ángeles fieles, que anhelan entender el propósito de Dios y el significado de las Escrituras, pueden aprender mucho al escuchar lo que el Espíritu Santo inspira a los hombres mortales a predicar (1 Pedro 1:10-12). Dios es todosapiente. Satanás no lo es, aunque le gustaría que creamos que lo es. Satanás ha cometido y cometerá muchos errores porque está cegado por su orgullo.

Jesús vino a este mundo para hacer expiación por los pecados de los seres humanos. Nació del linaje del rey David, lo que lo califica para reinar sobre Israel como el Mesías prometido. Como segundo Adán también reinará sobre toda la tierra como Rey de reyes. De este modo Dios, mediante la muerte del DiosHijo en la cruz, rompe el apretón que Satanás tiene sobre los mortales. Jesús resucitó victoriosamente al tercer día, y después de cuarenta días ascendió al cielo. Apocalipsis 5:1-14 nos habla de una gran reunión en el cielo ante el Padre en la cual Jesucristo recibe un rollo sellado con siete sellos.

La resurrección de Jesucristo fue una gran derrota de dimensión jeh para Satanás. Ni siquiera fue invitado a esa reunión. El rollo sellado es el título de propiedad de la tierra; es similar al documento que recibimos cuando compramos una casa. Jesús ahora es el dueño legal de la tierra, incluyendo todo y todos los que están en ella, debajo de ella y sobre ella (véase Apocalipsis 10:1-2). Satanás legalmente perdió todo derecho de propiedad que le había robado al Adán, el dueño original. Jesús meramente necesita volver para reclamar su derecho para reinar.

Por casi seis mil años Dios le ha permitido a Satanás ejercer poder sobre la tierra debido a su triunfo al lograr engañar a Adán y Eva. En su pecado ellos quedaron sujetos al poder de Satanás y muerte, haciendo de ese ángel caído su señor hasta la redención (Hebreos 2:14). No ha cambiado gran cosa desde entonces, con la edad zayin siendo un tiempo de constante conflicto, dolor y guerras.

Debido al pecado de Adán toda persona está destinada desde el principio a morir (Hebreos 9:27). En cierto sentido somos víctimas inocentes de la trampa que Satanás le puso a Eva, pero todos hemos pecados por voluntad propia (Romanos 3:23). La santidad de Dios exigía a un pago en sangre para la reconciliación. Pero Dios nos ama a cada uno de nosotros, y así nos dio la oportunidad de escapar de las garras de Satanás. La muerte y resurrección de Jesús es el único medio que Dios escogió para hacer santos a los seres humanos pecadores. Con la santidad del Mesías como propia, heredamos el derecho a la vida y de ser aceptables en la presencia de Dios y nunca experimentar la segunda muerte.

La muerte y resurrección de Jesús dio comienzo al cumplimiento de Génesis 3:15. Jesús rompió el poder del diablo y de la muerte que mantiene cautiva a la raza humana bajo su dominio debido al temor a la muerte (Hebreos 2:14-16). El hecho de que una persona por su libre albedrío reciba o rechace la muerte expiatoria de DiosHijos es una decisión eterna de vida o muerte. El efecto colectivo de estas decisiones individuales determina quién pertenece a Dios y quién pertenece a Satanás (Colosenses 1:13-14).

En Apocalipsis 20 aprendemos que todas las personas que jamás han vivido comparecerán ante el gran trono blanco para ser juzgadas. Si su nombre consta en el libro de la vida, entonces usted es copropietario con DiosHijo en el rollo sellado que le da el título de propiedad de la tierra. Nacemos como siervos que pertenecen a la dimensión dalet de la creación de Dios, pero podemos ser adoptados como hijos de la dimensión jeh por el precio pagado por la preciosa sangre de Jesús.

La muerte sacrificial de Jesús y su resurrección nos libera de la esclavitud al pecado cuando nos arrepentimos. Cuando morimos al yo, místicamente participamos en la crucifixión. Mediante la fe subsiguiente en la promesa de Dios, el Espíritu Santo viene a vivir en nosotros, lo que nos provee el medio para nuestra futura participación en la primera resurrección. Seremos transformados así como él fue resucitado. Por fe en la misericordia y poder de Dios en nuestras vidas llegamos a ser herederos de la realeza eterna según el plan establecido antes de que la tierra fuera formada. Nada podría ser mejor.

Por eso la Biblia nos advierte que no permitamos que nada ni nadie nos impida volver a Dios. La Biblia enseña que las relaciones familiares son muy importantes, pero ni mi madre, padre, cónyuge o hijos deben impedirnos participar de nuestra herencia con el Mesías Yeshúa. A menos que escojamos a Cristo por sobre todo, no somos dignos de tener parte en su reino. Él quiere hijos totalmente comprometidos contra los poderes espirituales de maldad y tinieblas del aire dirigidas por Satanás, el príncipe de la potestad del aire (Efesios 2:2). Uno no puede hacer acomodos teniendo comunión con Dios y haciendo tratos con el diablo al mismo tiempo. En su gracia Dios nos ha dado la Biblia escrita y el Espíritu Santo, que juntos nos guían y dan poder para vencer al mal y heredar el reino de Dios.

Cuarto Juicio de Satanás en la Edad Jet 2008-2015 d.C.

Este juicio marca lo que sucederá en la tierra (4 = dalet, “este mundo en este tiempo”) durante la gran tribulación (2008‑2015). Miguel, el ángel más poderoso del universo, y sus ejércitos librarán a una guerra victoriosa contra los ángeles malos, demonios y todo otro espíritu desconocido del universo y el cielo. Eliminarán todo mal del universo a fin de alistarlo para el anuncio de que el reino de Dios ha nacido en la dimensión jeh. Llegará a la tierra después de la gran tribulación (Apocalipsis 12:7-10; 11:15).

Notamos que la gran tribulación celestial ocurrirá durante el séptimo período de la Gran Tribulación en la tierra, que termina el 21 de diciembre de 2012. Esto coincide con la predicción del calendario azteca del fin del mundo después de más de cinco mil años. También lo corrobora el igualmente antiguo calendario del zodíaco chino, como ya lo describí anteriormente.

En la Tabla de Siete Años de la Gran Tribulación se ve que el acceso de Satanás al cielo termina en el séptimo período, que está sombreado. A Satanás y a sus demonios nunca más se les permitirá tener acceso al cielo, porque ya no existen después de haber sido arrojados al lago de fuego. Después de la gran tribulación su conducta rebelde ya no tendrá utilidad para Dios. Debido a que no se puede confiar en ellos, los ángeles caídos pueden realizar sólo una función indirecta en el plan de Dios como “agentes infecciosos” con el potencial de impartir inmunidad en las personas contra el mal. Nuestra experiencia humana dolorosa desarrollará en la persona arrepentida un rechazo innato de las mentiras y caminos engañosos del diablo.

Siendo que ya no hay propósito en tenerlos, los ángeles caídos serán exterminados, pero el trabajo de Satanás en la tierra seguirá por un corto tiempo más porque Dios lo ha determinado así desde el principio. De hecho, Satanás intensificará su ira destructiva sobre la tierra y sus habitantes después de haber sido arrojado del cielo. Es el verdugo designado de antemano para la humanidad no arrepentida durante la gran tribulación terrenal. Después de que haya hecho su trabajo volverá el Señor Jesús, y Satanás será encadenado por mil años en un profundo abismo (Apocalipsis 20:3).

Quinto Juicio de Satanás en la Edad Tet 2018-3018 d.C.

Al fin del reino milenial de Cristo en la tierra (en el 3018 d.C.), Satanás será suelto de su prisión (el abismo). Fiel a su odio insano, violentamente se rebelará una última vez en oposición impenitente a Dios. Atizará a la sociedad pacífica de todas las naciones y una vez más las enredará en una revuelta contra el orden santo existente, pero sus hordas serán derrotadas. Satanás entonces será arrojado permanentemente al lago de fuego, terminando así con toda la influencia del mal en la tierra y en el cielo. Nunca más será recordado (Apocalipsis 20:10).

El capítulo 9 describe los últimos años de la dimensión dalet. Una pregunta final queda por contestar: “¿Por qué las naciones se rebelan al fin de los mil años de paz y de maravillosas bendiciones para todos bajo el reinado de Dios en la tierra?” ¡En este caso no podemos sospechar de un gobierno corrupto!

Mirando hacia atrás a los seis mil años de la historia de la edad zayin, el ser humano podría decir que fue debido a Satanás y su influencia perversa que surgió todo problema en el mundo. Pero durante los mil años de paz en la tierra Dios tenía a Satanás encadenado en el abismo, impidiéndole toda influencia en la vida humana. ¿Qué sucedió? ¿Qué posible excusa existe para otra rebelión contra un Dios de amor que ha bendecido abundantemente a la humanidad por mil años?

El pecado es la única respuesta. Esta es una característica esencial de la naturaleza humana. El pecado siempre busca una oportunidad para expresarse. Para resolver los problemas eternos de la sociedad es preciso que la naturaleza humana sea cambiada, y los seres humanos no pueden hacer eso por sí mismos. Debemos someternos a Dios por fe a fin de que nuestra naturaleza sea transformada en una naturaleza pura, de amor eternamente confiable como Dios define el amor. Bajo esas circunstancias el pecado y la rebelión son imposibles.

Los santos que moran en la Jerusalén celestial aprendieron todo respecto a eso en su vida mortal anterior, es decir, la etapa de oruga en la analogía de la mariposa. Al fin del milenio surge de nuevo la misma lección. Es la más importante que uno aprende, la primera y la última.

La misma naturaleza del pecado es oponerse al orden de Dios. En los seres humanos “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso” (Jeremías 17:9). Es más engañoso para nosotros mismos. Es una manera profundamente interna que se puede esconder mediante conducta exterior; especialmente en un ambiente de justicia social y cultural. ¿Cuántos hijos de pastores se han metido en los peores problemas?

Al fin del milenio se suelta a Satanás por un breve tiempo. Actúa como un imán de basura, porque si queda algún vestigio de orgullo interno u otro pecado secreto en la persona, reaccionará de inmediato y favorablemente al carisma y engaños de Satanás. Los santos que gobernarán el universo deben aprender la lección final de ser capaces de discernir la diferencia de corazón y no tener ninguna tolerancia por nada que no sea la perfección divina de carácter; por dolorosa que esa lección pudiera ser.

En la rebelión final y sorprendentemente masiva contra Dios, ellos presenciarán un nuevo desarrollo en la tierra. Después de mil años de paz y bendiciones la rebelión rápida y vehemente los sorprenderá grandemente. Perplejos, reconocerán entre los rebeldes a buenos amigos que habían sido parte del liderazgo mortal en la tierra. Será una edad zayin espeluznante de nuevo.

Con el último pero absolutamente inútil “¡hurra!” de Satanás, los santos comprenderán plenamente cómo la primera rebelión de Satanás afectó al Creador. No quedará ni ápice de duda de que el plan de Dios para la humanidad era la mejor y única manera para que los seres humanos crezcan espiritualmente a la plenitud del amor de Dios. No quedará ninguna duda de que los terribles sufrimientos y pruebas que los seres humanos habían soportado por seis mil años, y especialmente durante la gran tribulación, fueron el sistema educativo más sabio y más misericordioso que Dios podía usar para ampliar su reino en justicia.

Ahora el DiosPadre y el DiosHijo pueden delegar plena autoridad a sus redimidos DiosHijos del Espíritu conforme son creados los nuevos cielos y la nueva tierra. Allí no se hallará pecado, y Dios jamás será deshonrado. Esta nueva creación podrá durar para siempre porque sin pecado no habrá ni muerte ni destrucción.

El aprender esta lección final hace posible que la eternidad eleve todo a un nivel más alto (yod) porque ahora está salvaguardado por un cuerpo espiritual corporativo que ha sido vacunado contra cualquier aberración futura fuera de la naturaleza perfecta de Dios. La rebelión y su mal consecuente serán imposibles,

Invoque el nombre de Jesucristo ahora mismo, y pídale perdón de modo que usted pueda:

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente (Apocalipsis 22:17).

El Reloj Mundial de Cuclillo termina en la dimensión jeh, cuando la eternidad empiece de nuevo porque la dimensión dalet ya no existe. En ese tiempo el plan de Dios para Satanás y esta tierra quedará concluido, y ya no habrá necesidad para que exista la dimensión dalet.

El Círculo Exterior: La Escala de Juicios de los Hombres

Siete números aparecen en el borde del círculo externo (o escala) del Reloj Mundial de Cuclillo. Estos números indican siete períodos de juicios para este mundo en esta dimensión de tiempo (dalet). Estos juicios se ven desde el punto de vista histórico de la humanidad:

  1. Expulsión de Adán y Eva del Huerto del Edén (4004 a.C.)
    El primer juicio ocurrió cuando Adán y Eva pecaron y fueron obligados a salir del hermoso huerto del Edén. Después de eso tuvieron que vivir fuera de huerto trabajando la tierra que fue puesta bajo maldición y que exigía arduo trabajo para producir alimentos. Este fue el principio de la primera civilización, que duró por 1715 años. Adán y Eva eran personas brillantes, educadas por el Profesor más brillante que el mundo jamás podía ofrecer: Dios mismo. Esto los equipó para construir ciudades desde el mismo comienzo, descubrir metales duros como el hierro, y llegar a ser diestros en hacer herramientas avanzadas e instrumentos musicales en los primeros siglos de existencia humana. Tecnologías avanzadas progresaron muy rápidamente bajo la dirección de Adán. Él fue un científico brillante creado con el cociente de inteligencia más alto que jamás ha habido. Es más, Adán se educó personalmente por 64 años bajo el Creador del universo.

    La teoría de la evolución quiere hacernos creer que los primeros hombres fueron primitivos, cavernícolas incivilizados que vivieron hace millones de años. Aunque es probable que algunos vivieran en cuevas después el diluvio, ese hecho no es prueba de condición primitiva. Una premisa falsa siempre resulta en conclusión errada. Las cuevas pueden proveer refugio rápido, práctico y cómodo, dependiendo de las condiciones ambientales.

    Otro gran problema de la ciencia evolucionista surge de sus varias presuposiciones erróneas de uniformitarianismo. Da por sentado que el clima de la tierra antigua, su medio ambiente y exposición a la radiación eran las mismas según se mide en la historia reciente. Usando estas premisas no probadas, los métodos científicos de fechado son cuestionables en el mejor de los casos. El estudio apropiado de la Biblia revela sus errores y provee un plan de siete mil años de historia de la humanidad, lo que también nos permite establecer las fechas de la gran tribulación.

    Naturalmente, debido a que el diluvio causó la destrucción completa de la primera civilización, la humanidad perdió el conocimiento de muchas destrezas técnicas que había acumulado en cientos de años de uso práctico desde la creación. Debido a que no sobrevivió ningún registro escrito anterior al diluvio y debido a que los expertos en tecnología avanzada murieron en el diluvio, la civilización tuvo que empezar de nuevo desde el comienzo. Le llevó miles de años a la humanidad volver al punto de ponerse a jugar de nuevo con la dinamita de la manipulación genética.
  2. El Diluvio del Tiempo de Noé (2288 a.C.)
    El segundo juicio tuvo lugar cuando el diluvio destruyó al mundo. Dios quedó severamente ofendido cuando el hombre se puso a travesear con su creación y a manipular genéticamente sus leyes naturales. Hubo también actividad sexual entre ángeles y mujeres en particular, lo que requería la eliminación de esa sociedad entera.

    No se salvó nada de esos primeros 1715 años de desarrollo humano. Los seres humanos habían alcanzado un nivel de desarrollo tan alto que nada les impediría destruir el planeta. Sabemos esto porque la Biblia nos lo dice. Justo después del diluvio personas en rebelión contra Dios organizaron la primera ciudad estado (la torre de Babel, que más tarde continuó como Babilonia). Se organizaron bajo un rey héroe, Nimrod, y empezaron de nuevo a hacer lo mismo que habían oído como historias de antes del diluvio. El comentario de Dios lo resume como: “nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer” (Génesis 11:1-9).

    En el mundo anterior al diluvio mucho del reino animal se había convertido en abominaciones contaminadas genéticamente, como lo indican las historias míticas que sobreviven de sirenas y otras criaturas que eran mitad animal y mitad humanos. Esta antigua perversión es muy similar a lo que la ciencia corporativa multinacional a menudo hace ahora.

    Un 95% de los productos agrícolas y del alimento para animales que se producen los Estados Unidos en la actualidad están alterados genéticamente, con escaso o ningún control del gobierno. Estos “alimentos Frankenstein” se venden a otras naciones. Como resultado estamos viendo brotes globales de extraños organismos vivos que resultan en nuevos virus que causan enfermedades extrañas tales como el virus de la aftosa, SARS, y un virus de pollos, que cuestan millones de dólares.

    Ninguna de las organizaciones mundiales de salud sospechaba que la comida que estos animales comían, exportada desde los Estados Unidos, llevaba en sí agentes químicos complejos y alterados biológicamente. Estos alimentos contaminados causaron estos extraños brotes de enfermedad. Ahora oímos que la población de venados y de aves ha quedado infectada en todo el mundo, por dondequiera que se ha vendido alimento modificado. Los gobiernos han gastado millones de dólares destruyendo a los animales infectados. Estas enfermedades han empezado a matar gente en escala cada vez creciente.

    Muchos más virus aparecerán en el futuro cercano conforme las corporaciones gigantescas internacionales continúan manipulando la naturaleza para conseguir la máxima ganancia sin jamás preguntarle al publico si realmente quiere lo que los conglomerados de alimentos están tratando tan arduamente de producir. La codicia individual y corporativa llevará a más plagas de enfermedades y hambrunas que surgirán cuando los negocios agrícolas que dependen de la química y de la manipulación genética se desmoronen dejando detrás suelo estéril y cosechas paupérrimas.

Lo que sigue apareció en un artículo reciente de la revista Popular Science, “Life Built to Order” (“Vida Hecha a la Medida”) por Michael Stroh. Le recomiendo que lo lea. Allí cita a Sarah Goforth como sigue:

Vida A, Películas B

La vida creada artificialmente es un tema perenne de la ciencia ficción. ¿Qué lo hace tan atractivo?

Desde la publicación de Frankenstein en 1818 los arquitectos de la ciencia ficción han elucubrado sobre las implicaciones de la vida hecha por el hombre (o manipulada por el hombre). Los resultados varían desde un desenfreno tipo Blade Runner de mundos habitados por charcos armoniosos de porquería gris, pero hay un tema común: Cuando traveseamos con el orden natural algo siempre sale mal.

La obra Jurassic Park de Michael Crichton, parque de diversiones de ensueño de empresario, lo que hace es dejar suelta a una raza de carnívoros sedientos de sangre. En la obra 2001: Odisea del Espacio de Kubrick, el computador diseñado para mantener vivas a las personas en el espacio, las destruye.

Detrás de toda forma viva desbocada parece haber una persona en mandil de laboratorio con un apego sentimental a la bestia. En verdad, la falibilidad humana a menudo es la raíz de escenarios de vida desquiciada.

En el cuento corto de Greg Bear, del 2001, “Blood Music” (“Música de Sangre”) el protagonista esconde de sus superiores en una compañía de biotecnología un proyecto para diseñar “células inteligentes.” Cuando ellos se enteran y cierran el laboratorio, él arriesga su vida para salvar su creación, inyectándose la célula en su brazo (¡sorpresa! lo que resulta es un debacle).

Si travesear con la vida es una perspectiva tan espeluznante, ¿por qué es tan fascinante?

No pienso que Dios va a permitir de nuevo que se alcance el nivel de desarrollo que se vio en tiempos de Noé, sin embargo el ser humano está peligrosamente cerca de lograrlo en esta generación. El fin de nuestra civilización no vendrá por un diluvio, sino por fuego del cielo (asteroides) y terremotos al fin de la gran tribulación. (Lea la sección “Por Qué una Gran Tribulación,” en el Capítulo 7).

  1. Destrucción del Primer Templo (588 a.C.)
    El juicio #3 ocurrió cuando la casa de Dios, el templo construido en Jerusalén, fue destruido. Cuando David le preguntó a Dios respecto a construirle una casa, Dios declaró que Salomón, hijo de David, lo haría. Cuando el templo estuvo terminado, la gloria de Dios llenó el templo (2 Crónicas 7:13).

    Dios vino a morar allí y se comunicaba con el hombre como cuando Adán y Eva vivían en el huerto del Edén. Entre Edén y el templo Dios habló a los patriarcas, principalmente a Abraham, Isaac y Jacob. Cientos de años más tarde Moisés sacó a Israel de Egipto al desierto del Sinaí, en donde Dios escogió a la tribu de Leví para que sean sus sacerdotes en lugar del primogénito de la familia.

    El pueblo pidió un intermediario, y Dios les dio uno (Éxodo 20:18-26; 28:1-2, 30). Ahora Él se comunicaría con su pueblo escogido principalmente por medio del sacerdote nombrado; a veces usando el pectoral del juicio que indicaría las respuestas de Dios a sus peticiones y oraciones. La santidad de Dios exigía un sacrificio de sangre, que se presentaba siempre que el sacerdote se acercaba a Dios a nombre de una persona o del pueblo. Más adelante Dios llamaría a personas seleccionadas como jueces para que libren a los israelitas de la opresión de sus enemigos que les venía debido a sus pecados.

    Debido al pecado del ser humano podemos acercarnos a Dios sólo cuando estamos cubiertos con la sangre de un sacrificio. Desde los primeros pecados en el huerto del Edén se han sacrificado animales domésticos (incapaces de pecar). Los sacrificios de animales presagiaban el sacrificio máximo de Dios al dar a su Hijo, que volvería a conectar al hombre con Dios restaurando la comunión abierta y comunicación directa. Jesús logró es esta misión, como lo simbolizó la ruptura del velo del templo cuando Jesús murió (Mateo 27:51).

    Cuando un sacerdote del antiguo Israel hablaba con el Señor, usaba el lenguaje hebreo antiguo que había sido preservado desde antes del diluvio. Era un lenguaje maravilloso y dinámico que Dios le enseñó a Adán. Contenía múltiples dimensiones de significado tanto en su estructura lingüística y numérica; algo así como el equivalente de una orquesta sinfónica completa de significado potencial.

    Pero el pecado e incredulidad de Israel hicieron que su relación con Dios se deteriore hasta que finalmente acabó en su ruina total. El Señor advirtió a su pueblo repetidamente llamándolos a que se arrepientan, pero inútilmente. Finalmente Dios cerró la puerta de la oportunidad y permitió que su templo, su lugar de morada con el hombre, sea destruido.

    La mitad de los israelitas murieron en el ataque al templo; y el resto fue obligado a caminar miles de kilómetros a un país extranjero en donde vivieron y trabajaron como esclavos. Setenta años más tarde (518 a.C.) la misericordia de Dios movió al poderoso rey persa Ciro para que les permitiera a algunos de los judíos volver y reconstruir Jerusalén.

    La destrucción del primer templo significa algo mucho más hondo, oculto en la filosofía hebrea. La dimensión celestial (jeh) y la dimensión terrenal (dalet) fueron separadas. Como resultado el uso del hebreo, este extraordinario lenguaje que venía desde el principio del tiempo cuando el hombre hablaba cara a cara con Dios, prácticamente desapareció. Otros idiomas, tales como el arameo que habían aprendido en el cautiverio, llegó a ser el idioma de uso diario. Más tarde el griego llegó a ser más importante puesto que era el lenguaje del aprendizaje y cultura secular.

    Con Dios guardando silencio, la verdad y la revelación se hicieron nebulosas y ya no eran obvias. El Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo retuvo algunos de los aspectos del lenguaje original divino, pero su gloria también quedó disminuida, como cuando se tiene en cuarteto de cuerdas en reemplazo de una orquesta completa. Hoy, sólo una imagen difusa como de rayos equis queda del Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo. Yo descubrí su estructura funcional en las tablas que preparé, que más tarde se desarrollaron en los engranajes del Reloj Mundial de Cuclillo.

    Con algunas excepciones, tales como Esdras, Dios ya no hablaba por medio de los sacerdotes. Incluso antes de la destrucción del primer templo Dios había hablado por sus siervos, los profetas. Cuando Judá retornó del exilio Dios continuó usando estos intermediarios (los profetas) para comunicarse con su pueblo. Cuando estos oráculos de Dios a los seres humanos se escribieron, llegaron a ser la palabra escrita de Dios, el Antiguo Testamento. Muchos de estos oráculos proféticos prometían la venida de un Redentor de la dimensión basada en cinco (celestial) que sería el puente para cruzar el abismo de pecado que separaba a la humanidad y a un Dios santo (Isaías 59:1-8).

    Como seiscientos años después de la destrucción del primer templo Dios mismo se ofreció como puente de reconciliación en la persona de su Hijo, Jesucristo. Sólo un Salvador procedente de la dimensión basada en cinco y nacido en la dimensión basada en siete podía salvar la brecha entre los dos. La humanidad requiere de redención espiritual y un nuevo nacimiento de la dimensión basada en cinco debido a que la dimensión de la carne (zayin) con su edad de procreación y muerte un día, por necesidad, llegará a su fin. Cuando el ángel visitó a María le reveló que su hijo nacería “del otro lado,” y de esta manera Dios nació en la carne (dalet).
  2. Crucifixión y Muerte de Jesús (33 d.C.)
    Tal vez les sorprenda pensar que Dios fue juzgado. Pero como Creador él es responsable por todo lo que existe. Nada existe sin su voluntad; todo existe debido a que él quiso que así sea.

    Romanos 6:23 dice que “la paga del pecado es muerte.” Jesús nunca pecó, pero tomó sobre sí los pecados de todos los seres humanos. Él pagó lo que la ley exigía e hizo expiación por todos nosotros, porque vino en forma humana y no como un ángel. Los ángeles caídos no pueden ser salvados debido a que son incapaces de arrepentirse y no son hechos a imagen de Dios.

    Cuando Jesús vino a esta tierra como el Mesías prometido fue rechazado por los suyos y crucificado conforme a la profecía. Este es el evento singular más importante en toda la dimensión tiempo (4 = dalet “este mundo en este tiempo”). Todo el universo gira alrededor de este plan de redención para la humanidad, hecho posible por la muerte sacrificial de Cristo y su subsecuente resurrección.

    Según los relatos de los Evangelios y otros libros del Nuevo Testamento, cientos de testigos vieron a Jesús después de que resucitó de los muertos. Las autoridades religiosas y romanas torturaron a muchos de estos testigos, que rehusaron negar lo que habían visto o retractarse de su fe recién hallada. Los romanos ejecutaron a veintenas de personas en un esfuerzo por suprimir lo que se estaba proclamando en Jerusalén.

    El césar romano aducía ser dios, y no iba a tolerar la idea de que algún otro pudiera ser más poderoso o más fuerte que él. Pero a pesar de sus esfuerzos, la sangre de los mártires llegó a ser el almácigo del cristianismo, que se regó por todo el imperio romano. La afirmación del césar romano de ser divino ya está en el olvido para todo propósito práctico, pero el nombre de Jesús es conocido en el mundo entero. Es un nombre de poder y pureza.
  3. Destrucción del Segundo Templo (70 d.C.)
    Debido a que el pueblo de Dios rechazó al Hijo de Dios, a pesar de las muchas profecías que él cumplió, el segundo templo fue arrasado en julio y agosto (9 de av) del 70 d.C., por el general romano Tito. Dios dispersó de nuevo a su pueblo, pero esta vez deambularon casi por todo rincón del planeta. Después de que ellos rechazaron a su Hijo, Dios no vio razón alguna para proteger al pueblo judío como nación, santa y separada de las demás. La tarea de llevar los registros y de preservar los oráculos de Dios ahora la compartieron los gentiles, y los creyentes modernos ahora cuentan el tiempo a su manera: a.C. y d.C. Propagamos los oráculos de Dios al imprimir la Biblia en muchos idiomas.
  4. La Gran Tribulación (2008 a 2015 d.C.)
    El sexto juicio será la gran tribulación. Como sucedió justo antes del diluvio la humanidad se está acercando a una etapa de desarrollo tecnológico que inspirará a millones a desafiar abiertamente a su Creador. Aunque miles de libros hablan de su existencia, esta sociedad está firmemente en camino a volverse incluso más corrupta y violenta; por consiguiente, Dios cerrará de nuevo la puerta de su protección y permitirá que Satanás haga de las suyas (Véase el Capítulo 7 de este libro y lea también mi segundo libro, El Misterio del 17 de Tamuz).

    Durante la gran tribulación Israel, la única nación democrática en el Medio Oriente, será la chispa que encenderá la leña seca. Como consecuencia del odio contra el pueblo judío, Israel sufrirá intensa persecución hasta que parezca que el nombre de Israel ha quedado totalmente exterminado. A estas alturas el remanente judío clamará por liberación y reconocerá a Jesús o Yeshúa como su Mesías. Cristo entonces volverá a la tierra. Destruirá este sistema mundial perverso con tal fuerza y terror que jamás volverá a levantarse. Los israelitas que sobrevivan se reunirán de todas las naciones a las que fueron esparcidos y volverán a su tierra. Nunca más volverán a ser esparcidos.

    Puesto que los buques no podrán ir a ninguna parte por falta de combustible, la navegación a vela será la única manera para que el remanente de Israel vuelva a su tierra prometida. Dios permitirá suficiente tiempo para que todos sus hijos de todo el mundo estén en Jerusalén entre el 2016 y el 2018. El influjo de una muchedumbre tan grande dará inicio a la construcción de cabañas y la edificación de ciudades de carpas para celebrar la Fiesta de los Tabernáculos y el primer jubileo con el Rey de reyes presente.

    El experimento de Satanás habrá terminado y su dominio quedará destruido, junto con el sistema de poder mundial de la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia, China, y todas las naciones islámicas. La tierra será limpiada de una sociedad corrupta, y un nuevo gobierno será establecido en preparación para otra edad de sanidad y bendición (Vea el Capítulo 9).
  5. El Juicio ante el Gran Trono Blanco (3018 d.C.)
    Mil años después de la gran tribulación Dios resucitará a todos los que jamás han vivido para que enfrenten el último juicio, el juicio ante el Gran Trono Blanco. Todas las personas, muertas y vivas, serán juzgadas (Apocalipsis 20:5, 11-15). Esto pone fin a la historia en la tierra.

    Después de eso la tierra, junto con todos los demás planetas, se hundirá en el sistema solar produciendo lo que parecerá ser un lago de fuego que se extiende (2 Pedro 3:10-13; Apocalipsis 21:1). Los salvados serán transferidos a una nueva galaxia en la que Dios vivirá con una humanidad transformada en armonía y en un ambiente similar al de la tierra. En este nuevo sistema nunca habrá rebelión o deshonor a Dios. Los santos gobernarán la nueva civilización que no estará sujeta a la dimensión tiempo.

Las Decoraciones del Reloj

Los relojes de cuclillo se diseñan con rasgos especiales que indican la fecha y lugar en que fueron fabricados. En muchos relojes hay soles, lunas, y estrellas. Mi Reloj Mundial de Cuclillo se halla entre dos polos: la eternidad del pasado en un lado y la eternidad del futuro en el otro. Entre los dos esta la dimensión dalet. Todos los demás rasgos que rodean a la dimensión dalet expresan simbólicamente el significado y propósito del plan de Dios para la humanidad.

El Sol

El sol con el símbolo hebreo de alef corona la parte de arriba del Reloj Mundial de Cuclillo. La letra alef representa al Dios eterno que controla el universo, y el sol simboliza la misma presencia de la luz infinita de Dios. La luz verdadera brilla desde esa fuente y cubre toda edad histórica. Dios sabe todo lo que pasa en la tierra. Nada se deja a la casualidad, y todo ha sido planeado de antemano para permitir que la humanidad posea y use su libre albedrío. En el centro del sol hay un cuadrado, que simboliza bet (“casa”), que puede existir solamente por la voluntad de Alef.

Las Esquinas del Diamante

Arriba de la esfera del reloj de forma de diamante, directamente debajo del sol, se halla la palabra hebrea jeh. Es el nombre de la quinta letra del alfabeto hebreo y corresponde al número cinco (5). Jeh quiere decir “ventana,” “eternidad,” o “el otro lado,” indicando el mundo espiritual de la dimensión eterna celestial.

Al pie del diamante está la palabra hebrea dalet, que es la cuarta letra del alfabeto hebreo, con su número correspondiente, cuatro (4). Dalet quiere decir “puerta,” “creación,” o “este mundo en este tiempo.”

En las esquinas derecha e izquierda del diamante están las letras griegas Alfa y Omega, que juntas representan a Jesucristo. Él abarca la dimensión tiempo de un extremo al otro. Él es el Todopoderoso, el principio y fin de todo lo que existe o existirá (Apocalipsis 1:8).

Estas cuatro esquinas representan nuestro lugar en este mundo (Apocalipsis 7:1). Todos los demás conceptos, la vía férrea, el huevo ruso, el descubrimiento de la Piedra de Roseta, el nacimiento del niño y la placenta, el Sistema Numérico del Alfabeto Hebreo y la imagen en el espejo, proveen diferentes nociones de una creación muy compleja.

Estas cuatro esquinas también están simbolizadas en la estructura de la ciudad satélite de Jerusalén, que es una gigantesca pirámide de cómo dos mil doscientos kilómetros por lado. La dimensión dalet jeh y la historia la humana y de Satanás son integrales en esa estructura. El Reloj Mundial de Cuclillo muestra una doble perspectiva. Mirando hacia abajo usted ve la base cuadrada de la pirámide. Mirando a la esfera del reloj, trace la pirámide entre Alfa y Omega con la punta en el sol, y alef y jeh en la punta.

Explicándolo brevemente, Jesucristo representa las cuatro esquinas de la base de la pirámide. Él es el Creador del universo expresado en la dimensión espacio tiempo de dalet. En la punta se halla el pináculo mini piramidal (jeh), que comunica el papel de Jesús de Creador, Gobernador y Sustentador del universo (Colosenses 1:16-17).

Al aplicar la regla de la mano de 1+4 = 5, aprendemos más. El pináculo conecta con todos los cuatro lados de la pirámide, que se extienden hacia abajo desde la base del pináculo mini piramidal. Hay dos lados para Satanás en la dimensión dalet-jeh, y hay dos lados para la humanidad en la misma dimensión. Esta estructura conmemorará para siempre las lecciones aprendidas en siete mil años de historia humana y les recordarán a los santos que viven allí su pasado y el plan divino de Dios para la humanidad.

La Media Luna

Debajo de la esfera del reloj de forma de diamante hay una media luna, que simboliza el lado oscuro de la tierra. Su única luz es la que refleja del sol. Indica el dominio de Satanás sobre la tierra. El diablo y su religión de media luna encontrarán su fin en el lado oscuro del universo en la octava edad (jet); sin embargo, el ser humano continuará a la novena edad (tet), en donde brilla el sol de justicia para siempre.

Cómo Observar el Reloj

Llevar cuenta del paso del tiempo es importante en cualquier sociedad civilizada. En 1981 el australiano Dan Leahy y su hermano, buscando oro, se aventuraron al interior de Nueva Guinea con equipo de prospección y una cámara de cine. Allí descubrieron tribus de personas que vivían en bolsillos remotos de la selva, todavía en el nivel de la edad de piedra.

Al tiempo de su primer contacto con el mundo exterior, estos nativos creían que eran los únicos seres humanos en la tierra. No tenían conocimientos ni del metal ni jamás habían tocado las fibras modernas. Vivían en un clima cálido, en el que no había necesidad de desarrollar habilidades agrícolas, o inventar herramientas para sembrar. Su falta de habilidad para escribir les había impedido registrar cualquier conocimiento del pasado, y no tenían manera de medir el paso del tiempo.

Después de su primer encuentro inicial aterrador con los mineros, los nativos tocaron las caras y el pelo de los exploradores, y se quedaron mirando con curiosidad y temor el equipo y las cámaras que tenían. Por primera vez miraron un espejo y vieron sus propias caras. Los exploradores, que creían que la edad de piedra había acabado hace 500.000 años, se quedaron estupefactos al descubrir personas que todavía vivían de esa manera.

Nosotros nos enorgullecemos de lo avanzados y educados que somos, y sin embargo nos hemos convertido en una sociedad sin Dios. Nuestras escuelas enseñan que nuestros antepasados hace millones de años fueron también los padres de monos y simios. Me asombra que tantos hombres con alta educación todavía crean en la fábula de la evolución, a pesar de los descubrimientos científicos recientes en genética y física que hacen obsoleta esta teoría.

Al final de nuestra civilización ¿quién sobrevivirá en este planeta para decirles a nuestros hijos lo que sucedió en la tierra?

Cuando terremotos gigantescos destruyan toda la electricidad del globo (como lo predice la Biblia) ¿serán los hombres de la selva primitiva en áreas remotas y pobres los que queden vivos más que el resto de nosotros? ¿Serán ellos los que volverán a poblar la tierra y a empezar de nuevo la civilización?

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“Life Built to Order,” por Michael Stroh, Popular Science, web site: popsci.com, febrero 2005.

“First Contact,” Papua New Guinea Series, por Bob Connolly y Robin Anderson ( Filmakers Library, New York, NY), 1983.

 

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Enlaces del capítulo en: 
¿Se Acerca la Gran Tribulación?
5 - El Surgimiento de la Segunda Civilización 11 - Repaso y Continuación del Peregrinaje
12 - El Plan e Identidad de Dios en Jesús, el más Pequeño Micro-Huevo del Universo


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